Somos un matrimonio de adultos mayores, afiliados a la mutualista local desde su creación como tal. Mi señora con dificultades de desplazamiento, requiere diariamente curaciones en los pies que se realizan en domicilio. No tenemos queja alguna con el servicio que se nos brinda, que entendemos razonablemente aceptable, salvo los horarios en los que se cumplen, ya que llegan a cualquier hora, tanto en la mañana como en la tarde. Por poner un ejemplo, el domingo pasado llegaron apenas pasadas las 08.00 y otros días pueden llegar pasada media mañana, como al mediodía, o la tarde tirando a la noche.
Se me ocurre y, lo digo con todo respeto, que no sería tan complicado que organizaran el horario de visitas, tanto de mañana como de tarde. Consulté a uno de los funcionarios que atiende el servicio cuántas visitas diarias realizan y me dijo que en cada turno, aproximadamente 17. Si nos dicen que van entre las 10 y las 11 o, en la tarde de 14 a 15 –o la hora que nos indiquen–, los esperamos y no quedamos de rehén de la hora señalada, ya que muchas veces no podemos cumplir otros compromisos por esperarlos.
Walter A. Lynch

