La Federación Uruguaya de la Salud (FUS) rechazó en Paysandú la aplicación del timbre profesional que la Caja de Profesionales pretende instrumentar desde el 1º de agosto, advirtiendo que trasladará nuevos costos a los usuarios, especialmente a los de menores ingresos y jubilados.
El secretario general, Marcos Franco, explicó que el cobro se aplicaría a todas las prestaciones con indicaciones médicas y podría multiplicarse en un mismo proceso: "El usuario no solo va a pagar la orden en puerta de emergencia, sino que lo ve el médico, 170 pesos; llama al cardiólogo, otros 170; le indican exámenes, otros 170, y así sucesivamente".
Franco sostuvo que la medida tiene "un objetivo recaudatorio" —estimó entre 100 y 120 millones de dólares— y que "quienes lo van a pagar van a ser los sectores más vulnerables". La FUS solicitó una reunión con el presidente para que "quede sin efecto".
El dirigente enmarcó el planteo en una "FUS de cercanía", con recorridas por el interior, y destacó que las instituciones de salud son "la fábrica sin chimeneas" del interior, mencionando que Comepa reúne unos 1.300 funcionarios.

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