Varios accidentes por pozo en calle Florida y Treinta y Tres Orientales

El pozo surgió a raíz de un arreglo realizado por OSE, según indicaron los vecinos de la cuadra.

Desde hace alrededor de 4 meses hay un pozo a mitad de cuadra en Florida entre Montevideo y Treinta y Tres Orientales, que ya ha provocado numerosas caídas a ciclistas y motociclistas. Son varias las personas de distinta edad que han sufrido importantes lesiones debido a caídas de un birrodado, tras pasar inadvertidamente sobre el corte de calle que allí se encuentra sin señalizar. Alguna de estas aparatosas caídas se pueden apreciar en el video adjunto (ver QR), captados por cámaras de seguridad de comercios vecinos.
Vecinos de la cuadra indicaron a EL TELEGRAFO que el problema comenzó cuando OSE efectuó un arreglo frente a una de las casas, la que se veía afectada por la pérdida de agua. “OSE vino y cortó el hormigón hacia el cordón norte. El vecino solucionó su problema de pérdida pero en el corte echaron la tierra así nomás y después le pusieron asfalto por arriba, donde debería ir hormigón. Se empezó a hundir en un lado y con el pasar de los vehículos cada día, golpeando con la rueda ahí, se fue empujando el asfalto hacia adelante, digamos, y se generó una altura”, comentaron.
“Si uno mira entre lo que está el pozo para abajo y la protuberancia, es un promedio de entre 13 y 15 centímetros que hay. Y el que viene en moto o en bicicleta, capaz pensando en otra cosa o atendiendo el tránsito, no lo ve y ‘vuela’”, contó otro.
Sin conocer el número exacto de casos, “porque no podemos estar siempre afuera esperando que pase”, indicaron que hace unos días “sentimos un ruido fuerte y una moto se quebró al medio”. “Este señor que iba manejando, que se lastimó todo pero por suerte no se fracturó, se acordó de todas las Administraciones públicas principalmente de la Intendencia, pero esto es de OSE”, ironizó quien lo ayudó a levantarse.
“El otro día volvimos a sentir un ruido y calculamos que era por el pozo. Cuando salimos, había una chiquilina en el suelo. Iba en su bici con una compañera y agarró el pozo de lleno con la rueda delantera. Se le dio vuelta la bici que, pobrecita, se reventó al caer”, contó. La muchacha, estudiante de la Universidad, sufrió erosiones en manos y piernas, y un fuerte golpe en el pecho. Los vecinos que la atendieron pidieron la colaboración de UCEM, que se encuentra prácticamente enfrente. “Vinieron a asistirla de inmediato. La chiquilina es asmática, estaba descompensada del golpazo que se dio”.
Tres días después, “venía un adolescente en bicicleta, de 12 o 13 años, y le pasó lo mismo. Se pegó un porrazo que se raspó la cara, hombro, brazos, piernas”, comentó uno de los vecinos.
Si bien en este caso existen registros que documentan las caídas, por toda la ciudad hay decenas de cortes similares en los pavimentos que seguramente provocan innumerables inconvenientes similares a estos, de mayor o menor gravedad, que no se dan a conocer. A través de nuestra sección Cortocircuitos Ciudadanos hemos señalado a lo largo de los años centenares de obstáculos de este tipo, algunos hasta más peligrosos, que permanecen sin atención por largos períodos en los que, tal como muestra esta prueba fílmica, generan graves daños y lesiones a los conductores que no perciben y evitan el peligro a tiempo.