Casa Madre celebró diez años y abrió sus puertas a la comunidad para recorrer el lugar donde se alojan las madres que llegan a Paysandú, provenientes del Interior o de otros departamentos, con sus bebés internados en los servicios de Ucepyn de Comepa o Neonatología del Hospital Escuela del Litoral.
Hasta 2024 la comisión de apoyo contabilizó un total de 640 madres y abuelas y en lo que va de 2025, unas 40 mujeres fueron recibidas en la institución.
“Insólitamente, en estos momentos, la casa está vacía desde hace una semana. Porque esta es una época en que la casa está colmada por mujeres que cuidan a sus hijos que llegan con problemas respiratorios o prematuros”, señaló Inés Reyes, integrante del equipo de voluntarias.
El grupo de apoyo se conforma por una docena de voluntarias que realizan turnos de tres días donde asisten dos personas y una permanece de retén. Se encargan de ir a buscar la comida de lunes a viernes al comedor municipal y fines de semanas y feriados al hospital.
De tarde entablan una comunicación cercana y fluida con las personas alojadas, donde brindan contención en momentos de dificultades. “Pero las madres nos dan mucho más de lo que nosotros les brindamos. En diez años no hubo nunca un problema, incluso si hablamos de personas que no se conocen entre sí, que tienen que convivir y afrontar diferentes situaciones”, dijo a EL TELEGRAFO.
A Casa Madre llegan personas provenientes de todos los departamentos del litoral. “Desde Artigas hasta Colonia, muchas llegaron de Tacuarembó y Rivera y el año pasado recibimos de Flores y Durazno”, enumeró.
Durante la recorrida vivieron momentos de emoción y recuerdos por la obra emprendida hace una década hasta lograr una casa propia con la colaboración de la población. El aporte de 250 socios es continuo, en tanto empresas del medio donan los productos de limpieza y panificación.
El 11 de octubre volverá la Hamburguesa Solidaria que beneficiará en forma conjunta a ADAP y Casa Madre con la donación total de rotisería Platos Rotos.


