El Sindicato de Trabajadores de Pilsen se declaró en conflicto y resolvió iniciar paros a nivel nacional a raíz de la decisión de la empresa AmBev, a través de Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) del envío al seguro de paro de 59 trabajadores de la planta de Minas durante julio. El sindicato reclamó la intervención del gobierno en defensa de la industria nacional y advirtió que la medida golpeará directamente en las fuentes de empleo de Lavalleja y Montevideo, además de toda la cadena vinculada a la industria cervecera.
Revisiones empresariales
A fines de junio, la empresa FNC informó a la mesa ejecutiva del sindicato, la intención de tomarse el mes de julio para analizar la continuidad del negocio en el país. La primera medida adoptada fue el envío al seguro de desempleo de los 59 trabajadores en la planta de Minas.
“Si bien conocíamos las dificultades comerciales con respecto a ventas, nos sorprendió la decisión del envío al seguro de la plantilla de la empresa y, además de eso, el análisis de todo el negocio en Uruguay. En una reunión con los trabajadores, expresaron la diferencia en los costos productivos de Uruguay en comparación con la región, principalmente Argentina y Brasil”, dijo el dirigente Bruno Pastorino a EL TELEGRAFO.
Explicó que no es posible “una comparación lineal”, en tanto “los costos productivos de la región se ven licuados, producto de la cantidad de hectolitros que sacan de producción tanto en Brasil como en Argentina. Por otro lado, el argumento que la empresa pone sobre la mesa es el problema de la competitividad que enfrenta hoy”.
Hace al menos 15 años tenía por encima del 90% del mercado y hoy llega apenas al 70%. “Lo más complejo, es que la competencia no es la industria nacional sino los importadores. La fábrica alega que ese nuevo competidor no lo hace con las mismas reglas de juego porque los competidores pagan el laudo de comercio correspondiente al grupo 10” y que representa sustanciales diferencias salariales.
Ante esta decisión, el sindicato convocó a una asamblea general con paro de 24 horas y se declararon en conflicto hasta la siguiente convocatoria –48 horas después– al Ministerio de Trabajo.
“En una tripartita en el ministerio exigimos mayor información, es decir, que se hable con más números arriba de la mesa porque entendemos que a los argumentos presentados por la empresa, le faltan contenido. Esa reunión tuvo lugar el pasado miércoles, con la participación de los negociadores. Por parte de la empresa, concurrió el directorio regional y una delegación del sindicato”, agregó.
Durante el encuentro, en forma confidencial, la empresa expuso sus balances y el planteo de analizar durante julio la viabilidad del negocio.
Hay un plan B
“El plan B es convertirse en una mega importadora y eso nos enciende las alarmas porque hay dos plantas en Uruguay que producen cerveza y son Minas y Montevideo. Por eso decimos que esta decisión afecta a unos 1.000 trabajadores y no únicamente a las fuentes de empleo de Minas”, señaló Pastorino.
Los trabajadores están convocados a una tripartita el 16 de julio, “para que la fábrica nos transmita su resolución y mientras tanto, nos reunimos en Lavalleja con legisladores departamentales”.
Mañana miércoles serán recibidos por la vicepresidenta de la República, Carolina Cosse, “y seguiremos solicitando reuniones para informar sobre esta situación. Porque al fin y al cabo es una decisión netamente política la defensa de la industria nacional”.
Según el dirigente, “no creemos que una multinacional vaya a pedir reuniones con los ministros de Economía e Industria, simplemente por algunos descuentos o por temas económicos. Acá hay una decisión de fondo que es de nivel político y es si se pretende o no cuidar a la industria nacional”.
Fuentes de empleo
Explicó que de ese total de 1.000 trabajadores, corresponden a 59 de Minas y otros 250 de Montevideo. “Es decir, son 300 directamente vinculados a la elaboración de la cerveza. Después, hay centros de distribución y logística instalados en cada departamento y que sólo en Montevideo suman 350 personas. En el caso de Paysandú, hay una dotación de 25 puestos de empleo que, al igual que en otros departamentos, se incrementa con la zafralidad”.
Pastorino agregó que AmBev tiene las malterías de Paysandú y Nueva Palmira que suman otros 150 afiliados. “La dimensión del negocio maltero y cervecero en Uruguay implica unas 1.200 fuentes de empleo. Por eso es indispensable la presencia del gobierno en esta resolución, porque si se remite solamente a una decisión empresarial, implica que se irían mañana”.
El dirigente comparó que en la región “la lata llega a menos de la mitad del precio de la botella. Entonces, linealmente no hay forma que se sostenga una industria nacional y no es únicamente con la bebida. También pasa con otras materias primas. Queremos saber si el gobierno está dispuesto a tener una discusión para preservar 1.200 puestos de empleo o si implica el crecimiento del desempleo en cada uno de los departamentos, donde paulatiamente han desaparecido industrias nacionales. Queremos saber si el gobierno dimensiona lo que significan estas fuentes de empleo, porque claramente este problema no está en la agenda de las multinacionales”.


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