Inteligencia Artificial y control total: DGI prepara nuevo plan para que nadie escape al radar fiscal

(Búsqueda)
La Dirección General Impositiva (DGI), el organismo que recauda la mayor parte de los recursos del Estado, trabaja en un plan, cuyo eje central es lo que sus propias autoridades llaman un “cambio de paradigma institucional”; es decir, pasar de perseguir el incumplimiento tributario una vez que ocurrió a anticiparse antes de que suceda.
Un documento borrador del plan al que accedió Búsqueda muestra, con inusual franqueza, tanto las fortalezas del organismo como sus debilidades estructurales. Entre las fortalezas, el documento menciona el capital humano técnico y profesional altamente calificado, el liderazgo directivo, una imagen institucional positiva y un alto nivel de digitalización con amplia disponibilidad de datos.
La “capacidad tecnológica insuficiente” aparece como un problema central, reflejado en falta de actualización de equipamiento, sistemas no integrados y restricciones que dificultan escalar la operativa ante crecientes demandas. A eso se suma una “estructura organizativa desactualizada y rígida que dificulta la adaptación al contexto”, con “fragmentación operativa” y “prácticas de microgerenciamiento” que frenan la eficiencia.

El plan también reconoce “limitaciones en la gestión presupuestal”, “déficits en gestión de talento humano y del conocimiento” y una infraestructura edilicia “deteriorada” que afecta tanto la continuidad operativa como la calidad del ambiente laboral. La “capacidad limitada para el análisis de riesgo” y el “déficit de capacidades especializadas en diversas áreas de conocimiento” completan un cuadro que describe una institución que sabe lo que tiene que hacer, pero que enfrenta obstáculos concretos para hacerlo.
El corazón del plan es la adopción del Modelo de Gestión de Cumplimiento Tributario (MGCT), una metodología que implica un giro conceptual profundo respecto a la forma en que la DGI ha funcionado históricamente. El director del organismo, Gustavo González Amilivia, lo explicó con una metáfora elocuente en una entrevista con Búsqueda en junio de 2025: la DGI quiere evitar incendios en lugar de apagarlos.

En la práctica, el modelo supone usar datos, análisis avanzado e inteligencia fiscal para anticipar riesgos antes de que se consoliden las brechas de evasión, en lugar de reaccionar ante el incumplimiento ya materializado. El documento borrador lo define como un “proceso estructurado y dinámico” que organiza el ciclo completo del cumplimiento tributario (registrar, declarar, informar y pagar) con un “enfoque preventivo, proactivo e integral” que reconoce que los contribuyentes tienen distintos niveles de riesgo y que los recursos institucionales deben asignarse de forma diferenciada según ese riesgo. Una consecuencia práctica que ya está en curso es la generalización de declaraciones con información precargada por la propia administración, un sistema que reduce la carga sobre el contribuyente y minimiza errores involuntarios. La idea es extender ese esquema a más impuestos a medida que avance la implementación del modelo.

La dimensión de la transformación no pasó inadvertida dentro del organismo. El propio González Amilivia reconoció haber sentido “pánico” al dimensionar lo que estaban encarando, tanto por la profundidad del cambio como porque la implementación debe hacerse sin afectar la operativa habitual de recaudación, que es la principal fuente de financiamiento del Estado.
Al inicio hubo resistencia de parte del personal, algo esperable ante cualquier transformación organizacional de esta escala. Con el tiempo, el clima interno fue mejorando: en octubre de 2025, González Amilivia describía “mucho entusiasmo” y “empoderamiento” dentro del organismo.
Para procesar el cambio, la DGI organizó un ciclo de talleres internos con funcionarios que comenzó en mayo de 2025 y continúa en 2026. Son espacios de participación voluntaria, con cupo de hasta 40 personas y duración de dos horas, en los que se discuten propuestas y se recogen sugerencias para el plan estratégico.

ODDONE EN MATEADA ANTES DE VIAJAR A WASHINGTON

(SUBRAYADO)
El ministro de Economía y Finanzas Gabriel Oddone participó este domingo de una mateada organizada por el Movimiento de Participación Popular en el barrio Peñarol.
“Venimos a responder preguntas de los vecinos, a escuchar lo que los ciudadanos dicen, a veces uno en el ministerio está mucho rato encerrado hablando con empresarios, con el movimiento sindical y con algunas organizaciones de la sociedad civil, pero lo que no hay es un contacto directo con los ciudadanos y por lo tanto en estos tipos de actividades de las cuales yo tengo mucho que aprender, seguramente son muy útiles para tomar nota de varias cosas que inquietan o preocupan a la ciudadanía”, dijo el ministro.
Oddone viaja hoy a Washington, donde se reúne con organismos internacionales “financiadores en parte de la deuda uruguaya”, con inversores de la deuda uruguaya, con empresarios que exploran inversiones en Uruguay y para continuar con las relaciones bilaterales con el gobierno de Estados Unidos.

JOVEN DE 19 AÑOS ASESINADO DE VARIOS DISPAROS

(TELEMUNDO)
Un joven de 19 años fue asesinado de varios disparos tras un ataque perpetrado por dos hombres que ingresaron a su vivienda en el barrio Lezica de la capital, en un hecho que es investigado como un posible ajuste de cuentas.
Según la información policial, la víctima –que no poseía antecedentes penales– se encontraba en el cuarto de su casa ubicada en un pasaje cercano a la calle Gioia y Camino Aviadores Civiles, cuando fue sorprendida por los atacantes en horas del mediodía de este domingo.
Los agresores habrían ingresado por la fuerza al domicilio y, de acuerdo a testimonios de familiares y vecinos, gritaron “policía” al momento de entrar, presuntamente con el objetivo de engañar a los presentes y evitar resistencia. Una vez dentro, efectuaron cerca de diez disparos contra el joven y huyeron rápidamente en una moto.

Al lugar acudieron efectivos de URPM y del Programa de Alta Dedicación Operativa (PADO), quienes constataron que la víctima ya se encontraba sin vida al momento del arribo. Posteriormente fue necesaria la intervención de la Guardia Republicana y un blindado de la Unatem debido a incidentes y tensiones generadas entre vecinos de la zona.
Fuentes policiales indicaron que una de las principales hipótesis es que se trate de un ajuste de cuentas, dado el nivel de violencia y la cantidad de disparos efectuados durante el ataque.