Organizado por la Terminal Cuenca del Plata (TCP), se llevó a cabo en Montevideo un seminario en el que la temática fue el narcotráfico por vía marítima y cómo afecta a la imagen país. La empresa Katoen Natie, adjudicataria de la terminal de contenedores del puerto capitalino, llevó a cabo esta instancia en vísperas del inicio de una importante etapa de expansión, tanto de superficie como de capacidad de operación, en el marco de su objetivo –trazado por el estado uruguayo– de transformarse en un puerto hub. Las obras llevarán a triplicar la capacidad operativa con la creación de un segundo muelle, de 700 metros, y 22 hectáreas de playa de contenedores, en una inversión de 500 millones de dólares.
En este contexto, es una preocupación la afectación de la imagen del país y del puerto específicamente, a raíz de los reiterados casos en los que se ha señalado al Puerto de Montevideo como origen de cargamentos de drogas incautados en Europa.
El gerente general de TCP, Vincent Vandecauter, señaló que con el incremento del movimiento, también aumentan los riesgos y que esta instancia es el inicio de una mayor interacción con las autoridades de cara al futuro. Es que más allá de los controles, entiende que hay mucho para mejorar en la forma como se traspasa la información entre los diferentes actores. “Creo que ahí hay más potencial oportunidad de mejorar”, dijo. Aseguró que hoy el país tiene en el mundo una buena imagen, “somos un puerto, un país estable, con una buena reputación, pero tenemos que cuidarlo, tenemos que mejorarlo siempre”. También valoró que el gobierno comprende la importancia de la incorporación de tecnología y de allí que se esté licitando el incremento de la capacidad de control con tres nuevos escáneres y la reorganización de la ruta de tráfico interno en el puerto apostando a un mejor control con la centralización de accesos.
“Creo que el gran riesgo está en los transbordos. La droga viene de otros países, pero por ser un puerto hub automáticamente pasa por el Puerto de Montevideo. Entonces tenemos que asegurar que los delincuentes del exterior se den cuenta que los controles están y ojalá que así disminuya el tráfico por Montevideo”, afirmó.
INTELIGENCIA
El seminario contó con una breve apertura a cargo del director de la Secretaría de Inteligencia del Estado, Álvaro Garcé, quien considera que el estado debe mejorar “en las tres dimensiones que hacen a nuestra actividad: en la prevención, en la disuasión y en la represión del crimen organizado”. También advirtió que para ello se necesita inversión. “Se necesitan recursos, recursos humanos, capacitación y tecnología. Si no tenemos los recursos, si los recursos humanos no están suficientemente entrenados o si son suficientes y tienen capacitación pero no tienen a su disposición la tecnología, seguramente el esfuerzo va a ser en vano”. A la vez entiende necesaria “una sinergia y una conexión de ida y vuelta con el sector privado”. Garcé destacó asimismo la intención de mejorar en cuanto a recursos disuasivos que, dijo, “ha llegado a ser crítica pero está en un proceso de recuperación” y mencionó como un ejemplo en ese sentido las lanchas Protector que están en proceso de incorporación.
RIESGOS
Marcelo Wilson, gerente de Riesgos de TCP, hizo una presentación acerca de todas las medidas de seguridad de la terminal, de la cual la contaminación de cargas es un capítulo, como también lo son la seguridad de las personas, de la infraestructura y de la imagen institucional. En lo referido puntualmente al narcotráfico enumeró una serie de modalidades empleadas por las organizaciones delictivas para valerse del tránsito naval de contenedores. Entre ellas el ocultamiento en otras cargas, en especial los commodities, debido a que se manejan en mucho volumen, aunque también hay mucha creatividad para disimular la droga en otro tipo de cargas del movimiento. La misma estructura del contenedor es un elemento para ocultar, en una modalidad muy vista últimamente. Otra forma es la apertura de los contenedores en su trayecto, de origen a destino, en cualquiera de sus etapas. Generalmente ocurre esto empleando “precintos gemelos”, con los cuales logran sortear algunos controles, dijo. Incluso los contenedores puede ser contaminados a bordo del barco, por alcance desde la costa a través de embarcaciones menores que “abastecen”. De hecho en una de la presentaciones del seminario el prefecto del Puerto de Montevideo, CN (CP) Néstor Lemos, que expuso sobre casos de éxito en la lucha contra el tráfico marítimo de estupefacientes, refirió a incautaciones de volúmenes importantes en lanchas en la costa (600 kilos de cocaína en Canelones en 2021 y más de 1.300 kilos en Rocha este año), prestas a partir para llevar la droga a barcos mercantes en alta mar.
CASELLA
El gerente de Riesgos de la Dirección Nacional de Aduanas, Diego Casella, realizó una pormenorizada presentación sobre el análisis de riesgo que se realiza y cómo se procede en caso de detectar problemas en alguna de las cargas que se mueven. También señaló las dificultades que supone llevar a cabo un análisis minucioso de una carga, es decir, llegar a la apertura de un contenedor para su inspección, que puede ocasionar retrasos que, en términos portuarios, se traducen en costos importantes y en pérdida de eficiencia. “Para las aduanas en todo el mundo es imposible chequear el 100% de la mercadería, lo que se hace es una revisión en base a una gestión de riesgo en donde se consideran determinadas variables y determinados parámetros” para decidir en qué casos amerita ir a fondo y “bloquear” un contenedor.
La información clave está en los precintos con que viene cerrado el contenedor, eso se controla mediante un sistema automático, pero a la vez, Aduanas posee un sistema de evaluación de riesgo que adjunta información de inteligencia. “En base a esto vamos a tener datos con los que vamos a poder realizar los controles, que los podemos clasificar en en dos tipos: aquellos que sean intrusivos o aquellos que no”, explicó. Con el contenedor inmovilizado se puede proceder a una revisión física “que es la fractura del contenedor y la revisión física de toda la mercadería”, o a la utilización de un escáner. También se puede proceder a una revisión documental que es otra de las medidas que se pueden aplicar.
A la vez definió como una clave a la cooperación internacional, las alertas que llegan sobre diferentes cargas así como las alertas a posteriores destinos, una vez salida la mercadería del país, que se maneja a través de la oficina de Inteligencia del organismo.

