Adiós a Hermeto Pascoal, genio inclasificable de la música

El sábado 13, en Río de Janeiro, falleció a los 89 años el compositor y multiinstrumentista Hermeto Pascoal, uno de los creadores más geniales de la música brasileña y universal. La noticia fue confirmada por el Hospital Samaritano Barra, donde el músico permanecía internado tras complicaciones derivadas de fibrosis pulmonar avanzada.

En el momento de su fallecimiento, su grupo estaba sobre el escenario, haciendo música, tal como él siempre quiso, según el mensaje difundido por su familia y su equipo, que refleja su filosofía vital: “No dejemos que la tristeza nos invada: escuchemos el viento, el canto de los pájaros, el vaso de agua, la cascada… La música universal sigue viva”, expresaron, invitando a quienes deseen rendir homenaje a Hermeto a ofrecer su música al universo con instrumentos, voz o cualquier objeto capaz de generar sonido.

Un universo sonoro único

Nacido el 22 de junio de 1936 en Lagoa da Canoa, distrito de Arapiraca (Alagoas), Hermeto mostró desde niño una sensibilidad extraordinaria hacia los sonidos del entorno. Su condición de albino le impedía trabajar al sol, lo que lo llevó a desarrollar una percepción sonora única. A los 10 años aprendió a tocar el acordeón y comenzó a convertir en instrumento musical cualquier objeto que cayera en sus manos. A los 14 debutó en la radio de Recife junto a su hermano José Neto, y más tarde integró orquestas y emisoras locales. Definía su música como “universal”, reflejando su libertad creativa y rechazo a las etiquetas. En su obra convivían jazz, baião, frevo, música clásica y popular brasileña, junto a improvisación y experimentación sonora. Transformó en música relatos futbolísticos, sonidos de animales y objetos cotidianos, y realizó proyectos tan singulares como su “Calendario do Som”, un año de composiciones diarias publicadas en libro facsimilar.

Integró grupos clave como Sambrasa Trio, Quarteto Novo y Hermeto Pascoal & Grupo, y compartió escenarios y grabaciones con figuras como Miles Davis –quien lo definió como “el músico más impresionante del mundo”–, Elis Regina, Astor Piazzolla, Airto Moreira, Ron Carter y Paquito D’Rivera. Grabó alrededor de 3.000 temas y se presentó en festivales internacionales como Montreux (Suiza) y Live Under the Sky (Japón). Sus obras también fueron interpretadas por orquestas sinfónicas de Brooklyn, Berlín y San Pablo. Su proceso creativo era espontáneo: componía para orquesta escribiendo todos los instrumentos simultáneamente, o incluso sin instrumento, dejando fluir las ideas sin estructuras rígidas. Nunca renunció al humor y la diversión. Sus conciertos podían incluir desde piano, flautas, saxos y melódicas hasta objetos cotidianos, como una tetera, convertidos en instrumentos.

Recibió tres premios Grammy Latino y doctorados honoris causa de la Juilliard School, la Universidad Federal de Paraíba y la Universidad Federal de Alagoas. En 2024 se publicó su último álbum –Pra você, Ilza, dedicado a su compañera de vida–, y la biografía ¡Quebra Tudo! -El arte libre de Hermeto Pascoal, escrita por Vitor Nuzzi. Su última actuación en Brasil, en junio de 2025, cumpida poco antes de su cumpleaños 89, se convirtió en una celebración.

Alquimia sonora que traspasó fronteras

Pascoal mantuvo un vínculo especial con la música uruguaya, que cultivó durante décadas. Tocó varias veces en nuestro país, trabajó con Hugo Fattoruso y grabó el solo de flauta en “Muy lejos te vas”, del grupo Opa, en el disco Goldenwings. Ruben Rada le dedicó una sentida despedida: “Hoy la música está de duelo. Se fue el querido Hermeto Pascoal, uno de los más grandes… único, irrepetible, músico impar. Con él tuve el placer de compartir música durante mi época en los Estados Unidos”.