Olivera inició su segundo mandato con anuncios en infraestructura, descentralización y programas sociales

En una ceremonia colmada de simbolismo, Nicolás Olivera asumió su segundo período como intendente de Paysandú para el ciclo 2025-2030. El acto central se desarrolló en el teatro Florencio Sánchez, donde presentó los principales lineamientos de su nuevo período de gobierno, destacando propuestas en infraestructura, descentralización, modernización del Estado, políticas sociales y educación.
Previo al ingreso del intendente al teatro, la Banda Municipal José Debali ofreció un breve concierto popular. En el interior del teatro, colmado en platea, tertulia y platea alta, también se dieron cita autoridades nacionales y locales. En el exterior, una pantalla gigante permitió a vecinos seguir el acto desde la calle.
Acompañado por su esposa y sus tres hijas, Olivera fue recibido con aplausos. Tras una breve presentación del gabinete que lo acompañará, subió al escenario, donde, visiblemente emocionado, admitió sentirse “nervioso” y presentó su discurso estructurado en “cuatro mensajes”.
Uno de los principales anuncios fue la recuperación de la caminería rural, destacando que se trata de una “prioridad” para su administración. “Vamos a poner todos los recursos que sean necesarios para tener una caminería en condiciones”, expresó, y planteó que quienes más deterioran los caminos deben “también ser parte de la solución”. Señaló que, si no hay voluntad de colaborar, se buscarán mecanismos para que esos aportes lleguen igual.
En el plano urbano, anticipó la continuación de obras de infraestructura vial, alumbrado, cultura y deporte, y reafirmó el compromiso de “hacer más y mejor” sobre lo ya realizado.
Otro eje fuerte fue la defensa costera, en el marco del Master Plan de la Costa de Paysandú. Adelantó que se construirá una defensa ribereña cerca del puerto, como solución definitiva frente a las crecientes. Mencionó que el proyecto se complementa con obras ya en curso como el Paseo Costero y el parque lineal Senderos del Río.

Respecto a la Residencia Estudiantil, ratificó su ubicación junto al río, a pesar de las críticas recibidas tras la última creciente. “Va a ser el mejor lugar para vivir y estudiar”, aseguró, subrayando que la propuesta busca generar una nueva centralidad urbana y jerarquizar la costa.
En cuanto a la modernización del gobierno departamental, anunció un ambicioso plan de ciudadanía digital, que permitirá realizar trámites, reclamos y pagos de forma remota. “Somos malos acreedores; nadie recuerda sus vencimientos. Queremos una nueva forma de vincularnos con el contribuyente”, dijo. También adelantó que se continuará con certificaciones de calidad ISO 9001:2015 en distintos procesos.
Olivera se refirió a la descentralización, destacando que “prácticamente todo el departamento está municipalizado”, y que su administración instalará los nuevos municipios con los recursos y competencias correspondientes. Subrayó la importancia del vínculo entre los alcaldes y la ciudadanía, al ser “el primer vecino” al que la gente acude.
Uno de los anuncios más ambiciosos fue la creación de un centro de formación de médicos especialistas. Planteó que Paysandú reúne las condiciones para convertirse en un polo en la materia, con hospital escuela, carrera completa de Medicina, residencia universitaria y campus universitario. Para ello, propuso crear una fundación para el desarrollo universitario y de otras formaciones, en alianza con el gobierno nacional y la sociedad civil.
También anticipó un programa de asistencia a jóvenes en situación de vulnerabilidad, que calificó como “mi desvelo”. Apuntará a rescatar trayectorias, brindar propósitos y alejar a los jóvenes de contextos de riesgo. “Si te tocó nacer en un lugar pobre no tienes que tener una condena de por vida”, afirmó.
En otro tramo, Olivera pidió apoyo al gobierno nacional, liderado por Yamandú Orsi, a quien definió como “un hombre de convicciones descentralizadoras”. Solicitó respaldo para los proyectos de defensa costera, soluciones habitacionales en el interior y la instalación de inversiones estratégicas, como el desarrollo del hidrógeno verde.
Finalmente, dirigiéndose a su equipo, advirtió que “no habrá descanso” y que exigirá compromiso y austeridad. Agradeció al funcionariado municipal, al que definió como indispensable, y cerró con un emotivo mensaje a su familia. “Ha sido difícil explicarles tantas ausencias… Siempre pensé que estaba haciendo algo mejor por tanta gente que lo esperaba”, expresó visiblemente conmovido.
Con promesas de gestión cercana, inversión estratégica y fortalecimiento de lo público, Olivera dio el puntapié inicial a un nuevo ciclo de gobierno departamental, centrado en la eficiencia y la cohesión territorial.

