La médula ósea es la “fábrica de la sangre” del cuerpo. Es un tejido esponjoso que se encuentra en el interior de algunos de los huesos del cuerpo como las crestas ilíacas (hueso de la cadera), el esternón o los huesos del cráneo. Nuestro país registra unos 250 casos de leucemias por año.
La leucemia es un tipo de cáncer de la sangre que empieza en las células de la sangre que anidan en la médula ósea. Existen muchos tipos de leucemia distintos que pueden afectar a niños o a adultos. Cada tipo de leucemia afecta un grupo celular y tiene distintos tratamientos y pronósticos.
La leucemia provoca un crecimiento descontrolado de los glóbulos blancos. Estas células cancerosas infiltran la médula ósea e impiden que se puedan formar correctamente el resto de las células sanguíneas (glóbulos rojos, plaquetas y glóbulos blancos – leucocitos).
Una leucemia puede desarrollarse cuando hay una mutación en el ADN de una célula sanguínea. Una mutación es un cambio en uno o más genes. El cuerpo puede reparar muchas mutaciones que ocurren a diario. Sin embargo, en una leucemia esta mutación inhabilita la capacidad del cuerpo para controlar el crecimiento y la división celular. Por ello, las células mutadas e inmaduras crecen sin control, invaden la médula ósea y desplazan a las células sanas de la sangre.
¿Cómo se clasifican las leucemias?
1. la leucemia puede ser aguda (rápida y agresiva) o crónica (más lenta y con síntomas menos intensos).
2. El segundo tipo de clasificación tiene en cuenta el tipo de glóbulo blanco afectado: si afecta a las células linfoides se denomina leucemia linfoide, linfocítica o linfoblástica. Si afecta a las células mieloides se denomina leucemia mieloide, mielógena o mieloblástica.
Leucemias agudas
Cuadro clínico: Hallazgo incidental en hemograma, inicio brusco, progresión rápida, fatiga intensa, fiebre, sudoraciones nocturnas, palidez, disnea, sangrados, infecciones, hematomas, dolor óseo, adenopatías, compromiso neurológico, hígado y bazo agrandados.
Leucemias Crónicas
Cuadro clínico: Inicio lento, a menudo asintomático, pérdida de peso progresiva, infecciones frecuentes, ganglios palpables (50 %) sin dolor, con fatiga crónica, sudoración nocturna, saciedad precoz, pesadez en el lado izquierdo del abdomen.
Factores de riesgo de leucemia
Tratamientos oncológicos previos, quimio y radioterapia.
Causa genética (Down)
Exposición a radiación, benceno, tabaco, alcohol.
Antecedentes familiares de leucemia.
Mala dieta materna gestacional.
Virus.
Sin embargo, la mayoría de las personas que presentan factores de riesgo conocidos no padecen leucemia. Y muchas personas con leucemia no presentan ninguno de estos factores.
Conclusión
Conocer los síntomas de la leucemia no es motivo para alarmarse, sino una forma de cuidar nuestra salud y la de quienes nos rodean. Porque en salud, la información salva vidas.


