Epidemia por roya está impactando en la soja

El clima no está acompañando a los cultivos de soja en la última parte de su desarrollo y previo a la cosecha que este año tendrá su punto alto a mediados del presente mes. Actualmente se aprecia una epidemia por roya asiática que está impactando en la soja, lo que puede ser determinante al momento de los rendimientos finales.
El ingeniero agrónomo Carlos Pérez, fitopatólogo, docente e investigador de la Estación Experimental Dr. Mario A. Cassinoni (Eemac) de Facultad de Agronomía, manifestó a EL TELEGRAFO que “el daño en los cultivos de verano arrancaron entreverados con las siembras, debido a las lluvias que tuvimos en el momento de la implantación”.
Precisó que hay cultivos “bien implantados y con muy buen desarrollo, y otros que le costó un poco más, porque se hicieron resiembras. Pero en general, luego el año vino favorable y con buenas lluvias. En el norte tuvimos un período con algo de déficit hídrico entre el 15 de diciembre y 15 de enero, pero a partir de ahí los cultivos han estado recibiendo buena luz y agua”.
En términos generales, entiende que “la limitante grande será la falta de plantas en algunos cultivos de soja, pero en general hay buen desarrollo”. Pero manifestó que “la llegada relativamente temprana, en comparación con otros años, de la roya asiática ha estado impactando todos los cultivos de soja en Uruguay”.
Del río Negro para el norte “es bastante común ver la roya asiática en fin de ciclo, y en muchos años no causa mayores problemas. Algunos años puntuales como en 2014 o 2017 han habido epidemias que en casos hasta se llevaron algunos kilos. Pero este año llegó muy temprano en el ciclo –a fines de febrero o principios de marzo–, y hace un mes que la roya está en los cultivos causando problemas. Se ve el amarillamiento temprano y caída de la hoja, que sin duda va a impactar en el rendimiento del cultivo, especialmente en los que no se haya manejado de forma apropiada para disminuir el impacto que tienen en la duración del área foliar”, dijo Carlos Pérez.
El investigador sanducero explicó que “hay siembras muy tardes que se hicieron a principios de enero, eso hace que el inóculo, que llegó temprano a las chacras del litoral y toda la zona sojera del Uruguay, es un año con epidemia de roya hasta el extremo sur de Colonia, lo cual no es habitual”.
La llegada temprano permitió que la roya “tenga mucho tiempo para producir varios ciclos y aumentar la presión de inóculos y diseminarse, pero además aumentar la intensidad en los cultivos. Y ha determinado que los cultivos que vengan más atrasados los agarre más temprano, por lo que tienen más tiempo para desarrollarse. El mayor impacto seguramente lo va a tener en esas segundas atrasadas, que probablemente les quede abril para llenar grano y todo abril para que crezca la roya”.
Recordó que temperaturas por encima de 15 grados “le permiten a la roya desarrollarse muy bien, por lo que tener un clima más fresco no significa que frene o se detenga la epidemia. Además, las condiciones de humedad y los días nublados favorecen que la roya se potencie y tome mayor fuerza la epidemia”.
Si bien entiende que hay cultivos que ya han sido cosechados, tanto en el Este como en el Litoral Oeste, está muy incipiente el inicio. “Solo cultivos con riego o muy adelantados, o ciclos muy cortos. Pero en general los cultivos vienen más atrasados que una zafra promedio”.
Estas últimas lluvias afectan la calidad del grano e impiden ingresar a las chacras con buenas condiciones, “afectando la calidad del rastrojo que uno deja, porque hace huella, rompe el suelo. El fuerte de la cosecha comenzará a mediados de abril y se va a extender durante mayo, por como vienen los cultivos”, subrayó el profesional.
Aclaró que lo preocupante “no es tanto el volumen de lluvia, sino porque se da por tantos días. La seguidilla de precipitaciones complica la operativa y afecta la calidad del grano”.

MUERTE SÚBITA

Otro aspecto importante destacado por Carlos Pérez es que “se están viendo bastantes manchones de muerte súbita dada las lluvias que hemos tenido en el cultivo de soja, por lo que comienza a sobrar el agua y a favorecer los problemas sanitarios en los cuales no hay mucho para hacer, con problemas radiculares y de tallos y en aspectos de semillas, las acciones se deberían haber adoptado antes, más temprano en el ciclo”.
Explicó que la muerte súbita es una enfermedad en que la planta “se muere rápidamente, producto de una podredumbre radicular ocasionada por diversas especies de fusarium, que es un hongo que puede permanecer en el rastrojo o en el suelo. Son varias especies que no tenemos bien identificadas a nivel nacional, dos de las cuales son cuarentenarias, y están siendo reguladas para la exportación de grano a China”.
Sostiene que el problema tiene dos aristas. “Uno es la pérdida de rendimiento que causa, porque es una planta que se seca antes de tiempo, y por lo tanto no da cosecha o presenta problemas de peso de grano, que a veces cuesta levantarlo con la cosechadora, y en años lluviosos ha causado pérdidas importantes. La otra arista es el tema regulatorio, porque debemos tener cuidado que no comiencen a aparecer las dos especies de fusarium, que precisamente están en el protocolo de la exportación de grano a China. Hay que monitorearlo para procurar que esas especies no estén presentes en nuestros sistemas”.

MANCHAS FOLIARES

Otro aspecto sanitario que se debe tener en cuenta es que las lluvias “no solo favorecen a la roya, sino que también está favoreciendo mucho la mancha foliar, afectando el rendimiento, el llenado de grano, y con años lluviosos como este terminan impactando y caminando más rápido que lo que sucede normalmente”.
Un tema que Pérez indica se debe tomar en cuenta, es la pérdida de calidad de semilla si continúan las lluvias. “Se debe tener cuidado para guardar semilla o los que tengan semilleros a tener en cuenta la sanidad”.

VIROSIS

El profesional se refirió a problemas que están presentes en Uruguay y que se están produciendo en mayor proporción en Argentina, y tienen que ver con las virosis “transmitidas por la chicharrita de maíz. Este año comenzó a darse con más frecuencia problemas de rallado fino causado por un virus transmitido por la chicharrita en el maíz, y espiroplasma, enfermedades sobre las cuales no tenemos mucha cultura o experiencia para manejarlas. Y es un problema que se ve con frecuencia en Uruguay”.
Aclaró que en Argentina “ha causado una catástrofe biológica por su impacto en el maíz, y ahora comenzó a verse con frecuencia en nuestro país, y es un tema importante a considerar el año próximo”, finalizó.

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