APAL procura alimentos para los alumnos y donaciones para mantenimiento de Liceo 1

Ingresar a la monumental edificación del Liceo N° 1 Élida Heinzen, que data del año 1942, es un poco volver en el tiempo. No solo porque supo y sabe ser parte de tantos sanduceros, sino por la admiración que produce su arquitectura, sus murales y sus esculturas. Es también revivir el alboroto de los recreos y el aluvión en la escalera con el timbre de la salida. Actualmente, coloridas paredes intervenidas por los estudiantes y sus profesores les dan vida a algunos salones; hileras de plantas bien cuidadas, pizarras para avisos y detalles modernos como papeleras nuevas y hasta una impresora 3D destinada al trabajo de los alumnos. Miles de estudiantes y docentes han transitado sus pasillos y participado en sus cambios y sus mejoras, pero también conviven con el deterioro inminente de un edificio que ya no puede con la sola ayuda de un reducido grupo de padres y un presupuesto destinado a la educación que –si bien ha aumentado– todavía no alcanza.
Además de la imperiosa necesidad de arreglos y reformas, otra realidad urgente golpea cada mañana: la necesidad de brindar alimentos a los alumnos más carenciados.

EL TRABAJO DE HORMIGA DE POCOS PADRES

EL TELEGRAFO dialogó con Cecilia Nahirniak, Marta Maristán y Patricia Desirello como representantes del grupo APAL (Asociación de padres de alumnos liceales) y con Mabel Güinco, directora de la institución educativa.
“Este es el tercer año que estamos trabajando”, contó Nahirniak, refiriéndose a la comisión de padres que durante unos años no se formó y actualmente cuenta con solo nueve integrantes.
Maristán señaló que este es el segundo año que trabaja con APAL, pero al igual que para ella, para varias integrantes más, este es el último y eso les preocupa. “Nos reunimos una vez al mes; nos juntamos y algunas cosas las resolvemos a través del grupo de WhatsApp, pero este año solo dos padres se sumaron”.

DESAYUNO Y MERIENDA IMPRESCINDIBLES

Sabido es que a todas las instituciones educativas públicas asisten muchos chiquilines que provienen de hogares con grandes carencias económicas. De ahí mayormente surge la necesidad de brindarles a los estudiantes la posibilidad de un buen desayuno indispensable para continuar la jornada, al igual que la merienda para el turno de la tarde.
En los casos más graves de falta de alimentos en los hogares la directora destacó que “hemos gestionado con la Intendencia para que los alumnos más carenciados vayan a almorzar a los comedores”.
Desde ANEP cada año se recibe una partida para merienda. “Todavía no nos ha llegado. Por lo que tengo entendido generalmente viene en julio”, explicó Güinco, en su primer año trabajando en este liceo.

“Ahora lo que se ha solventado es con donaciones y también por las madres de APAL que han colaborado en eso con dinero que se ha recaudado”. La directora relató que cada día a los alumnos se les brinda la copa de leche con algún bizcocho o pan donado. “Un día donaron frutas y se les brindó junto con el desayuno y la merienda. De mañana se hace un desayuno para todos los chiquilines que quieran y en el recreo más largo van al espacio de la cantina –porque nosotros no contamos con cantina– y en la tarde se les da la merienda en el recreo de las 16.10”.

“HAY VECES QUE TENEMOS Y HAY VECES QUE NO”

“Las donaciones grandes llegan los jueves y si el viernes sobran, se le arman paquetitos que se los dan a los nenes que saben que los van a necesitar más durante el fin de semana”, señaló Desirello. Sin embargo, subrayó que no siempre cuentan con alimentos para compartir. “Depende, hay veces que tenemos y hay veces que no. Es algo que se va gestionando permanentemente, porque no está asegurado. Día a día junto a la dirección hacemos ese trabajo”.
Ventiladores, televisores, dispensadores de agua, de papel higiénico, secadores de mano para los baños, jabón, cortinas para los salones y jarras eléctricas en la Adscripción para los chicos que toman mate, son algunas de las compras que pudo realizar APAL con la colaboración de los padres de los alumnos. “Antes no había papel higiénico y tampoco papel para secarse las manos”, dijeron las madres.
En lo que respecta a la necesidad de calefacción de los salones en invierno, las integrantes de APAL relataron que por más que obtuvieran el dinero para instalar equipos de aire acondicionado, las viejas instalaciones de UTE no lo permiten. “Son muy viejas y saltan las llaves. Se necesita cambiar toda la instalación y el presupuesto dado para ello es de 4 millones de pesos y el gobierno dijo que no”, explicó.

“SE LLUEVEN VARIOS SALONES Y LOS PASILLOS”

Güinco señaló además que en la parte edilicia hay una gran problemática porque “se llueven varios salones y los pasillos. Sé que está aprobado el presupuesto –o por lo menos una parte–; el año pasado se hizo algo, pero este año todavía no han venido y no sabemos si se va a continuar. Nosotros estamos reacondicionando lo que podemos porque los salones están en muy mal estado”. A la vez, la directora contó que recientemente “implementamos un proyecto educativo para que los mismos alumnos ayuden a mantener y arreglar los salones”.

ROPERO SOLIDARIO

Además del esfuerzo diario de estos pocos integrantes para conseguir donaciones también funciona un ropero solidario con abrigos y túnicas que donan los profesores y padres. “Se acondicionó un salón específico con ese ropero para que los chiquilines puedan ir y no sea incómodo para ellos”, explicó Nahirniak.

BONO COLABORACIÓN, DONACIONES Y MÁS GENTE

Tanto el grupo de madres presentes como la directora Güinco, coincidieron en la necesidad de que más padres pongan su granito de arena para el bienestar de todos los alumnos. Al igual que el año pasado, este año sacaron un Bono Colaboración para que los padres que puedan donen el dinero que les quede bien y en el plazo que deseen. Otra forma de ayudar es participar en las mejoras del edificio. Para el inicio de clases de este año, “se pidió ayuda al Ejército para que cortaran el pasto. Constantemente hay que estar buscando colaboración”, enfatizaron. La directora y APAL recordaron que “toda ayuda sirve”. Se los puede contactar a través del teléfono 47226820 y el celular 099700083.

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