(Ámbito)
De acuerdo con los datos extraídos de las rendiciones de cuentas presentadas ante la Corte Electoral, solo tres departamentos lograron cerrar el ejercicio de 2024 con superávit fiscal. Además, apenas cinco registran saldo positivo en el acumulado, lo que revela un panorama generalizado de números rojos, pero con causas y consecuencias que varían según cada caso.
Maldonado, por ejemplo, acumuló un déficit cercano a los 39 millones de dólares, pero sus autoridades lo atribuyen principalmente a obras financiadas con fideicomisos a largo plazo. En contraste, Cerro Largo cerró con un déficit de 6 millones de dólares y con dificultades para afrontar el pago de salarios.
La situación en Cerro Largo escaló al debate político. La intendenta Christina Morel, del sector Aire Fresco del Partido Nacional (PN), advirtió al asumir que la administración anterior (encabezada por José Yurramendi, cercano a Sergio Botana) dejó las cuentas al borde del colapso. En sus primeras semanas, Morel anunció el cese de unos 70 funcionarios, generando reacciones inmediatas de dirigentes aliados al exintendente.
Este cruce recuerda otros episodios similares, como el traspaso de mando en Salto entre el colorado Germán Coutinho y el frenteamplista Andrés Lima en 2015, cuando también las finanzas se volvieron un campo de batalla.

Mientras Maldonado obtiene solo el 15% de sus ingresos por transferencias del gobierno central, en departamentos del norte ese porcentaje ronda el 60%. Eso marca una enorme diferencia en la autonomía financiera y la posibilidad de afrontar inversiones sin desbalancear las cuentas.
En este contexto, varios intendentes optan por reducir gastos de personal o buscar nuevas líneas de crédito. En Florida, Carlos Enciso impulsa un plan de retiro incentivado para más de 200 funcionarios. En Maldonado, Miguel Abella solicitó un préstamo a la Junta Departamental para financiar compromisos asumidos en campaña, aunque aseguró que será amortizado dentro del actual período.
Las cuentas, sin embargo, no solo se escriben con números. El balance político entre sectores internos y el posicionamiento hacia las elecciones de 2025 también juegan un papel clave en la narrativa del déficit y en departamentos como Cerro Largo, esa disputa ya comenzó.
DERRAME DE PETRÓLEOEN PUNTA DEL ESTE
(LA RED 21)
Un derrame de petróleo en aguas uruguayas activó protocolos de emergencia este domingo tras detectarse una fuga durante la descarga de crudo en la boya petrolera de la Terminal Este de Ancap. El incidente involucró al buque Eagle San Francisco, de bandera maltesa, que transportaba un cargamento desde Texas (EE.UU.) para abastecer a la refinería de la empresa estatal.
Según fuentes cercanas a la operación, citadas por el portal Correo de Punta del Este, el tanquero –de 277 metros de eslora y capacidad para transportar más de un millón de barriles– se encontraba descargando el crudo cuando se identificó el vertido. Hasta ayer no se había informado la magnitud exacta del derrame ni sus causas, aunque se confirmó la suspensión inmediata de las operaciones.
Ancap tampoco había emitido un comunicado oficial, lo que generó preocupación respecto a cuál será el impacto del incidente y su potencial impacto ambiental. La Armada Nacional, responsable del control marítimo, tampoco brindó detalles sobre las medidas de contención o el alcance de la contaminación.
En el lugar trabajaban los remolcadores Ancap VII y Ancap VIII, junto al privado San Cristóbal, aunque se desconoce si su actuación logró minimizar la dispersión del crudo. Autoridades competentes, incluida Prefectura, evalúan las causas del derrame y coordinan acciones para mitigar daños en un área crítica para el abastecimiento energético nacional.
La Terminal Este es un enclave estratégico para Uruguay, ya que recibe el 70% del crudo procesado por Ancap. Cualquier derrame en la zona amenaza la biodiversidad marina y costas cercanas, pero hasta ayer no había información sobre monitoreo ambiental ni alertas a la población.

