En la última reunión del Congreso de Intendentes coincidieron el ministro del Interior, Carlos Negro, y el director de la Unasev, Marcelo Metediera, y ambos coincidieron en transmitir a los jefes comunales la preocupación por los problemas de identificación de las motos, que en el caso de Unasev se extendió además a los automóviles y algunos de los asuntos planteados serán retomados en la reunión que este lunes van a mantener los directores de Tránsito de las intendencias en Montevideo.
Negro allí refirió al plan de acción de la cartera para fortalecer el control de la circulación irregular de motos y la gestión de vehículos decomisados, y pidió que se fortalezca el control de circulación de motos en cada departamento, planteando que “casi el 45% de las rapiñas se cometen utilizando una moto”. Aseguró que gran cantidad de motos circulando de manera irregular, “sin los requerimientos de seguridad, sin identificación visible, o con identificación adulterada, sin tener seguro vigente, muchas de ellas sin empadronar, muchas de ellas sin papeles”. El plan de acción del Ministerio mismo busca “modernizar el tema de la identificación de motores. Una identificación que permita no solamente determinar qué número de matrícula está circulando con esa moto, en un registro que abarcaría birrodado, chaleco y casco para identificar claramente, y servir también para discernir a la hora de los controles policiales de las motos”. Del mismo modo adelantó que servirá “para discernir entre quienes están cumpliendo con la reglamentación, y por lo tanto utilizan su vehículo lícitamente y como medio de transporte, de aquellos que tienen un ciclomotor porque van a cometer un delito o lo utilizan para cometer un delito”. Para el ministro, esto tiene que acompañarse “de la identificación por medio electrónico y de la matrícula y de otros datos que tiene el vehículo, como ser su titular, que surgen de un tag, que puede ser leído incluso por los controles que hay en las rutas a los efectos identificatorios de ese vehículo”. El concepto es el de matrícula digital y no supone otra cosa que empezar a aprovechar la tecnología disponible. Sería un gran paso adelante, pero requiere de tomar decisiones incómodas y, como sabemos, no estamos por lo menos en este mes y medio que tenemos por delante, en tiempos de tomar decisiones incómodas.
De hecho en lo que respecta a Tránsito, al menos en Paysandú durante todo el actual período la dirección a cargo del director Braulio Álvarez durante la Administración Olivera evitó en todo momento tomar decisiones incómodas, y ni siquiera hizo lo mínimo que debía; para empezar, quitar los caballos de la vía pública –que eso sí es peligroso–, o controlar las infracciones que pueden provocar siniestros graves. Fue una administración anodina –por no decir nefasta en este sentido–, quizá por el hecho que los nuevos radares-recaudatorios generan mucho más recursos para la intendencia que lo que antes se lograba con una inspección fuerte, evitándose así situaciones violentas cuando un inspector detiene a un infractor que por supuesto, no quiere ser multado. Pero volviendo a la Unasev, fue bastante enfático su presidente y ex intendente de Canelones, Marcelo Metediera, en cuanto a que está todo sobre la mesa para llevar a cabo un control efectivo. Para el funcionario se trata de una problemática: la no identificación de las personas que van conduciendo los vehículos; que ocasiona dificultades por un lado en la seguridad pública y por otro en la seguridad vial, que es su área de acción. La diferencia con respecto a lo planteado por el Ministro Negro es que para Metediera, “hay un trabajo que se puede hacer ya. El tema de las matrículas y la identificación es fácil de poder instrumentar, hasta como mensaje para la gente”. En cierta forma sus palabras desnudan omisión en el cumplimiento del deber de parte de quienes tienen que ejercer los controles. “Hay autos a los que les quitan la matrícula de adelante, que no son autos de poco valor, simplemente con que el vecino o la vecina le ponga la matricula del auto adelante, no va a tener problema. En la moto que tiene la matrícula abajo del guardabarros, si la pone en un lugar donde va, no va a tener problema”, señaló, aludiendo a situaciones que diariamente se pueden apreciar en el tránsito. Y siguió: “el que dobló la matrícula para evitar los controles, que para mí es bastante alevoso porque se hace de exprofeso, también como lo otro, la vuelve a su lugar, no va a tener problemas. Si la persona tiene una matrícula que está desgastada, va por cualquier intendencia, porque hoy el recambio es gratis, no va a tener problema”, señaló.
Pero fue aun más allá y recordó que hoy la normativa permite desvincular vehículos: “si yo tengo un vehículo a nombre mío del que no tengo posesión, hay una norma para sacárselo de arriba. Y si tenés la posesión del vehículo sin saber de quién es el titular, también tenés normas que te habilitan, o sea, están todas las reglas de juego arriba de la mesa para que la gente ayude y acompañe con lo que corresponde”. Metediera agregó que “no nos debe pesar salir a fiscalizar de manera conjunta esta situación, porque vuelvo a decir una vez más: estamos ante un tema de seguridad pública, que va más allá del tema de la seguridad vial”.
Por otra parte destacó que cambió la forma de fiscalizar: “los procedimientos informáticos, la información como tal, el cruce de información Intendencia, Ministerio del Interior, Congreso de Intendentes, tenemos una herramienta fantástica”. Pero del mismo modo pidió que haya un gesto para facilitar algunos de estos trámites que sí tiene costo.
Ahora bien, no se trata de plantear una estigmatización al estilo de que si andás en moto sos esto o lo otro, es un medio de transporte popular y accesible y a veces cuando los números son ajustados se opta para dejar el pago de la patente para mejor oportunidad y es cierto que existe cierta “cintura” en cuanto a eso, y que si se pierde o se sufre el hurto de una matrícula de la moto o el auto no siempre se puede ir inmediatamente a resolver el asunto abonando el costo de una matrícula nueva, pero sí es cierto que en lugar de limitarse a situaciones puntuales, a veces esto de tener cintura se vuelve la norma general y se termina desvirtuando el mecanismo de control, al punto de que ya casi no tenga sentido. De hecho hay vehículos que deben varias veces su valor en patente y multas, y gracias a eso sus propietarios se vuelven “inimputables”. Pueden cometer cualquier infracción que, como no pagan nada y tampoco les pasa nada –porque nadie puede evitar que sigan circulando—hacen lo que quieren.
Lo prioritario sería volver a establecer las condiciones para que los controles se puedan realizar con efectividad y que si hay situaciones puntuales a resolver, que las resuelva el titular del vehículo en infracción cuando lo vaya a retirar del depósito después de haber solucionado el incumplimiento.
Y sin embargo tampoco termina siendo esta una solución. Basta ver la cantidad de motos y autos decomisados y pudriéndose en los depósitos municipales o policiales. Muchas veces termina saliendo más barato empezar a pagar uno nuevo que hacer un desembolso importante para recuperar aquel desvencijado que se le quitó.