
El Poder Ejecutivo resolvió mantener sin cambios durante setiembre los precios máximos de venta al público de todos los combustibles, pese a que los valores de referencia calculados por la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) marcaban aumentos, especialmente en el gasoil. La decisión fue adoptada ayer lunes y comenzó a regir en la pasada medianoche. De esta manera, la nafta Súper continuará a $88,67 por litro, el gasoil 50S a $58,68 y el supergás a $93,56 por kilogramo.
Según los precios de venta al público de referencia informados por Ursea, el traslado de las cotizaciones internacionales habría llevado la nafta Súper a $89,54 por litro, el gasoil 50S a $73,18 y el supergás a $98,96 por kilogramo. Esto representaba un incremento cercano al 1% para la nafta y de alrededor del 25% para el gasoil. Sin embargo, el gobierno decidió no trasladar esas variaciones al mercado interno y mantener la estrategia aplicada desde abril para amortiguar el impacto de la volatilidad internacional del petróleo, vinculada principalmente al conflicto en Medio Oriente.
El Poder Ejecutivo sostiene que la política apunta a evitar cambios bruscos en los valores que pagan los consumidores y realizar, cuando corresponda, ajustes graduales. Para la fijación de los combustibles se utiliza la metodología establecida por el Decreto Nº 130/025, que toma como referencia el Precio de Paridad de Importación calculado mensualmente por Ursea.
La normativa también contempla excepciones que permiten al gobierno apartarse transitoriamente de ese valor en situaciones de elevada volatilidad internacional.
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