Autorrealización: estar “bien” no es suficiente

Escribe: Lic. Yasmin Buono

En un mundo que premia la adaptación por encima del bienestar genuino, nos hemos acostumbrado a ver la salud como ausencia de síntomas.
¿Pero qué pasa cuando nos sentimos vacíos aún estando “bien”?
Abraham Maslow, pionero en la psicología humanista, nos ofrece una alternativa: la vida no se trata solo de evitar el malestar, sino de conocer y desplegar nuestro potencial más profundo.
El autor, expresa que cada ser humano posee una naturaleza interna fundamentalmente sana, orientada hacia la autorrealización, siendo una necesidad vital donde ignorarla tiene consecuencias como: frustración, apatía, cinismo, pérdida de sentido.

¿Es la normalidad una “trampa”?

Vivimos en una cultura de conformidad, incluso cuando va contra nuestra esencia. Ser “normal” se ha vuelto sinónimo de funcionalidad aunque el precio sea la desconexión interior. Maslow lo advirtió: muchas personas adaptadas son, en realidad, emocionalmente amputadas. Frases como estas son movilizadoras, pero son parte de la realidad de muchas personas que viven en automático sin ser conscientes realmente de lo que desean, de sus potencialidades o el bienestar que merecen.

Los síntomas tienen algo que decir

No todo malestar es patológico. A veces la ansiedad, la tristeza, el insomnio son señales de que algo en nuestra vida necesita ser modificado. Más que silenciar esos síntomas es necesario escucharlos, porque pueden ser brújulas que nos orienten hacia una vida más auténtica. Porque se celebra el individuo productivo pero desconectado de sí mismo en varias ocasiones.
La psicología humanista invita a recuperar una figura olvidada: la persona autorrealizada, aquella que vive de acuerdo a su verdad interior y aporta desde su autenticidad al mundo.

La autorrealización no es egoísmo

La autorrealización no es una actitud narcisista o egoísta, al contrario de lo que algunas personas podrían creer. El individuo cuando vive un estado de plenitud suele ser generoso, compasivo y altamente comprometido.
Cuando uno vive desde lo mejor de sí mismo, inevitablemente se convierte en un agente de cambio para los demás.
La salud mental de hoy y del futuro no puede limitarse solo a reducir síntomas. Necesitamos cada vez más una psicología que inspire, que eduque, que nos recuerde quiénes somos o quiénes podríamos llegar a ser.
Que deje de mirar al ser humano como un problema que hay que arreglar etiquetando en síntomas y comience a verlo como un potencial que hay que liberar. Necesitamos personas plenas, no solo productivas.

Responsabilidad colectiva

Hoy más que nunca, la sociedad necesita seres humanos con ética, sensibilidad, creatividad, fortaleza y coraje para llevar adelante sus proyectos y tomar decisiones. Personas que puedan ser capaces de sostener la frustración, la incertidumbre sin perder la esperanza en un mundo interno y externo de posibilidades.
La autorrealización, no es un privilegio, es una responsabilidad colectiva, porque cuando una persona florece, vos, que estás leyendo en este momento estas palabras, también floreces y al hacerlo se beneficia el mundo que te rodea. (097352937)