Otro de los clubes que trabaja, y mucho, para llegar de la mejor manera al inicio del certamen de la Divisional B de nuestro fútbol, es Boca de Sacra. Los aceiteros pretenden mejorar lo hecho en años anteriores y pelear arriba, buscando concretar, por qué no, el anhelado ascenso.
Su entrenador, Juan Ferreira, mencionó en diálogo con EL TELEGRAFO que este año cuentan con un plantel corto, “con jugadores que forman parte del proyecto de fortalecimiento de las divisiones inferiores”. “Este año subimos unos diez juveniles, con edades de Sub 17, Sub 16 y Sub 15. La plantilla tiene unos 22 jugadores, y la idea es que los gurises sumen minutos, sin perder de vista la competencia, porque hace tres meses que venimos trabajando muy bien para preparar la temporada, pero no queremos salirnos del foco del crecimiento de las divisiones formativas, algo que es prioritario para el club y que ha dado resultados en los torneos de juveniles en el último tiempo”, agregó.
Ferreira mencionó que su deseo y el de sus colaboradores, “es el de estar lo más arriba posible, mejorando las campañas anteriores, y poder proponer un fútbol que no sea de especulación, que se convierta en un fútbol de propuesta”. Puntualizó que la pretemporada “la hemos hecho pensando más que nada en trabajar con pelota y no pensando tanto desde lo físico, y me parece que en ese aspecto estamos bien. El grupo es bastante estable respecto a años anteriores, no somos un club que se mueva mucho en el libro de pases, así que tenemos a los más grandes con dos o tres temporadas de experiencia, y los más chicos, que están asentados hace más tiempo en el club por venir de formativas”. Ferreira está acompañado por Hugo Eugui y Laura Biglieri en su equipo de trabajo.
Ingresa o suscríbete para leer la noticia completa y todo el contenido del diario.

Sé el primero en comentar