La Intendencia de Paysandú se encamina a culminar una de las obras deportivas y comunitarias más relevantes de los últimos años en la zona norte de la ciudad. El nuevo Polideportivo Zona Norte –que integrará piscinas, canchas de fútbol, servicios y un estadio de baby fútbol– se encuentra en la fase final de ejecución y, si los plazos se mantienen, podría ser inaugurado antes de la segunda quincena de enero. Así lo confirmó el director de Deportes de la Intendencia, Guillermo Arias, quien señaló que la fecha exacta aún está en evaluación, pero que el objetivo es habilitar el complejo “a mediados de enero”, siempre que las últimas tareas permitan adelantar los tiempos previstos. “Estamos viendo cómo avanzan las horas para ver si podemos inaugurar la obra antes de la segunda quincena de enero”, indicó a EL TELEGRAFO.
El proyecto se desarrolla en un predio ubicado en calle Roldán Vieja y República de Colombia –frente al Liceo Francisco–, cedido en comodato por el Ministerio de Defensa, y demandó una inversión aproximada de dos millones de dólares. La iniciativa fue concebida como un espacio deportivo integral, con fuerte énfasis en el uso comunitario y en la atención de una zona de la ciudad que ha experimentado un crecimiento sostenido en los últimos años.
Un complejo pensado para la comunidad
Para Arias, uno de los componentes centrales del Polideportivo es el área de piscinas, que permitirá cubrir una carencia histórica en el norte de Paysandú. “Era necesario tener un espacio de piscina para enseñanza y recreación, para toda la zona norte de la ciudad, que ha crecido muchísimo. Muchas personas se quedan sin aprender o sin poder disfrutar de un espacio comunitario como este, a veces por las distancias”, explicó.
El complejo contará con dos piscinas: una semiolímpica de 25 metros, destinada tanto a la enseñanza como a la práctica regular de la natación, y otra de menor tamaño, pensada para iniciación. Las inscripciones para las actividades acuáticas comenzarán el sábado 3, en horario matutino –de 7 a 12 horas–, y continuarán durante la semana siguiente en el propio predio. Según adelantó Arias, los cupos serán limitados y se priorizará a los vecinos de los barrios que integran la zona norte. Además del área de piscinas, el Polideportivo incorporará una cancha de fútbol infantil –una demanda largamente postergada, según el director de Deportes– y dos canchas de fútbol 11: una de césped natural y otra de césped sintético. Esta última, subrayó Arias, permitirá un uso intensivo y continuo, independientemente de las condiciones climáticas. “El desgaste no es igual que en una cancha de pasto natural, como el estadio Artigas”, afirmó. El espacio está concebido como un ámbito abierto, tanto para clubes barriales como para las selecciones de Paysandú, que podrán entrenar y disputar partidos allí. “La idea es que este lugar se llene de actividades”, sostuvo Arias, y adelantó que, una vez finalizado el verano, se prevé la instalación de escuelas departamentales de rugby, hockey y atletismo, disciplinas que hoy no cuentan con espacios adecuados en la ciudad.
Avance de obra y detalles técnicos
Desde el punto de vista técnico, el arquitecto Nicolás Gargano, uno de los responsables del proyecto, confirmó que la obra se encuentra “casi en el final”. Según detalló, el edificio central –de aproximadamente 500 metros cuadrados– ya está concluido, al igual que el estadio de baby fútbol, que sólo requiere ajustes menores. “La cancha ya está pronta, los vestuarios y la iluminación también. Falta conectar algunos servicios sanitarios”, explicó. La cancha sintética de fútbol 11 es, actualmente, el principal frente de trabajo pendiente, mientras que la cancha de pasto natural se encuentra en etapa de preparación y siembra, a la espera de las condiciones óptimas para asegurar su correcta implantación. A esto se suman tareas finales de limpieza, ordenamiento del predio y ajustes en accesos e iluminación. El complejo incluye un pabellón de servicios con vestuarios para deportistas y árbitros, baños para el público, áreas administrativas, enfermería, cantina y un salón de usos múltiples que podrá destinarse a actividades bajo techo, clases deportivas y eventos comunitarios. Todo el sistema de iluminación es LED y el edificio cuenta con aire acondicionado, pensado especialmente para el funcionamiento durante el verano. En materia presupuestal, Gargano confirmó que la obra se mantuvo dentro de los márgenes previstos. “El presupuesto se mantuvo en torno a los dos millones de dólares”, señaló. También destacó el enfoque sustentable del diseño, que aprovecha los desniveles naturales del terreno para minimizar movimientos de suelo y facilitar futuras ampliaciones, tanto hacia el norte como hacia el este del predio.
Un espacio con proyección a largo plazo
Otro aspecto destacado del proyecto es el tratamiento del entorno. En el predio se plantaron alrededor de 150 árboles de distintas especies, con el objetivo de generar sombra y mejorar la calidad ambiental del espacio. Si bien el arbolado aún es joven, desde el equipo técnico subrayan la importancia del cuidado y la paciencia para consolidar un área verde funcional a largo plazo. El sistema de riego está previsto y cuenta con las canalizaciones necesarias para su instalación futura. El Polideportivo contará, además, con áreas de estacionamiento interno, organizadas en dos “peines” para vehículos, con espacio adicional en el entorno inmediato en caso de alta concurrencia. Con estas características, el nuevo complejo de la Zona Norte se perfila como un punto de referencia para el deporte y la vida comunitaria en Paysandú. Más allá de su inminente inauguración, el proyecto resultó ser concebido con una lógica de crecimiento y adaptación, orientada a acompañar las transformaciones demográficas y sociales de esa zona de la ciudad.
