Daniel Carreño asumió ayer de forma oficial su tercer ciclo al frente del Club Nacional de Football. El experimentado entrenador se presentó por la mañana en la Ciudad Deportiva Los Céspedes, donde no perdió tiempo y encabezó de inmediato su primera jornada de trabajo en cancha junto al primer equipo tricolor. Tras el entrenamiento matutino, brindó una conferencia de prensa en la que dejó en claro sus sensaciones y los objetivos primordiales que marcarán este nuevo proceso institucional.
Al ingresar a la sala, fiel a su estilo espontáneo, rompió el hielo bromeando ante la enorme cantidad de cronistas: “¿Vino Guardiola que hay tanta gente?”. Sin embargo, la seriedad reapareció rápidamente al analizar la realidad deportiva de los albos. El DT admitió sentir una inmensa felicidad por regresar al club donde supo ser campeón, pero reconoció que esa alegría es efímera porque la situación actual exige respuestas inmediatas sobre el terreno de juego. Respecto a sus primeras impresiones sobre el plantel, el ex Wanderers fue elogioso con el profesionalismo de sus nuevos dirigidos. “Encontré un grupo que trabaja bien, que se esmera, que es muy profesional; no hay divisiones, hay preocupación”, remarcó el entrenador con optimismo. Además, fue enfático al señalar que el futbolista uruguayo suele reaccionar positivamente ante el cambio y la adversidad, y que su principal tarea será quitarles peso de encima. “Tenemos que bajar la ansiedad, ordenar las líneas y darles libertades dentro de la disciplina táctica para que jueguen sueltos”, explicó.
De cara a su debut el próximo domingo ante Progreso en el Gran Parque Central, el cuerpo técnico buscará simplificar las cosas; Carreño dijo que se apoyará en la base existente y aplicará ajustes sencillos, priorizando “lo básico”: construir una táctica compacta y ordenada, de atrás hacia adelante, con un plantel que sea generoso, fuerte en lo anímico y corredor en todas sus líneas.
Cuando la prensa intentó desviar el foco hacia el clásico que se avecina en el horizonte del campeonato, el entrenador fue tajante y declinó subirse a la ansiedad colectiva del entorno. “El partido más importante y el único que me desvela hoy es el del domingo. Hay que ganarle a Progreso; de nada sirve ponernos a hablar de Peñarol ahora si no resolvemos lo inmediato”, sentenció. El foco del DT en su vuelta al club está puesto en recuperar la senda de la victoria cuanto antes.
Ingresa o suscríbete para leer la noticia completa y todo el contenido del diario.

Sé el primero en comentar