El DT negó cambios impuestos por los jugadores
Uno de los puntos más sensibles fue la versión sobre un supuesto pedido del plantel para modificar la estrategia en el partido ante España. Bielsa lo desmintió de forma tajante. “Respecto de cambiar la estrategia, la respuesta es negativa. No sucedió”, afirmó. Y agregó: “La observación del partido con España claramente indica que jugamos de acuerdo a mis ideas, que siempre fueron las mismas”. También cuestionó la validez de esas versiones: “De haber sucedido sería algo que no hablaría bien de los jugadores”.El método Bielsa
El técnico explicó en detalle su metodología de trabajo, uno de los puntos que generó discusiones internas durante la preparación. “La pretensión de entrenar en dos grupos siempre la expliqué. Cuando se hace así, los entrenamientos duran la mitad del tiempo”, señaló. Además, justificó la decisión por las condiciones climáticas: “Con temperaturas por encima de los 30 grados y humedad, no es lo mismo estar 40 minutos que una hora y media”. También destacó el criterio técnico: “Cuando trabajan todos juntos no puedo ver a 30 jugadores a la vez”. “Queremos estar juntos”: el pedido del plantel y la decisión de ceder Bielsa confirmó que los futbolistas solicitaron entrenar todos juntos y que él decidió aceptar el planteo. “Los jugadores me plantearon la idea de no entrenar separados en dos grupos. En algún momento esa idea fue valorada por ellos, pero cuando me plantearon el deseo de entrenar todos juntos, me pareció absurdo insistir en algo que no compartían”. “Sentí que ese pedido tenía que aceptarlo. Lo acepté de buena gana por el argumento que me dieron”.Menos información, más simpleza: el cambio en las charlas técnicas
Otro de los ajustes que se dieron durante el proceso fue la reducción de las charlas técnicas. “Ellos preferían que ese tiempo se redujera y yo también accedí”, explicó Bielsa. Según detalló, las exposiciones eran colectivas, breves y vinculadas al rival o al entrenamiento. “Las charlas nunca eran superiores a 10 minutos”, remarcó, y agregó que también redujo información para evitar saturación: “En vez de hacer ejercicios, los vemos y explico lo que persigue el ejercicio”.Reuniones, convivencia y decisiones compartidas dentro del vestuario
El entrenador reconoció la existencia de múltiples reuniones con el plantel y explicó que varios de los cambios surgieron a partir de esos intercambios. “Hubo muchas reuniones desde el partido con Estados Unidos hasta el comienzo del Mundial”, señaló. En ese marco, indicó que los jugadores plantearon dos puntos centrales: menos charlas y entrenamientos conjuntos. Bielsa también se refirió a situaciones puntuales que generaron versiones externas durante el Mundial. Sobre Fernando Muslera, explicó: “El día previo (al partido ante España) tuvo fiebre, pero el médico me mantuvo informado. El día del partido estaba en condiciones absolutas de jugar”. En el caso de Federico Viñas, detalló que decidió no incluirlo desde el inicio: “Tenía molestias y consideré que no era conveniente que comenzara el partido”.“No tengo ninguna excusa”
Consultado por el impacto de las filtraciones, Bielsa fue directo en su autocrítica. “Hemos decepcionado a los aficionados. Era totalmente imprevisto que la posición final fuera la que fue”, expresó. Y profundizó: “La gestión que hice de los recursos no fue suficiente. No tengo ninguna excusa para explicar por qué el equipo obtuvo dos puntos sobre nueve”.Balance final: relación con los jugadores y cierre del ciclo
En el cierre, el entrenador defendió su vínculo con el plantel y la dinámica de trabajo durante sus tres años al frente de la selección. “Solamente hablé con los jugadores, escuché lo que me decían y dije lo que me pareció que correspondía”, afirmó. Finalmente, dejó una reflexión sobre su salida: “No me voy satisfecho. Hicimos lo imposible, acompañé a los jugadores en la búsqueda de los objetivos y pasó lo que pasó”, mencionó.Nuevo comienzo
Con la salida de Marcelo Bielsa, la selección uruguaya inicia una etapa de reconfiguración deportiva e institucional, en un escenario particular en el que no tendrá competencia oficial durante 2026, más allá de los amistosos previstos en las ventanas FIFA. En ese contexto, la designación del próximo entrenador no aparece como una decisión inmediata dentro de la AUF y quedará en manos de la nueva conducción tras las elecciones previstas en el mes de mayo del próximo calendario. En el horizonte, Uruguay no tendrá competencia oficial hasta el inicio de las Eliminatorias rumbo al Mundial 2030 en setiembre de 2027, con la mirada también puesta en la Copa América 2028.Ingresa o suscríbete para leer la noticia completa y todo el contenido del diario.
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