Con el éxito de siempre, culminó Vuela Termas

En su séptima edición, culminó ayer el festival de aeromodelismo más importante del país: Vuela Termas.
Vuela Termas nació en los sueños de Andrés Scotti y con el apoyo de autoridades de Guichón y Paysandú se plasmó en la realidad de más de 150 aviones a escala que vuelan el cielo de Termas de Almirón de Guichón cada año.
Si bien el pronóstico meteorológico no parecía ser muy alentador para los turistas el día sábado que no se arriesgaron a venir, durante la tarde y todo el domingo los fans de los aviones a escala no pararon de volar y hacer acrobacias.

Sábado de lluvias en la mañana

La mañana del sábado hizo que algunos argentinos que estaban prontos para cruzar, no se animaran a venir. No obstante, a la tarde el cielo se despejó y a pesar de que el calor se hizo sentir, los vuelos no dejaron de despegar y la pista debió correrse unos metros en la búsqueda de terreno más firme.
“Nos recuperamos a ese mal tiempo que tuvimos y lo que se vivió fue un placer total. Si bien el calor se impuso, en todo momento algún valiente estuvo en pista”, dijo Scotti a EL TELEGRAFO. “Luego cuando el sol se puso bondadoso, comenzaron los vuelos uno tras otro”.

De todas partes vienen… y de todas las edades

En el aeromodelismo se ve gente de todas las edades, pero quienes vuelan los aviones son en su mayoría adultos. Adultos que viven las jornadas con el mismo entusiasmo que los pequeños. “Desde Tandil, Provincia de Buenos Aires, nos visitó Simón Zampatti, que es un pibe chico que estuvo volando su modelo”.
Por otra parte, nuevamente estuvo presente el empresario Sergio Testa, “estrenando su jet Quasar, un modelo nuevo espectacular. Además, una mención especial para Eduardo Batista que, con su Decathlon de cinco metros de ala, metió una ‘maratón’ de vuelos”, destacó el organizador.
Desde Esperanza, Provincia de Santa Fe, Fabián Figueroa lució un helicóptero que fue un deleite para la vista de los presentes.
El predio de Termas de Almirón, sin dudas se destaca aún más cada febrero con este deporte-ciencia que mueve seguidores constantes y nuevos adeptos. Más de un centenar de turistas que disfrutan ver surcar los cielos por pequeños aviones con acrobacias individuales y en grupos, además de disfrutar de las piscinas y de encontrar en los estands instalados a los costados de la pista, diversos productos que les brindan los emprendedores locales.
Y un capítulo aparte para el organizador Scotti, que, desde hace años y con un tremendo esfuerzo, pero sobre todo con su inmejorable entusiasmo, ha logrado que esta fiesta llegara a oídos de todos y que actualmente se hable de Vuela Termas en toda la prensa nacional e internacional.