Con una capacidad para procesar hasta 4.000 toneladas de semillas por día y alrededor de 1,3 millones de toneladas de oleaginosas al año, la empresa Louis Dreyfus Company (LDC) inició las tareas de construcción de la planta más grande del mundo de molienda de oleaginosas. El proyecto emplazado en la localidad argentina de Bahía Blanca, demandará una inversión de U$S 400 millones y se levantará en el área portuaria de Ingeniero White.
Del volumen previsto, cerca de un millón corresponderán a girasol, mientras que el resto podrá destinarse a soja y otros cultivos como colza, camelina y carinata. “La obra ya dejó atrás la etapa de planificación. En las últimas semanas comenzó el movimiento de suelos en el predio de Cangrejales, donde se instalará el nuevo complejo industrial. La puesta en funcionamiento está prevista para marzo de 2029”, informó TodoAgro.
El proyecto de LDC estará integrado al complejo que la compañía ya posee en el puerto bahiense y permitirá industrializar una mayor cantidad de materia prima producida en el sur de la provincia de Buenos Aires y La Pampa. La empresa identificó una oportunidad vinculada con la distancia que actualmente deben recorrer parte de esos granos para llegar a plantas de procesamiento ubicadas en otras zonas.
La instalación está diseñada como una de multisemillas. Aunque el girasol será el principal cultivo procesado, la infraestructura tendrá capacidad para trabajar también con soja y cultivos de invierno.
El director de Asuntos Públicos de LDC, Luis Zubizarreta, explicó que la compañía analizaba una inversión de estas características desde su llegada a Bahía Blanca. “Venimos soñando con esta inversión desde 2008”, afirmó durante una presentación ante productores y representantes del sector. También destacó el potencial del puerto bahiense para recibir y despachar productos mediante buques de gran porte.
Uno de los objetivos centrales será acercar la industria al lugar donde se produce el girasol. La nueva capacidad de molienda permitirá que una mayor proporción de la cosecha pueda ser industrializada en el sur bonaerense, con la posibilidad de reducir los traslados hacia otras regiones y generar una demanda más próxima para los productores.
La planta producirá aceite, harina proteica y otros derivados de las semillas procesadas, que podrán ser destinados a los mercados internacionales.
La localización también responde a las condiciones logísticas de Bahía Blanca. El puerto cuenta con acceso para buques de gran porte y está conectado con una amplia región productiva mediante rutas y ferrocarril. Para LDC, esa combinación permite integrar el abastecimiento de granos con el procesamiento industrial y la posterior exportación.
El ministro de Economía argentino, Luis Caputo, fue quien comunicó originalmente la inversión de U$S400 millones después de recibir una carta del CEO global de Louis Dreyfus Company, Michael Gelchie. En esa comunicación, el ejecutivo confirmó el proyecto y señaló que la futura instalación se encontraba entre las mayores inversiones de la compañía en el país.
La obra también tendrá impacto sobre el empleo. Durante la etapa de construcción se estima que participarán más de 1.000 trabajadores entre puestos directos e indirectos. Una vez que el complejo entre en funcionamiento, la planta demandará alrededor de 70 trabajadores permanentes, además de la actividad que se genere en transporte, mantenimiento y servicios vinculados.


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