Uruguay XXI y la importancia de exportar para una empresa

El Espacio Cultural Gobbi recibió este martes 21 el taller “Más Comercio. Más mercados, más inversión”, dictado por el instituto Uruguay XXI, que tuvo la intención proveer de información, programas y herramientas para el desarrollo de las empresas y los emprendedores, con la cabeza puesta en la exportación. Según los organizadores, hubo 45 inscriptos para esta instancia.
La actividad se enmarcó en un ciclo de talleres de esta agencia gubernamental, con el apoyo del Ministerio de Industria, Energía y Minería, la Intendencia Departamental de Paysandú, el Centro Comercial e Industrial de Paysandú, el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU), Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (Inefop), el Correo Uruguayo y Centros Pyme de la Agencia Nacional de Desarrollo.
La iniciativa tuvo como fin realizar “un taller de sensibilización; contarles a las empresas por qué tienen que exportar. Las empresas que exportan son más competitivas, tienen un mayor crecimiento, tienen un ciclo de vida más extenso. Entonces creemos que es importante que comiencen a pensar en este proceso de internacionalización”, dijo a EL TELEGRAFO, Claudia Peisino, jefa de proyecto de Uruguay XXI.
Los emprendedores tienen que preguntarse “cómo se ven en cinco años”. “Exportar lleva un proceso, pero para eso estamos todas estas instituciones acá, para ayudarlos a que finalmente consigan vender al exterior y de esa manera puedan crecer. Y volverse más competitivas”, insistió Peisino.
A su vez, enumeró los instrumentos con que cuenta Uruguay XXI para acercar inversiones. “Nosotros tenemos una cartera de proyectos de inversión que busca detectar empresas del departamento que estén buscando una inyección de capital extranjero. Hablamos de medio millón de dólares para arriba, ese tipo de empresas. Entonces nos contactamos con ellas, vemos qué necesidades tienen, se les ayuda a armar diapos; y esas se suben a esta cartera de proyectos y salimos al exterior a buscar inversores”, explicó.
A los talleres como el del martes, le suman dos testimonios, para “sensibilizar” y ahondar en la formación. “De empresas locales que ya exportan, que cuentan a sus pares cuáles han sido los problemas que tuvieron y las cosas que les han resultado bien. Porque lo importante de esto es que sepan qué cosas están funcionando y cuáles no, y en qué pasos de esta etapa se tienen que apoyar en nosotros”.

Pequeños envíos de calidad

Peisino dejó en claro que, ante los miedos al riesgo que pueda generar aumentar la producción y exportar, las empresas deben entender que no se habla de vender al exterior en grandes cantidades ni en grandes contenedores. “Tenemos que apuntar a ese producto que tiene un diferencial, que es un producto de calidad, que son para pequeños envíos. Tenemos herramientas y programas de envíos de hasta 2.000 dólares, con logística incluida. Y es para pequeñas empresas que quieren salir al exterior y hacer este primer ejercicio de producción”, aseveró. En el taller del pasado martes, se expusieron simuladores, para conocer la ruta del exportador, y los pasos a seguir para “finalmente salir” a colocar los productos fuera del país. Se presentó además “un simulador de precio, porque es importante, porque las empresas a la hora de hablar con su cliente final y darle un precio tienen que tener claro cuáles son los pequeños costos que están asociados”, comentó Peisino.
De su lado, Eduardo Van Hoff, director de Desarrollo Estratégico y Sostenible de la Intendencia, ponderó el apoyo “con mucho entusiasmo” del gobierno departamental a este tipo de eventos.
“Desde la Intendencia se generó una agencia que se llama Paysandú For Export, una iniciativa local para manejarse con el mercado exterior y canalizar inversores del exterior o del resto del país que quieran poner un ancla en el departamento”, afirmó a EL TELEGRAFO.
“El rol nuestro es facilitar el contacto. Por eso trabajamos con Uruguay XXI, con el Ministerio de Industria. Por eso es nos entusiasma el trabajo en este taller en particular”, destacó. “Hemos logrado mucho. Ya hoy tenemos un ecosistema en la antigua Paylana, donde no solamente capacitamos gente, sino que buscamos inversión. Porque está eso de qué es primero, el huevo o la gallina. Si tenemos recursos humanos capacitados y podemos emprender una inversión, o si primero tiene que venir la inversión. Creo que tiene que ser simultánea”, concluyó Van Hoff.