
La cooperativa de viviendas Coovije 2017, afiliada a Fucvam, inauguró su complejo de 46 casas de 2, 3 y 4 dormitorios en altura de ocho pisos con el salón de usos múltiples en un proyecto que insumió 30 meses de obra, en el terreno de la antigua Paylana.
Al momento de su inauguración no tiene cupos vacantes, es un grupo heterogéneo en cuanto a edades y desde su fundación, sólo un cooperativista permanece de aquel grupo inicial que creó la cooperativa.
Habitualmente se registra alta movilidad del padrón social en la construcción habitacional bajo el modelo cooperativo, ante el tiempo que transcurre para el cumplimiento de todos los procesos exigidos por el Ministerio de Vivienda en las diferentes administraciones.
Su presidenta Ana Larrachado agradeció a los trabajadores, capataz, arquitecto, el Instituto de Asistencia Técnica Cooperativa de Trabajo Paysandú (IAT-CTP) y a las autoridades de los sucesivos gobiernos departamentales desde Guillermo Caraballo, cuando se trazó este plan que nuclea a complejos de viviendas de tres federaciones a Nicolás Olivera y especialmente a los directores Manuel de Souza y Juan Carlos Turbán.
Destacó el “cumplimiento del Ministerio de Vivienda en la entrega de las partidas de dinero” y señaló a EL TELEGRAFO que continúan las reuniones con la coordinadora del proyecto integral para avanzar en distintas obras con destino al manejo del espacio público en el predio.
El IAT explicó que “el grupo humano trabajó en tiempo y forma, consolidando la trama social de esta cooperativa que se conformó con hijos de vecinos del barrio Jardines del Hipódromo.
Durante la gestión de Guillermo Caraballo accedieron al terreno, luego de la espera ante la falta de una cartera de tierras”, precisó Stella Corbalán, integrante del equipo técnico.
Coovije 2017 finalizó con el equipamiento de las viviendas conformado por bajo mesada y placares en las cocinas, calefones, campanas para los extractores y equipos de aire acondicionado, “gracias a los beneficios que organizaron los cooperativistas porque eso no viene incluido en el préstamo, que es sólo para construir”.
Explicó que desde la creación del grupo, “sólo permanece desde entonces un integrante. Ocurre que cuando las personas integran una cooperativa, lo hacen para tratar de solucionar su situación habitacional a la brevedad y por cuestiones exógenas, se alargan los plazos”.
Recordó que la ministra Tamara Paseyro se comprometió a acelerar los procesos burocráticos y que “este año se puedan presentar dos anteproyectos, dos proyectos ejecutivos y de esta forma acortar los plazos”.
El IAT asesora, además a Covimupay y Covisintex que construyen en el mismo terreno, con avance de obra y la posibilidad de inauguración en febrero de 2027.
Otro proyecto
En forma paralela, el IAT y la comisión de la cooperativa trabajan en un proyecto para la formación de una cooperativa de trabajo, a fin de mejorar los ingresos de algunos integrantes y que aporten a la economía familiar cuando enfrenten el pago de las cuotas de las viviendas.
“Es un trabajo redondo de acceder a la casa con la posibilidad de obtener un subsidio a la cuota, pero con el horizonte puesto en mejor su fuente laboral”, concluyó.
