Gastón Núñez: Presupuesto aumenta 19% recursos; aplica “mazazo” con subas de hasta 40% en tributos

El economista Gastón Núñez, exdirector de Administración durante la administración Caraballo, presentó un extenso informe crítico sobre el Presupuesto Quinquenal 2026-2030 de la Intendencia Departamental de Paysandú (IDP). El documento analiza ingresos, egresos, endeudamiento, creación de tributos y distribución de recursos hacia los municipios, y concluye que el nuevo presupuesto implica un “fiscalazo” en un contexto de “mayor recaudación histórica” por partidas nacionales.

“CON BAJA CALIDAD TÉCNICA”

Núñez sostiene que el Presupuesto 2026-2030 “tiene una baja calidad técnica y pésimas estimaciones de los datos”, y atribuye esa situación “al muy bajo nivel de los técnicos que participaron en su elaboración”. Entre sus observaciones, cuestiona que se haya utilizado como referencia el promedio del rango meta de inflación del Banco Central (4,5%) cuando ya se contaba con el dato efectivo anual de 3,65%. “Usan una estimación mala en vez de un dato certero, lo que cualquier estudiante avispado de finanzas y estadística no realizaría jamás”, afirma.

INCREMENTO REAL DEL 19%

El presupuesto quinquenal prevé ingresos y egresos por 20.336 millones de pesos –unos 508 millones de dólares al tipo de cambio considerado de 40 pesos– distribuidos de forma relativamente homogénea entre 2026 y 2030.
Al comparar el nuevo presupuesto con el quinquenio 2021-2025, actualizado a valores constantes de enero de 2026, el economista calcula que habrá un incremento real del 19%. “Por cada 100 pesos del Presupuesto 21-25 serán 119 pesos en el Presupuesto 26-30, más el incremento por el aumento de la inflación en el período”, señala.
Para Núñez, el dato relevante no es solo el crecimiento global, sino el cambio en la estructura de financiamiento.

MAYOR DEPENDENCIA DE RECURSOS NACIONALES

Según el análisis, el 53% de los ingresos del quinquenio 2026-2030 será de origen nacional y el 47% departamental, lo que marca –según Núñez– un cambio en la tendencia histórica.
“Por primera vez cambia la tendencia y la relación pasa a ser 47% departamental contra 53% nacional”, advierte, recordando que durante la administración Caraballo la relación era 55% departamental y 45% nacional. Además, destaca incrementos “súper extraordinarios e históricos” en partidas nacionales como el artículo 214 de la Constitución (20% real), el Fondo de Desarrollo del Interior (34%), el Fondo de Incentivo para la Gestión Municipal, FIGM (hasta 74% nominal antes de ajustes) y Caminería Rural (9%). En conjunto, estima que la Intendencia recibirá “365 millones de pesos adicionales por año del gobierno nacional”, es decir, más de 9 millones de dólares anuales extra.

SUBA DE TRIBUTOS Y CREACIÓN DE NUEVOS IMPUESTOS

Uno de los capítulos más críticos del informe refiere al aumento de la Contribución Inmobiliaria Urbana (CIU) y a la transformación de la Tasa General de Servicios en el nuevo Impuesto de Medio Ambiente.
Sobre la CIU, el economista calcula un aumento real del 26% para 2026, que podría acercarse al 40% según la diferencia entre valor catastral y valor de mercado. En cuanto a la tasa que pasa a ser impuesto, estima un incremento real del 23%, que podría subir hasta el 30%.
“Esto es un fiscalazo y mazazo impositivo en toda regla en el mismo momento en el cual le van a ingresar los mayores dineros nacionales históricos”, afirma.
El presupuesto también prevé la creación de nuevos tributos, entre ellos el Impuesto a las Rifas y Sorteos, la Tasa de Construcción y Mantenimiento de Veredas y el Precio por Regulación del Espacio Público. Para Núñez, estas medidas reflejan una “voracidad recaudatoria extremadamente alta”.

“CATASTRO DEPARTAMENTAL”, EJE DEL CAMBIO

El informe identifica como “el cambio neurálgico del Presupuesto Quinquenal” la creación del denominado Catastro Departamental, que fijará la base imponible de la CIU y del nuevo impuesto ambiental en el 50% del valor de mercado de la propiedad.
Para el economista, esto implica un cambio sustancial respecto al sistema anterior y abre interrogantes sobre la capacidad técnica de la Intendencia. “La Intendencia no tiene rematadores ni tasadores, por lo cual está claro que esta nueva valuación de los activos inmobiliarios va a ser totalmente cuestionable”, sostiene.

PRÉSTAMO CAF Y USO COMO CAPITAL DE GIRO

Otro de los puntos observados es la inclusión del préstamo de la CAF destinado a la UdelaR dentro del presupuesto quinquenal. Núñez señala que el dinero “ya está dentro de la caja de la Intendencia” y que su incorporación como ingreso y egreso no sería “inocente”.
“Lo anterior implica que ya se está usando como capital de giro y/o respaldo financiero”, afirma, y agrega que “el tiempo dio la razón a quienes argumentaban en contra de dicho empréstito”.

MUNICIPIOS: “PÉRDIDA” DE 16 MILLONES DE DÓLARES

El capítulo final del informe analiza la asignación de recursos a los municipios, particularmente en Caminería Rural y en el FIGM.
Según los cálculos presentados, de los 784 millones de pesos previstos para Caminería Rural en el quinquenio, solo el 37% se reflejaría en los presupuestos municipales. Asimismo, al comparar inversiones obligatorias del FIGM con las partidas efectivamente asignadas, el economista estima una diferencia negativa de casi 135 millones de pesos.
En total, sostiene que los municipios dejarían de recibir unos 16 millones de dólares en el quinquenio. “Cada vez que pueden le terminan esquilmando los recursos a las alcaldías”, concluye.