Virus canino podría estar matando zorros

La mortandad de poblaciones de fauna silvestre suele deberse a la introducción de patógenos. En el Parque Nacional El Palmar (noreste de Argentina), los zorros cangrejeros (Cerdocyon thous) y los zorros de las pampas (Lycalopex gymnocercus) experimentaron un aumento de la mortalidad, probablemente asociado al virus del moquillo canino (VMC), entre 2006 y 2007. En 2017, la detección fortuita de un zorro cangrejero con signos neurológicos de paresia compatibles con el VMC, junto con una disminución abrupta en la abundancia de zorros, generó preocupación.

Esto llevó a una investigación de reciente publicación en el European Journal of Wildlife Research. El trabajo, liderado por científicos argentinos de la Facultad de Ciencias Veterinarias, el Instituto de Investigaciones en Producción Animal, el Instituto de Ecología, Genética y Evolución del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas y la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (todos de la Universidad de Buenos Aires), cuenta con la participación fundamental de los uruguayos Ruben Pérez, Yanina Panzera, Josefina Escardó y Sofía Grecco, de la sección Genética Evolutiva de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República. Los primeros pasos de la investigación fueron encuestas realizadas al personal del parque y a los cazadores afiliados que documentaron hallazgos recurrentes de cadáveres de zorros y zorros que presentaban signos clínicos característicos del VMC.

Posteriormente, se confirmó la presencia de ARN del VMC en un zorro cangrejero moribundo con paresia mediante RT-PCR. El análisis filogenético de secuencias del genoma completo reveló que el linaje del virus del moquillo canino (CDV) del zorro de 2018 se agrupó con el linaje contemporáneo de perros domésticos de la región y divergió de los linajes vacunales.
Los censos nocturnos en carretera indicaron un crecimiento exponencial de zorros cangrejeros entre 2006 y 2015, seguido de un colapso, mientras que los zorros de las pampas se mantuvieron estables en niveles más bajos.

Los índices de abundancia relativa de ambas especies disminuyeron drásticamente entre 2017 y 2018 –de forma concordante entre los censos nocturnos, las cámaras trampa y los avistamientos de cazadores–, lo que indica un evento de mortalidad masiva que alteró transitoriamente la proporción de especies de zorros.