Los talleres mecánicos concentran múltiples riesgos, desde golpes y cortes hasta la exposición a sustancias químicas y lesiones musculares. El ingeniero prevencionista Marcos Cabrera Gallo advierte que la planificación, el orden y la capacitación son pilares para reducir la accidentalidad en el sector y subraya que “el objetivo es trabajar para vivir, no vivir para trabajar”.
RIESGOS DIVERSOS SEGÚN EL TAMAÑO DEL TALLER
“En cuanto al tema de los talleres mecánicos obviamente que la cantidad de riesgos es muy variada, desde riesgos mecánicos, llámese golpes, cortes y demás, hasta riesgos físicos y químicos, todo lo que es lesiones musculoesqueléticas y principalmente el contacto con productos químicos”, explicó.
Según Cabrera, la diferencia entre pequeños talleres y grandes establecimientos es notoria. “En todo lo que son talleres de pequeño y mediano porte el trabajo en materia de seguridad es muy artesanal, no se ve mucha protección. Distinto es ya en talleres representantes de marcas o en mantenimiento de empresas forestales, maquinaria de gran porte, que ahí ya vienen con otra cultura en materia de seguridad”, puntualizó.
PLANIFICACIÓN, ORDEN Y LIMPIEZA
Uno de los principales desafíos es lograr que el trabajador incorpore rutinas de prevención. Cabrera lo resume en tres pilares: “Cuando hablamos de seguridad en el trabajo, la planificación, el orden y la limpieza son tres aspectos fundamentales”.
El especialista ejemplificó con una situación habitual: “Muchas veces se levanta un vehículo y recién ahí el mecánico se da cuenta de que no tiene la llave adecuada, que debe salir a buscarla”. Esa improvisación genera riesgos. “La planificación es uno de los principales aliados en materia de seguridad laboral”, enfatizó.
El orden y la limpieza también son determinantes. En talleres chicos los autos van llegando y se colocan unos al lado de otros, lo que reduce mucho los espacios de trabajo “y eso en general conspira contra un ambiente seguro”.
EQUIPOS DE PROTECCIÓN PERSONAL
El uso de equipos de protección personal es una exigencia legal y una necesidad práctica. “Como base, es la ropa de trabajo. Después, los guantes, que protegen de riesgos físicos como cortes y golpes, pero también del contacto con sustancias químicas, grasas y aceites. Los lentes evitan proyecciones en la vista”, detalló. Además, según la medición de ruido, puede ser necesaria la protección auditiva cuando la exposición supera los 80 decibeles, agregó.
Además, advirtió que la elección del equipo depende siempre de los riesgos específicos del taller. Para manipulación de productos químicos pueden ser guantes especiales o una mascarilla de protección respiratoria, según mencionó.
HERRAMIENTAS Y MÁQUINAS: CHEQUEO Y USO ADECUADO
En cuanto a cuáles serían los cuidados en el manejo de herramientas y maquinarias para reducir riesgos, indicó que “en general lo que siempre recomendamos es la limpieza, la higiene, el cuidado, el chequeo preuso. Si la herramienta está desgastada, hay que sustituirla”, indicó.
El uso incorrecto de las herramientas también genera problemas. “Se ve mucho en tallares chicos que si no tenemos una herramienta adecuada, improvisamos. Un destornillador para hacer de palanca o una llave chica con un caño para aumentar la fuerza”. Ese uso inapropiado genera desgaste y puede terminar en un accidente, advirtió.
MANEJO DE ACEITES, COMBUSTIBLES Y QUÍMICOS
La manipulación de productos químicos requiere especial atención. “Tienen una peligrosidad específica y pueden producir accidentes o enfermedades profesionales”. Una salpicadura en la vista es un accidente inmediato, mientras que la exposición prolongada a un desengrasante corrosivo puede generar una enfermedad profesional años después, graficó.
Las medidas preventivas parten del conocimiento del producto. Se analiza la etiqueta, la ficha de seguridad y en base a eso se establecen protecciones: guantes, mascarillas, ventilación natural o extracción de gases. Son medidas que “ayudan a que el ambiente de trabajo sea más limpio”, destacó.
A esto se suman los problemas de carga y posturas inadecuadas. Las lesiones musculoesqueléticas son una de las principales causas de “ingresos al Banco de Seguros por accidentes de trabajo o enfermedades profesionales”, aseguró.
SEÑALIZACIÓN Y CULTURA PREVENTIVA
La señalización cumple un rol clave en la organización. El cartelito de ‘aquí van las herramientas’, ‘no pisar esta zona’ o ‘riesgo por desnivel’ da señales permanentes al trabajador. Pero no alcanza solo con colgar un cartel, “tiene que venir acompañado de supervisión y capacitación”, subrayó.
En este punto, recordó la obligación legal de formar a los trabajadores. “El empleador debe instruirlo en cuáles son sus riesgos, cuáles son las medidas de trabajo, y corregir cuando hace las cosas mal para que pueda cambiar los hábitos”.
CAPACITACIÓN PARA EVITAR ACTOS INSEGUROS
“Los accidentes ocurren por dos cosas: condiciones de trabajo inseguras o actos inseguros”, señaló Cabrera. Si bien las condiciones son importantes, “la ocurrencia de accidentes está vinculada en un 85% a actos inseguros”.
Por eso la capacitación y la concientización resultan fundamentales. No alcanza con dar una charla para cumplir con la ley. La formación debe ser constante, diaria, para que el trabajador incorpore buenas prácticas, observó.

PROTOCOLOS ANTE EMERGENCIAS
Además de la prevención, es necesario saber cómo actuar si algo sucede. La normativa habla de la obligatoriedad de los servicios de prevención, pero también incluye la preparación para emergencias. Puede ser un accidente de trabajo, un derrame, un incendio o una descompensación de salud, explicó.
El protocolo básico es claro: “Siempre hablamos del método PAS: proteger, avisar y socorrer”. Proteger al accidentado y al entorno, dar aviso para reducir los tiempos de respuesta, y socorrer si está a mi alcance. Cada vez más empresas apuestan a capacitar en primeros auxilios. Es fundamental que los trabajadores sepan actuar en los primeros minutos, porque eso reduce las consecuencias de la emergencia, subrayó.
UN MENSAJE PARA TRABAJADORES Y EMPLEADORES
Cabrera dejó un mensaje dirigido a ambas partes. “A la empresa le digo que el trabajo en seguridad no solo mejora las condiciones propiamente dichas, sino también el entorno”, indicó, considerando que el trabajador se siente cuidado en un lugar ordenado y limpio, trabaja mejor y de mejor manera. A la vez, les recomendó que se interesen y mejoren las condiciones porque eso también mejora la producción.
Y agregó un recordatorio para los trabajadores: “Cuidemos nuestra fuerza de trabajo, que es lo que necesitamos para la vida personal y laboral”. Recordó que no se trata solo de trabajar para llevar un sustento a la familia, sino de cuidar el cuerpo para poder disfrutar con nuestros seres queridos. “El objetivo es trabajar para vivir, no vivir para trabajar”, reflexionó.
ACCIDENTALIDAD EN TALLERES MECÁNICOS
Los datos del Banco de Seguros del Estado confirman la importancia del tema. En el rubro talleres de mecánica y chapa y pintura se registraron, solo en el último trimestre de 2024, 50 accidentes en octubre, 36 en noviembre y 29 en diciembre. El registro no distingue la gravedad de los casos, pero da cuenta de la magnitud del problema en un sector con alta accidentabilidad.




