La Confederación Gremial y Sindical del Uruguay (CGSU) junto a la Confederación de Jubilados y Pensionistas (Cojupe) no realizaron ayer el acto habitual por el 1º de Mayo, Día de los Trabajadores, sino que difundieron una proclama, donde reclamaron su posición “antiimperialista” y rechazaron inversiones de multinacionales.
En su proclama enfatizaron que “nuestros problemas no son producto de malas decisiones del gobierno, ni malas políticas, son la consecuencia inevitable de tener gobiernos cipayos de un sistema que necesita expandirse hacia otros pueblos para extraer sus recursos, explotar su mano de obra y transferir sus ganancias hacia los centros financieros del poder mundial”.
En la lucha contra el imperialismo, resaltaron la lucha de quienes “se sumaron a la flotilla Sumud Global que intenta llevar ayuda humanitaria al pueblo indefenso en Gaza”, quienes “fueron abordados en aguas internacionales por fuerzas israelíes”.
La CGSU y la Cojupe aseguraron que “las mismas lógicas” que impulsan las grandes potencias a las guerras, son las que llevan al uso de los recursos naturales, “como UPM para que capture ciento treinta y siete millones de litros de agua diarios de nuestros ríos sin pagar un peso por su uso” y “devuelva al cauce del río Negro agua contaminada”. En Paysandú, “la mal llamada planta de Hidrógeno verde promete los mismos espejos de colores y por eso esa es nuestra lucha también”.
Destacó la lucha “junto a los trabajadores Fricasa, de Paycueros, de Ancap y de Norteña y también los que luchan por una tierra productiva, agua soberana y dignidad irrenunciable”. En su proclama, subrayaron que el departamento “enfrenta una crisis laboral sin precedentes en décadas”, con más de 2.000 personas en el subsidio por desempleo.
“El desempleo supera el 10% y no puede permitirse más pérdidas de fuentes de trabajo. Cerca de 3.000 trabajadores han quedado o están en riesgo de quedar sin empleo. La situación no es accidental: es el resultado de políticas que priorizan la ganancia privada sobre el trabajo digno”, señalaron en su documento por el Día de los Trabajadores. En cuanto a los jubilados y pensionistas, recordaron que el país “tiene160.000 jubilados que cobran menos de 20.000 pesos al mes. Casi una tercera parte de los trabajadores gana menos de 30.000 pesos. Frente a esa realidad, la Cojupe exige con firmeza la eliminación de las AFAP, derogación de la Ley 20.130 de Reforma de la Seguridad Social, vuelta a la jubilación a los 60 años, equiparación de jubilaciones y pensiones mínimas con el salario mínimo nacional y reinstalación del aguinaldo para jubilados”.
Asimismo, demandan que “el 1% más rico pague impuesto a la riqueza, porque solo podemos dar respuesta a la pobreza si nos metemos con la riqueza”.
La reforma previsional actual, habilita que “a dos de cada tres jubilados se les recorten las pensiones y perpetúa el lucro de las AFAP sobre el ahorro de toda una vida”.
Ambas organizaciones sostuvieron que “las crisis que describe esta proclama no son inevitables ni irreversibles” sino que “tienen solución” con la recuperación del “rol estratégico del Estado como productor, garante y redistribuidor de la riqueza”.
Reclamaron “un modelo de desarrollo basado en el trabajo y la soberanía, no en la exportación de recursos sin valor agregado”, en “defensa de las empresas del Estado” e “incentivos para la producción de alimentos de calidad”.
Alertaron en la necesidad de “construir urgentemente un frente nacional y popular que luche por cumplir el imperativo ético de asegurar la adecuada y digna alimentación”. En este sentido, exigieron que “el Estado se haga cargo de Fricasa y tengamos un frigorífico nacional que oficie de ente testigo en calidad y precio de la carne y no terminar comiendo carne de burro como nuestros vecinos”.
En su proclama, la CGSU y la Cojupe recalcaron que “esta lucha es una sola” y deberá encararse entre “trabajadores, los activos, los jubilados y los desocupados”, desde Paysandú, “ciudad obrera, ciudad industrial y pueblo que no renuncia a su historia ni a su futuro”.


Sé el primero en comentar