Ana Curti rechazó el negacionismo sobre los crímenes de la dictadura

La edil Ana Curti afirmó en la Junta Departamental que, a 53 años del golpe de Estado del 27 de junio de 1973, Uruguay debe sostener la memoria histórica y rechazar las posturas negacionistas sobre la dictadura. “No señores, la dictadura cívico militar existió, mató, torturó y persiguió. Dentro y fuera del territorio nacional”, expresó durante la media hora previa.
Curti sostuvo que el golpe marcó “un antes y un después” para el país y remarcó que fue “cívico-militar”, al señalar la responsabilidad de Juan María Bordaberry, sectores militares, “grandes terratenientes y empresarios” y apoyos políticos y externos. También rechazó que se responsabilice a sectores de izquierda por la dictadura.
“Cuando se da el golpe de Estado los tupamaros, origen del sector al que pertenezco, el MRO (Movimiento Revolucionario Oriental), la FAU (Federación Anarquista Uruguaya), estaban muertos, presos o exiliados”, afirmó.
La edil dijo que la dictadura fue contra “sindicalistas, comunistas, socialistas, estudiantes, incluso religiosos, católicos y protestantes que no pensaban como ellos” y agregó que se buscó quitar humanidad “secuestrando, torturando física y psicológicamente, violando” y silenciando a quienes resistían.
En su exposición, Curti vinculó el golpe con un proceso iniciado en la década del ‘60 y recordó las luchas estudiantiles por el boleto gratuito. En ese marco mencionó a Líber Arce, de quien dijo que “su nombre y su recuerdo significa la lucha de los jóvenes, de los estudiantes”. “Por la espalda lo mataron, por la espalda, no tuvieron el valor de mirar a ese joven mientras le disparaban”, señaló.
También cuestionó los discursos de Aparicio Méndez, quien decía “somos demócratas”. “No sé en qué estábamos entonces. ¿En democracia? No creo. Porque democracia es el poder del pueblo, es la libertad, es la igualdad, es el poder expresar lo que se piensa, son los derechos humanos”, expresó.
Curti puso especial énfasis en los desaparecidos. “No acepto que me digan que mentimos cuando decimos que en Uruguay hay desaparecidos. Sí, tenemos desaparecidos”, afirmó. Como ejemplos mencionó los restos del maestro Julio Castro, encontrados en el Batallón 14 en 2011, y el caso de Amelia Sanjurjo, en 2024.
La edil también recordó a Nelsa Gadea, Elena Quinteros, los hermanos Anatole y Victoria Jullien, Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruiz, Rosario Barredo y William Whitelaw, así como “las muchachas de abril” y “los fusilados de Soca”. Sostuvo que las marchas del silencio se realizan “para que la memoria no muera” y que cada año son “más multitudinarias”.
Finalmente, advirtió sobre “una tendencia historiográfica a nivel mundial, que es el negacionismo” y afirmó que también se intenta aplicar en Uruguay. “Se quiere establecer que ellos salvaron al país. ¿De qué lo salvaron? Me pregunto, ¿de qué?”, concluyó.