El Estadio Martínez Monegal de Canelones fue escenario ayer de la última actividad pública de la selección uruguaya de fútbol antes de su partida, prevista para el martes, rumbo al Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. Sin la presencia de Giorgian De Arrascaeta ni Ronald Araújo, la Celeste volvió a encontrarse con su gente en una jornada cargada de emoción.
Al igual que había ocurrido el viernes en Pando, las tribunas lucieron colmadas y más de 600 niños participaron de las diferentes actividades junto a los futbolistas y el cuerpo técnico. Los integrantes del plantel compartieron juegos, se tomaron fotografías y firmaron autógrafos, completando dos días marcados por la cercanía con el público y momentos que quedarán en el recuerdo de grandes y chicos.
Los futbolistas también volvieron a interactuar con los presentes. Uno de ellos fue Federico Valverde, una de las principales figuras del seleccionado uruguayo, quien expresó: “Agradecerles a todos por estar acá. Es algo increíble para los jugadores y para Uruguay. ¡Que sea un gran Mundial!”.
El mediocampista agregó que “es un momento inolvidable que queda para el resto de nuestras vidas, no solamente para los niños, sino para nosotros también. Nos da una energía tremenda; para nosotros esto es un sueño”.
Por su parte, el arquero Sergio Rochet también destacó el significado de estas jornadas de despedida. “Vivimos momentos muy especiales. Recibimos mucho cariño, muchos abrazos y deseos de tanta gente que nos viene a acompañar. Es un mimo al alma antes de partir rumbo al Mundial. Estamos totalmente agradecidos”, señaló.
Además, añadió: “A la gente queremos agradecerle por el apoyo y el cariño. Sin dudas, todo lo que recibimos en estas horas nos va a hacer muy bien para afrontar los desafíos de una Copa del Mundo que será muy exigente”.
Nicolás De la Cruz fue otro de los futbolistas que se refirió al contacto con el público y a la preparación del equipo. “Poder sentir tan de cerca el cariño de la gente y de los niños es una alegría inmensa. Sabemos que para ellos es algo único y nosotros también estuvimos de ese lado. No lo van a olvidar y para nosotros es un impulso que nos llena de energía, ganas e ilusión”, afirmó. Respecto a la puesta a punto para el torneo, sostuvo que “venimos entrenando muy bien, todos súper enfocados. Estamos afinando cuestiones nuestras, pero obviamente también trabajamos pensando en los rivales”.
Más allá de la importancia del contacto entre los jugadores y los aficionados, el momento más emotivo de la jornada llegó de la mano de los niños. Tras finalizar las actividades, cinco pequeños dirigieron unas sentidas palabras al plantel celeste: “Hoy los abrazamos fuerte. Jueguen con nuestra bandera en el corazón. Juntos y en equipo. Desde acá estaremos en cada jugada. ¡Uruguay nomá!”.
Un mensaje simple y cargado de sentimiento que simbolizó el respaldo de todo un país a la selección antes de emprender el sueño mundialista.


