
La visita al departamento de Paysandú del ministro del Interior, Carlos Negro, junto a los directores nacionales de la Policía, no se limitó a reuniones de trabajo y análisis de seguridad, sino que fue también el marco para concretar un hecho largamente esperado por la comunidad del sur sanducero. En un acto cargado de significado para los vecinos, se llevó a cabo la reapertura de la subcomisaría de Casa Blanca, una localidad con un rico valor histórico y cultural, que reclamaba desde hacía tiempo la presencia policial permanente.
El acto, desarrollado en la propia localidad, contó con la participación de jerarcas ministeriales, autoridades departamentales y, lo más importante, vecinos que no ocultaron su satisfacción por la medida. Para la comunidad, disponer nuevamente de una unidad policial en el lugar representa un avance en materia de seguridad y cercanía, ya que hasta ahora dependían de la Comisaría Cuarta, cuyo radio de cobertura es extenso.
Durante la ceremonia, el jefe de Policía de Paysandú, comisario general Alejandro Sánchez, se dirigió a los presentes con palabras que reflejaron tanto el valor histórico del sitio como la planificación operativa detrás de esta reapertura. “Nos encontramos en este histórico lugar del departamento, un pueblo rodeado por hermoso marco natural y cuyas casas se conservan con la fisonomía de mediados del siglo XIX, surgió en 1806 a partir de la instalación de la planta procesadora de carne vacuna más antigua de América del Sur. Con la reapertura de la subcomisaría cumplimos con la meta trazada por el Comando de esta Jefatura, luego de reunirnos con referentes de la zona y realizar una apreciación de situación del territorio”, expresó.
Sánchez explicó que la reapertura no fue elegida al azar, sino que responde a un criterio estratégico y a un compromiso asumido previamente con la población local. “Era necesario posicionarnos en el terreno, ya que este punto es estratégico teniendo en cuenta el crecimiento demográfico de la región a consecuencia de los realojos, se apoya con un patrullaje motorizado zonal lo que permitirá realizar tareas de prevención y actividades comunitarias”, indicó.
El jefe policial subrayó que la iniciativa no se limita a reforzar la seguridad, sino que se enmarca en un modelo de trabajo colaborativo con otras instituciones. “Cumplimos a su vez las metas enmarcadas en los trabajos que venimos realizando y abordando en forma interinstitucional con los respectivos representantes que hoy nos acompañan y a la comunidad de Casa Blanca”, agregó.
Asimismo, tuvo un reconocimiento especial para los efectivos que participaron en la puesta a punto del edificio, cerrado durante años y afectado por un notable deterioro. “Quiero resaltar y felicitar al personal policial que trabajó directamente en el reacondicionamiento del edificio que estuvo cerrado desde hacía un buen tiempo y presentaba serio deterioro, dejándolo en condiciones para trabajar y colaborar en pro de la seguridad pública territorial”, destacó.

