Hace algunos días, la Comisión del Órgano de la Basílica sostuvo una reunión virtual con el organero sanducero Mario Damico Holzmann, radicado desde hace muchos años en Europa, donde desarrolla su profesión. En el intercambio, Damico propuso coordinar personalmente las afinaciones del instrumento, así como otros arreglos y ajustes necesarios, informó Susana Gonçalves, integrante de la Comisión. “Se le va a hacer una operación al órgano”, anunció. “Se le va a poner un bypass. Es como un tubo de madera que sale del motor”. El trabajo estará a cargo del carpintero Nicolás Stekl, agregó.
“El órgano, que es nuestro patrimonio musical más importante, al igual que cualquier instrumento musical, necesita un mantenimiento constante”, dijo por su parte Damico. “Con la sequía tan fuerte que hubo, ha sufrido mucho. Entonces se le va a realizar un bypass, para que el viento fuerte que viene desde el motor alimente toda la ingeniería neumática. Es lo que hace la consola, que trabaja con viento, y viene a ser como una especie de computadora que, a base de fuellecitos, válvulas y retroválvulas, puede llevar a cabo procesos que hoy solamente se generan con una computadora. Es un sistema muy complejo y muy avanzado, a pesar de tener ya prácticamente unos 120 años”. El trabajo a llevarse a cabo “consiste en reforzar la ingeniería mecánica del instrumento, o podríamos decir, la neumática, aprovechando la fuerza del motor. Y también se incluyen otros ajustes necesarios para el funcionamiento del órgano”. Estos ajustes abarcan el reemplazo del revestimiento interior de la caja del motor, que se encuentra muy deteriorado, y el agregado de resortes a la pedalera.
Búsqueda de apoyo económico
Damico subrayó la importancia del mantenimiento constante del instrumento. “Y es fundamental que la gente sepa que un patrimonio tan significativo necesita ese mantenimiento constante, y que cada año se están realizando trabajos. A veces van técnicos desde Buenos Aires o Montevideo, otras veces voy yo, y en esta ocasión se ha optado por trabajar con técnicos locales altamente cualificados, que bajo la guía de un especialista en órganos llevarán a cabo esos trabajos para seguir preservando nuestro patrimonio musical más importante, que es el órgano de la Basílica”, dijo Damico, subrayando además la necesidad de acercar el instrumento a las nuevas generaciones.
Ante el alto costo que demandan estos trabajos, se busca sensibilizar a la población para que brinde apoyo económico. Aquellos que deseen colaborar con una contribución voluntaria pueden dirigirse a la secretaría parroquial, en horas de la mañana.
