El nuevo período de sesiones de la Junta Departamental de Paysandú, que preside Valeria Alonzo –cuya gestión del año anterior fue muy bien valorada por el cuerpo de ediles, incluyendo a la bancada del Frente Amplio– presenta un marco con diferencias respecto a lo que era el funcionamiento anterior, con un adelantamiento de la hora de comienzo de sesiones ordinarias –las 19 en lugar de las 20–, lo que a la vez posibilita que se abra al término de la sesión por mayor tiempo el período habilitado para la discusión de los temas por aplicación del artículo 24 del reglamento, que habilita que a pedido de los ediles se puedan debatir a su término las ponencias formuladas en la media hora previa.
La sesión de este jueves ha confirmado este modelo, pero naturalmente, como órgano político que es, puede decirse que el intento de un mejor aprovechamiento del tiempo y dar agilidad a las sesiones es de relativo éxito, por cuanto a todo tema que se trate se le agrega “el IVA” del filtro del color partidario o ideológico, con el consabido pase de facturas de que “esto que está pasando es consecuencia de la mala gestión de ustedes”, con el retruque de que “nosotros tuvimos que salir a apagar el incendio que habían dejado antes ustedes”.

Así, el planteo del Partido Nacional en el inicio de la sesión respecto a aprobar una declaración de rechazo a la iniciativa del Poder Ejecutivo de reducir en ocho puntos la devolución del Imesi del 40 por ciento a las naftas en los departamentos litoraleños, y apoyar la gestión de intendentes y centros comerciales ante el gobierno nacional para que se deje sin efecto la medida, dio lugar a un debate entre el oficialismo y el Frente Amplio.
En este caso específico, desde el nacionalismo se puso énfasis en que se ha elegido un muy mal momento para volver atrás en el margen del impuesto, por cuanto con esta medida las naftas han vuelto a quedar más caras en el Uruguay, lo que implica un atractivo para que los sanduceros crucen a abastecerse de combustible y ya hagan toda suerte de compras de bienes y servicios en la vecina orilla.
Desde el Frente Amplio a la vez se reprochó al oficialismo departamental que “recién se dan por enterados” del alto desempleo en Paysandú, cuando en el anterior período se desestimó que se pidiera la declaración de emergencia laboral en el departamento.
En este ir y venir de pase de facturas, se destacó nuevamente la subida de tono de las intervenciones frecuentes de la edila del Partido Comunista Natalia Martínez, con su vehemencia y modalidad habitual de cortar grueso en los adjetivos, lo que le valió la salida al cruce del edil colorado David Helguera, al cuestionar los epítetos vertidos por la representante frenteamplista y subrayar que esta forma de hacer política por lo bajo le valió que su partido “perdiera cuatro bancas” de ediles en las últimas elecciones.
Ni corta ni perezosa, la aludida respondió que esta es su forma habitual de actuar en política, que no va a cambiar por este tipo de observaciones, y que mantiene una coherencia en sus intervenciones en defensa de los principios que la motivaron a tener actuación política, cosa que entiende no muchos pueden decir en el caso de la oposición.
Con sucesivas intervenciones de diferente tenor desde las bancadas, y cuando parecía que las posturas no iban a apartarse de lo expresado por los representantes de cada partido, con el Frente Amplio al principio renuente a acompañar la iniciativa de declaración, el coordinador de la bancada del Frente Amplio, Roberto Ciré, planteó un pedido cuarto intermedio de cinco minutos, al cabo del cual anunció que su fuerza política acompañaría la propuesta de declaración de que se deje sin efecto la reducción en ocho puntos del Imesi, pero a la vez aclarando que en este tema se remitía a lo que decidiera la Cámara de Representantes, con el voto de todos los partidos en la sesión del 5 de agosto, en la que precisamente se incluía este reclamo al Poder Ejecutivo.
Las canastas para trabajadores
También fue objeto de debates el tema incorporado por iniciativa del edil nacionalista Mario Culñev, en el sentido de que el Ministerio de Desarrollo Social (Mides), tal cual lo hiciera la Intendencia Departamental con la entrega de canastas, interviniera en apoyo a los numerosos trabajadores que se encuentran en el seguro por desempleo en Paysandú, mediante el pago o reducciones en las tarifas de los servicios de electricidad y agua, así como en las garrafas para uso doméstico.
Desde el Frente Amplio llevó la voz cantante el edil Martín Osores, quien subrayó que su partido siempre ha acompañado a los trabajadores, y a la vez enfatizó que lamentablemente desde la Intendencia Departamental con la canasta solo se ha apoyado a algunos trabajadores pero no a todos en forma pareja, como él reclama. Por lo tanto consideró que la intervención del gobierno departamental ha sido solo un paliativo y en una medida parcial. Sin embargo, también en el curso del debate, su partido decidió acompañar la moción de pasar el tema a la consideración de la comisión competente de la Junta Departamental y solicitar que el Mides contemple especialmente la situación de los trabajadores sanduceros que se encuentran en situación muy precaria, como es el caso de los zafrales del citrus y los del frigorífico Casa Blanca, entre otros grupos que se enfrentan a serios problemas en su fuente laboral.
Agotado el temario de la sesión ordinaria, se habilitó luego el período de intervenciones con debates sobre los puntos propuestos en la media hora previa, por aplicación del artículo 24, por lo que se suscitaron intervenciones por lo alto y por lo bajo en cuanto a cuestionamientos, reproches, pase de facturas y desmentidos, y hasta algunos tibios apoyos cuando algún edil se despojaba de sus afinidades partidarias extremas.
Es decir, nada nuevo bajo el sol, cuando está la política de por medio, en el ámbito que sea.

