Reunión estratégica de la Policía del litoral del país, encabezada por el ministro del Interior en Paysandú

En una instancia que combinó análisis profundo, planificación estratégica y coordinación interdepartamental, el ministro del Interior, Carlos Negro, encabezó este jueves una reunión en el Casino de Oficiales de la Jefatura de Policía de Paysandú. La jornada congregó a los jefes de Policía de Artigas, Río Negro, Soriano, Colonia, Salto y Paysandú, en el marco de una agenda de trabajo centrada en la seguridad pública y en el abordaje específico de fenómenos delictivos que afectan de manera particular al litoral del país.

El encuentro contó con la presencia del director nacional de Policía, José Manuel Azambuya, así como de los directores nacionales de Investigaciones, Seguridad Rural, Guardia Republicana, Policía Caminera, Aviación Policial, Policía Científica y del Centro de Comando Unificado (CCU). La convocatoria, que reunió a una parte sustancial de la cúpula de la Policía Nacional, fue definida por Negro como un “muy trascendente encuentro de la Policía Nacional, especialmente integrado por los representantes de las jefaturas del litoral del país, que tuvieron un encuentro también con siete direcciones de la Policía Nacional donde se trataron temas de diversa índole, del tipo estratégico fundamentalmente, pero también donde se analizaron las fortalezas de la Policía en estos departamentos, el apoyo de las direcciones nacionales para que esas fortalezas se desplieguen eficazmente en el territorio”.

Durante la rueda de prensa posterior, Negro subrayó que las conversaciones no solo se centraron en los logros y capacidades de cada departamento, sino también en los desafíos comunes que enfrentan. “También detectamos algunas preocupaciones en materia de algunos fenómenos delictivos que se reiteran por la especial ubicación que tienen todos estos departamentos del país”, dijo, en alusión a la proximidad con fronteras internacionales y a las rutas de alto tránsito, factores que históricamente han incidido en la dinámica delictiva de la región.

En esa línea, el ministro remarcó la determinación de todas las jefaturas presentes en enfrentar delitos de alto impacto. “En esta complejidad de la zona tuvimos también el impacto que nos genera que están todas las jefaturas comprometidas con el control del narcotráfico, del contrabando, de la criminalidad contra las propiedades, las estafas, entre otros”, puntualizó. Además, valoró la sintonía entre los mandos policiales y la comunidad. “Nos vamos muy satisfechos de ver el grado de compromiso que tienen todas nuestras jefaturas, en el buen relacionamiento con la ciudadanía de cada departamento, con las autoridades políticas”, concluyó.

ESTRATEGIA CONJUNTA

Por su parte, el director nacional de Policía, José Manuel Azambuya, amplió la visión estratégica detrás de la convocatoria. “La Dirección Nacional de Policía es un contexto en lo que se refiere al cometido específico de la Policía en todo el territorio de nuestro país en cuanto al mantenimiento del orden público, la seguridad pública y la paz de nuestros ciudadanos, entendimos de mucha relevancia realizar una reunión en Paysandú convocando a los jefes de Policía desde Artigas a Colonia, a efectos de tener un estado de situación de cada uno en lo que se refiere al margen del río Uruguay, la afectación que pueden tener algunas situaciones delictivas como el contrabando, narcotráfico, delitos rurales, y tomando en cuenta también los ejes de la ruta y a su vez utilizar todas las capacidades que tiene la Policía Nacional para neutralizar acciones que afecten directamente la seguridad interna del país”.

Azambuya explicó que la estrategia implica un trabajo de integración operativa. “Por eso fueron también convocadas direcciones nacionales como la Guardia Republicana, la guardia aérea, el CCUD, Caminera, Científica, es decir, todo lo que significa aquello que debamos desplegar territorialmente para realizar operaciones combinadas tomando como centro la Jefatura como tal y a partir de ahí integrar todas las unidades que sean necesarias para aplicar esas operaciones, ya sea en rutas, caminos o en cualquier otra situación”, señaló.

El director nacional destacó que el valor central de la jornada radicó en el intercambio de información de primera mano: “Obviamente que ha sido muy fructífera la reunión ya que tomamos información necesaria, que nos va a llevar a aplicarla en algún momento estratégicamente en operaciones futuras”. Según precisó, el objetivo es desarrollar controles y acciones puntuales, con respaldo en evidencia, que permitan alcanzar resultados concretos.

En su análisis, Azambuya también resaltó la relevancia del trabajo conjunto con otros organismos del Estado. “También analizamos lo que significa el trabajo con Prefectura Nacional Naval, ya que todas las jefaturas al estar al margen del río tienen contacto con Prefectura, con Aduana que es muy importante y lo que establece la normativa en los 20 kilómetros para el Ejército Nacional evaluar también ese tipo de situaciones”, explicó.

En tanto, el jefe de Policía de Paysandú, comisario general Alejandro Sánchez, en calidad de anfitrión, agradeció la presencia de todas las autoridades y el valor de la instancia: “Como anfitriones de esta reunión agradecemos a todas las autoridades y celebramos estas instancias que realmente son muy provechosas, en la cual todos los jefes departamentales y directores nacionales tenemos una única preocupación que es la seguridad pública en general y el combate al crimen organizado transnacional. Dentro de esa preocupación, nos estamos ocupando. Un ejemplo fue la operación Shadow II que esta jefatura llevó adelante”.

El encuentro en Paysandú dejó en claro que, frente a los desafíos que impone la ubicación geográfica del litoral y las particularidades de su actividad económica y social, la respuesta policial requiere de planificación conjunta, despliegue coordinado de recursos y comunicación fluida entre unidades. La presencia simultánea de altos mandos departamentales y de las direcciones nacionales de la Policía marca un compromiso con el fortalecimiento de la seguridad en la zona y la lucha frontal contra las organizaciones criminales que operan en la región.