Noticias relacionadas al campo, la agricultura y la ganadería en el mundo, Uruguay y Paysandú en particular.
Muy reducida actividad en mercado interno de lanas
En el sector de lanas muy finas, “quedaron truncados algunos lotes que se estaban negociando a consecuencia de la baja de Australia y ahora habrá que ver donde se estabiliza el mercado para retomar las negociaciones”, dijo el responsable del departamento de lanas de Zambrano y Cía. En los demás sectores, “la demanda del exterior continúa siendo limitada y a pesar de algún negocio puntual, el mercado estuvo prácticamente inactivo”.
EXTERIOR
Finalizó el mes de junio y con él, los remates de la zafra 2020-21 en el Mercado Lanero Australiano. Varios factores influyeron negativamente en las ventas de esta semana, “entre los que podemos destacar: los importantes volúmenes de lana inscriptos por los productores australianos en los catálogos para esta semana y las dos próximas; y la incertidumbre de varios sectores del comercio respecto a los temas sanitarios por la COVID-19 y sus nuevas variantes Delta y Delta-Plus, que están provocando un aumento de contagios en el Sudeste Asiático y en Europa, y ya representan el 20% de los casos en Estados Unidos”, dijo Trifoglio. Esta situación, está obligando a retrasar una nueva fase de reapertura de algunas economías y varias empresas retomaron la cautela, ante un nuevo impacto negativo en el consumo.
El Indicador de Mercado del Este bajó 38 centavos de dólar americano y se ubicó el nivel de U$S 10,70, es decir 3,4% por debajo del cierre de la semana anterior. Los productores australianos pusieron a consideración de los compradores un total de 42.850 fardos, de los cuales, la demanda adquirió el 78,4%.
“En el cierre de una nueva zafra, amerita el análisis desde diferentes ángulos de lo sucedido”, aclaró el analista. Según Australian Wool Exchangue, esta zafra se pusieron a la venta 1.782.009 fardos, es decir algo más de 311.000 fardos que la zafra anterior y se vendieron 1.575.646 fardos, constituyéndose en el mayor volumen de fardos vendidos en una zafra desde la temporada 2017-18.El volumen vendido es un reflejo de la lana que se contuvo en la etapa inicial del año 2020 (la zafra pasada) y desde entonces se comenzó a vender (algunos tipos de lana) en condiciones de mercado mucho mejores. Esto ha ocurrido durante la pandemia mundial que ha causado estragos en el sector minorista.
Respecto a los precios promedios de la zafra 2020-21, al compararlos con el promedio de la zafra anterior, “visualizamos dos escenarios bien marcados, por un lado, el sector de lanas de 18,5 micras y más finos que presentaron aumentos y cuanto más finas las lanas mayor aumento porcentual, y el otro sector, las lanas de 19 micras y más gruesas, con descensos que se ubicaron entre 3,8% y hasta 30,8%. Comparando el promedio de esta zafra, con el promedio de las 5 zafras anteriores (15-16 a 19-20 inclusive), observamos claramente que excepto los vellones de 16,5 micras que se encuentran levemente por encima, el resto de las descripciones de lana para peinar están por debajo de ese promedio de 5 zafras y a medida que el diámetro de la fibra es mayor, también el porcentaje de descuentos es más alto”.
La semana próxima, se realizarán los primeros remates de la zafra 2021-22 y habrá actividad comercial en las tres regiones. Según AWEX, hay inscriptos un total de casi 55.000 fardos, que probablemente, ante la baja en los precios de esta semana, finalmente sean menos.
Esta nueva presión del lado de la oferta, “no es muy saludable para el mercado, y a priori, consideramos que es muy probable que los precios continúen bajando. En este sentido, los consignatarios australianos, están alentando a los productores a considerar cuidadosamente las circunstancias del mercado al momento que su lana esté disponible para la venta”.
En determinadas circunstancias, les sugieren que, si pueden conservar la lana para un mercado mejor, lo hagan, para no sobreofertar el mercado. “Sin embargo, la proximidad del Receso de Invierno, podría amortiguar el efecto de una nueva oferta voluminosa, ante la posible necesidad de algunos sectores de la demanda en adquirir materia prima previo a la tradicional pausa del mes de julio, que está previsto se inicie en la segunda quincena y que tendrá tres semanas de duración”, dijo José Luis Trifoglio.