La doctora Carmela Dos Santos, quien preside el Centro Médico Veterinario de Paysandú (CMVP), señaló que observando el accionar del Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA), “no se vislumbran avances, ni un rumbo claro en su gestión, que se encamine hacia la atención de problemas existentes”.
En el marco de su discurso de apertura de las Jornadas Uruguayas de Buiatría, que se realizan en el Salón Egeo de Paysandú, dijo que “en otras oportunidades hemos manifestado que como profesionales que nos ocupamos de la salud animal, resaltamos la importancia de atender el bienestar de todas las especies. Pero los escasos recursos disponibles por el INBA continúan destinándose casi exclusivamente a castraciones caninas; se reconoce la necesidad de esta práctica, pero no como única herramienta ni la única realidad a atender”.
Frente a esto, Dos Santos indicó que surge la pregunta “¿qué INBA se necesita? ¿Un INBA que actúe en función de las voces de aquellos que sólo hablan más alto? La aspiración es de un INBA que establezca y conduzca las políticas de Bienestar Animal en base a la criterios técnicos, con reglamentación específica para cada especie, que eduque e investigue, que controle y que disponga de recursos que permitan el desarrollo de sus políticas a nivel nacional”.
RECONOCIMIENTO
En sus primeras apreciaciones, tuvo palabras de reconocimiento “a nuestra Institución, el CMVP, que en 2026 cumple 55 años de existencia. Centro veterinario que hoy cuenta con 145 socios, desarrolla sus actividades en base a 10 comisiones; la última en formarse fue la del Congreso de Pequeños Animales del Litoral, que el próximo año organiza su 3a. Edición”.
“Pero si recorremos hacia atrás, el accionar de este Centro, en el pasado ha sido impulsor de la presencia de la Facultad de Veterinaria en el departamento. Y años antes también fue promotor de la instalación del Laboratorio Regional Dilave en Paysandú y más atrás aún en el tiempo, lo que seguramente ha sido el mayor logro por la trascendencia: las Jornadas Uruguayas de Buiatría. Estos sucesos han sido y son el eje de la vida de nuestro Centro a lo largo de los 55 años y trabajamos para continuar este camino”.
Subrayó que “es probable que la profesión veterinaria sea de las pocas profesiones (sino la única) cuyo campo laboral abarque áreas tan diversas como la salud animal y la seguridad alimentaria, actuando además en la primera línea de defensa frente a las enfermedades zoonóticas, áreas estas sobre las cuales la profesión debe estar presente en los diferentes ámbitos de decisión a través de la SMVU”.
Por ello se destaca la importancia de “promover Centros veterinarios activos, que fortalezcan a la sociedad de las realidades laborales de todo el país, con mayor presencia en los temas inherentes a la profesión”.
CÓDIGO DE ÉTICA
La presidente del CMVP, estableció que el Colegio Veterinario del Uruguay, “viene transitando su segundo período de Directiva, la cual asumió el pasado año. Se observa con preocupación que a casi cuatro años del inicio de su funcionamiento como Colegio (agosto 2022), el Código de Ética aún no está vigente; Código de Ética que fue elaborado por el Consejo Nacional del Colegio y aprobado en plebiscito por los colegiados en noviembre de 2023 y desde entonces espera por su aprobación en el Parlamento”.
Precisó que en la práctica, “el Colegio existe y funciona, pero la no aprobación del Código de Ética limita su fuerza legal y su capacidad de actuación queda restringida, sobre todo en lo regulatorio y disciplinario. Por eso, la solicitud a los parlamentarios de promover las gestiones pertinentes para agilizar su aprobación a nivel legislativo. A partir de allí con su potencialidad a pleno, es esperable lograr un Colegio con la totalidad de los profesionales matriculados, avanzar con la denuncias ya presentadas, y sobre todo, continuar promoviendo entre los colegiados la necesidad de mantener la actualización académica”.
POLICLÍNICO DE RUMIANTES
En el ámbito universitario, Dos Santos celebra y comparte la reciente aprobación por parte de los Consejos de la Facultad de Veterinaria y Agronomía, de comenzar a trabajar para la concreción de un Policlínico de Rumiantes en la Eemac Paysandú. Esto es, el “punta-pie” inicial para consolidar el desarrollo del área de clínica de Rumiantes en el Cenur Litoral Norte, con un hospital acorde a las necesidades de recursos humanos, locativas y de equipamiento para la formación de estudiantes, docentes y egresados”.
Como Centro Veterinario, “desde nuestra condición de egresados, mantenemos y renovamos el compromiso de impulsar y apoyar el desarrollo de la Facultad de Veterinaria y la Universidad en el norte del país. Por último, exhortamos a seguir analizando la evolución del nuevo plan de estudios, de manera de detectar a tiempo las fortalezas y debilidades del mismo y realizar así los ajustes que sean necesarios”.
HALLAZGOS DE RESIDUOS
En los últimos meses, Uruguay como país productor de alimentos y que comercializa sus productos al mundo, se ha visto expuesto a situaciones que de mantenerse ponen en riesgo los mercados existentes, “nos referimos a los hallazgos de residuos en productos de origen animal. Epidemiología de los sistemas, planes de control sanitario, elección de específicos veterinarios, entre otros, son competencias de los profesionales veterinarios que con frecuencia han sido sustituidas por decisiones que no tiene que ver con lo técnico”.
“Pero las circunstancias actuales, sitúan a la profesión veterinaria frente a un enorme desafío, por el aporte que puede y debe hacer de aquí en más”, precisó la profesional. En este sentido, la profesión lejos de estar ajena, “viene trabajando y ya ha dado pasos firmes; nos referimos a la figura del Veterinario Corresponsable Sanitario (VCS). Figura que fue propuesta por el doctor A. Bortagaray y que hace pocos años la Institucionalidad Veterinaria (SMVU, Facultad de Veterinaria, Academia Nacional Veterinaria, Colegio Veterinario del Uruguay, MGAP) viene trabajando y ha elaborado un documento el cual ya fue ingresado al MGAP para su consideración”.
La figura del VCS, que es de carácter voluntario, “refiere a una forma de trabajo que implica conocer el sistema productivo como unidad y a partir de allí abordar sus aspectos sanitarios. No es la “solución a todos los problemas”, pero es una muy buena herramienta, que ordena y marca roles, permitiendo un mejor control de eventos sanitarios y el uso racional de específicos veterinario”.
Acotó que “su participación sin duda va a contribuir también a dar respuesta a otros grandes desafíos relacionados a la seguridad alimentaria y a los mercados. En el mediano plazo, no parece posible imaginar, sistemas de producción bajo controles rigurosos en inocuidad sin la participación de la profesión veterinaria y tampoco parece posible imaginar el cumplimiento de requisitos de bienestar animal, o la necesidad de certificaciones para el agregado de valor, sin la participación de la profesión veterinaria en los sistemas productivos”
GARRAPATA
En cuanto a la garrapata y sus consecuencias en la ganadería, “se reconocen los esfuerzos de las autoridades del Ministerio para abordar esta realidad, así como la intención de mejorar su regulación. Al mismo tiempo se expresa la necesidad de una mayor claridad respecto a las normativas vigentes, apelando a manuales de procedimientos”.
Es de considerar que se ha llegado a la situación actual “por responsabilidades compartidas y en este contexto se observa muy positivo que las gremiales y organizaciones de productores se involucren con el tema generando intercambio y aportando propuestas. Dada la complejidad de la situación, es imperiosa la participación de la profesión veterinaria, por entender que si bien la solución es de carácter técnico, el camino a transitar debe ser junto a todos los actores”.
Carmela Dos Santos sostiene que “tanto garrapata como las demás campañas sanitarias que lleva adelante el Ministerio, requieren de una vigilancia epidemiológica activa y continua, por eso la necesidad de reforzar los recursos humanos, técnicos y paratécnicos de todas las regionales del país. El mismo planteo se extiende para el Laboratorio Rubino - Dilave, considerando que el diagnóstico es central en la vigilancia y control de las enfermedades; no es posible desarrollar una correcta vigilancia epidemiológica sin equipamiento ni recursos humanos capacitados”.
Finalmente, enfatizó que “sabemos que cuando referimos a una Salud, este concepto comprende la salud humana, salud ambiental y salud animal; pero lograr la salud animal, es posible con la participación de la profesión veterinaria. Por eso debemos redimensionar el papel que juega nuestra profesión. Sin veterinarios, no hay alimentos seguros y muchos menos exportaciones sostenibles”.
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