Ministro del Interior atribuyó la violencia a enfrentamientos entre bandas y anunció más patrullaje en zonas de homicidios

En menos de 48 horas, entre el miércoles y jueves de esta semana, se registraron siete homicidios en distintos puntos del país –uno de ellos en Paysandú–, lo que encendió críticas de la oposición hacia la gestión del Ministerio del Interior y el plan de seguridad previsto para 2026. Ante esa situación, el ministro del Interior, Carlos Negro, brindó este viernes una conferencia de prensa en la que afirmó con firmeza que “hay momentos y momentos, este no es momento de hacer valoraciones políticas. Cuando tengamos que hacerlas, lo vamos a hacer en el ámbito que corresponde. Hoy no es el día”.

El jerarca, acompañado por la cúpula policial, aseguró que casi el 90% de los homicidios ocurridos en ese lapso ya están aclarados, y atribuyó la seguidilla de crímenes a un “pico de violencia” relacionado con enfrentamientos entre bandas criminales. “Todos los homicidios responden a conflictos entre grupos criminales. No hay una conexión general entre ellos, pero sí patrones de violencia vinculados al crimen organizado”, señaló.

Negro destacó también la captura, el miércoles por la tarde, de un hombre conocido como “el Pelón”, sospechoso de haber cometido tres homicidios en el último mes, así como la detención de un presunto responsable del asesinato del exjuez Luis Delfino. “Es un mensaje muy claro de que aquellos criminales más violentos terminen pagando las consecuencias de su accionar. Creemos que ese es el principal mensaje para combatir la violencia en el país”, subrayó.

El ministro informó que se aumentará el patrullaje en las zonas donde se registraron los últimos homicidios, con el objetivo de dar “un mensaje claro” a los grupos delictivos. Además, vinculó la estrategia de mediano plazo al debate del Presupuesto Nacional, actualmente en el Parlamento, donde se prevé la incorporación de 1.500 efectivos policiales en una primera etapa, además de 500 operadores penitenciarios que permitirán reasignar policías a tareas de seguridad en el territorio.

Respecto a las percepciones de que hay menos presencia policial en Montevideo, Negro fue categórico: “Nosotros tenemos datos objetivos, tenemos números, tenemos evidencia que demuestra que la presencia policial en el territorio es cada vez mayor. De ninguna manera vamos a aceptar ese tipo de análisis que carece de evidencia. Son frases que se tiran sin conocer la realidad”.

Mientras tanto, desde la oposición se cuestionó la capacidad del ministro para encarar la crisis de seguridad. Dirigentes políticos señalaron que Negro “no tiene peso político” y reclamaron que el presidente Yamandú Orsi “se haga cargo” de la situación.

En paralelo, el asesor del Ministerio, Emiliano Rojido, al retirarse de una reunión con los partidos políticos sobre seguridad, reconoció que el jueves “fue un día fatídico, como ha habido tantos”.

AVANCES EN CONTROL DE ARMAS

Por su parte, el director nacional de Policía, José Azambuya, informó que se aprobó un nuevo protocolo de fiscalización de armas, con el fin de unificar criterios a nivel nacional y establecer directivas claras desde el Ministerio del Interior. En cuanto a los homicidios recientes, Azambuya explicó que, en principio, “uno o dos podrían tener relación entre sí, mientras que los demás no presentan vinculación”.

Negro sostuvo que la seguidilla de homicidios constituye un “pico de violencia”, pero remarcó los avances en las investigaciones y el rol de la Policía. “Casi el 90% de los casos están aclarados, y ese es el resultado del trabajo que se viene haciendo. Lo importante es que los criminales más violentos terminen respondiendo por sus actos”, insistió.
En su mensaje, el ministro buscó marcar distancia de la discusión política y dejar en claro que la prioridad es la investigación y el refuerzo del patrullaje.