Una nueva amenaza de atentado fue escrita en la mañana de ayer, pasadas las 10, en uno de los baños del Colegio del Rosario, donde alertaba sobre la ocurrencia de un tiroteo, supuestamente previsto para este martes.
Un comunicado de circulación interna, fue enviado por el equipo de dirección a los padres de los estudiantes, donde informaron sobre la presentación de la denuncia policial, de acuerdo al protocolo previsto por la Inspección de institutos y liceos.
En la mañana de la víspera, un grupo de efectivos policiales concurrió al centro educativo a fin de recoger evidencias para continuar con la investigación y permanecieron en la zona durante el resto de la jornada. Está previsto que este martes continúe la vigilancia para permitir el normal funcionamiento de las clases con aquellos estudiantes que concurran. La dirección informó que hoy realizarán el control de asistencia, pero las inasistencias no serán computadas. El centro educativo permanecerá abierto y quedará a criterio de las familias, la decisión de enviar a los estudiantes a clase.
En forma paralela, la institución resolvió un control reforzado para el ingreso de personas al liceo y sólo lo harán por calle Florida, además de un seguimiento permanente de la situación.
Consultados por EL TELEGRAFO, algunos padres manifestaron su indignación por la situación y preocupación por el estado de ánimo de aquellos estudiantes quienes manifestaron su temor por el tenor de las denuncias.
Comunicado de Afempay
La Asociación de Funcionarios de la Enseñanza Media de Paysandú (Afempay) expuso su postura de “absoluto repudio a toda forma de amenaza que busque inhibir el derecho a estudiar y de estudiar dentro de las instituciones educativas”. Expresó su confianza “en el accionar de las autoridades del Ministerio del Interior” así como brindar su colaboración a la Dirección General de Educación Secundaria (DGES) “para realizar todas aquellas acciones que procuren llevar bienestar a estudiantes y trabajadores”, así como la tranquilidad a las familias.
Afempay destacó la elaboración de un protocolo por parte de la DGES y enviado a las inspecciones a solicitud de la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (Fenapes). “Esto permite a las direcciones de las instituciones evaluar la situación y tomar las medidas que se entiendan necesarias”, concluyó.
Paro en colonia
El núcleo sindical del Liceo Departamental de Colonia convocó ayer a un paro de 24 horas “ante la amenaza de tiroteo recibida” en ese centro educativo. Los docentes exhortaron a las autoridades “a la no apertura” del liceo, “por entender que no existen garantías para los estudiantes, funcionarios, docentes ni equipo de gestión”, de acuerdo al comunicado difundido por la filial en Colonia de la Fenapes.
Los docentes señalaron su discrepancia con las autoridades y el lineamiento de que los centros educativos permanezcan abiertos, “dejando a criterio de familias, docentes y estudiantes la libre concurrencia sin la más mínima garantía de seguridad”. El núcleo sindical advirtió que este modo de resolver, “pone sobre los equipos directivos la responsabilidad de la apertura de los liceos y la atención del estudiantado que eventualmente pudiera asistir, relativizando la vida de esos funcionarios de gestión”.
“Es delito”
Ayer en el IAVA (Instituto Alfredo Vázquez Acevedo de Montevideo), se recibió un escrito de similares características a las amenazas ya registradas en más de 30 liceos de todo el país, que invitaba a los adolescentes a concurrir con armas mañana, miércoles 22.
En Santa Lucía, la Policía detuvo a un adolescente de 13 años por las amenazas al centro educativo de esta ciudad y también fue identificado un estudiante de Maldonado, donde hubo amenazas del mismo tenor.
El presidente de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), Pablo Caggiani, advirtió sobre la gravedad de las reiteradas amenazas y recordó ya derivó en medidas judiciales para algunos adolescentes.
Explicó nuevamente que este fenómeno circula en redes sociales y “viene de Argentina” y “está basado en un episodio real que se dio en una provincia”.
El protocolo mencionado implica la denuncia inmediata y la intervención policial ante cada denuncia, con presencia en los centros y flexibilidad en la asistencia. “Si hay alguna familia que no quiera mandar al chiquilín, esa inasistencia no se computa, pero la idea es que los centros estén abiertos y funcionando”, afirmó.
El jerarca alertó que lo que puede comenzar como una “broma” en redes sociales deriva en consecuencias penales. “Ya sobre finales de la semana pasada tenemos por lo menos dos gurises que tienen medidas socioeducativas dispuestas por la justicia”.
Caggiani insistió en la necesidad de abordar el tema en las instituciones, desde una perspectiva educativa y preventiva, con participación de las familias y la Policía Comunitaria. “No es una travesura, sino que termina siendo un delito. No está bueno que por seguir una cuestión de una red social tengamos gurises de catorce, quince años con medidas educativas”, subrayó.
Consultado sobre el posible vínculo con la búsqueda de visibilidad en las redes sociales, Caggiani consideró que es un aspecto a trabajar por los adultos, “porque además efectivamente esto afecta la vida de miles de familias”, afirmó.
“Más viejo que el agujero del mate”
El ministro de Educación, José Carlos Mahía, dijo que “hay que evitar que la educación se detenga”. De acuerdo al jerarca, es “sano” que “se haya tomado recaudos y que haya tomado acciones con rapidez la educación y el Ministerio del Interior”, pero “diría que hay que poner las cosas en su justo término”.
Según el ministro, este tipo de situaciones ya ocurrían con anterioridad. “Me acuerdo de otras épocas cuando tenías que dar un examen y te anunciaban que había una bomba, cuando yo iba al IPA. Es más viejo que el agujero del mate esto, ahora hay redes y otras formas de conexión. Ojalá eso lo podamos revertir”, sentenció.
Mahía también reconoció que el problema en estos casos es que “a veces puede haber un hecho cierto y pasa, y vos decís ‘no hice nada porque era un amague’. Entonces, genera distorsión, pero tomar las cosas en su dimensión es lo que hay que hacer”, concluyó.
