El Correo Uruguayo atraviesa desde hace varias semanas una situación inusual que afecta a quienes necesitan enviar correspondencia o paquetes hacia Estados Unidos, así como a pequeños emprendedores que venden productos artesanales hacia ese país. Según confirmaron fuentes vinculadas a la operativa postal, desde hace aproximadamente mes y medio los despachos tradicionales hacia ese destino –cuando se trata de envíos de personas a instituciones, organismos públicos o empresas– se encuentran bloqueados por decisión de las autoridades estadounidenses.
La medida no ha sido comunicada oficialmente ni por la administración postal uruguaya ni por el Servicio Postal de Estados Unidos, pero sí impacta de manera concreta en usuarios particulares y pequeñas empresas que recurren habitualmente al correo para trámites, documentos o mercadería.

Sólo de persona a persona
Por el momento, la única alternativa disponible es el envío “de persona a persona” a través del servicio Express Internacional, el producto más veloz de la empresa estatal. Ese canal, sin embargo, implica un costo muy superior al de los envíos postales habituales: el precio mínimo ronda los 2.000 pesos, según la información publicada en el sitio oficial del Correo Uruguayo.
La propia página describe el Express Internacional como “el envío internacional más rápido, ahora con un precio especial”, que permite despachar documentos o impresos de hasta 2 kilos y mercadería de hasta 30 kilos. El servicio tiene cobertura mundial y promete plazos de entrega más breves, pero no ofrece las tarifas reducidas de los envíos tradicionales.
Problemas arancelarios en revisión
De acuerdo con fuentes extraoficiales consultadas, la restricción se vincula a revisiones arancelarias que lleva adelante la administración estadounidense. Hasta ahora no se ha emitido un comunicado formal que explique los motivos ni el plazo estimado de resolución. Tampoco se conocen negociaciones públicas entre ambos países para destrabar la situación.
El Correo Uruguayo, por su parte, no ha realizado un pronunciamiento oficial.
Mientras las exportaciones postales sufren demoras y mayores costos, el flujo inverso no presenta obstáculos. Las compras realizadas en Estados Unidos y enviadas a Uruguay –incluso las que se amparan en el acuerdo bilateral TIFA (Trade and Investment Framework Agreement) que fija topes anuales de cantidad y valor– continúan llegando con normalidad.
Esto implica que las importaciones de consumidores uruguayos a través de servicios de “casilla en Miami” –como “Casilla Mía”, “Tienda Mía” o “Miami Box”, por ejemplo– o compras en línea no se han visto afectadas.
La asimetría entre las restricciones a las salidas y la libre entrada de productos refuerza la hipótesis de que se trata de un ajuste unilateral de las autoridades estadounidenses.
Por ahora, usuarios particulares, estudios jurídicos, empresas que tramitan documentación y pequeños exportadores de artesanías o bienes de bajo volumen son los más perjudicados.
Hasta que no se emita una comunicación oficial, la única alternativa para enviar cartas, contratos o encomiendas a Estados Unidos seguirá siendo el Express Internacional, con un costo que multiplica el de los servicios convencionales.

