El ingreso al anfiteatro venía tranquilo, sencillo, simple, hasta la noche del jueves. Ayer se vivió algo similar y para hoy se espera que los más fanáticos hagan fila desde la mañana para asegurarse un lugar cerca del escenario, para el show de “la Nena de Argentina”. Cuando se agotan las entradas, como ocurre esta edición en las noches de jueves, viernes y sábado, acceder al anfiteatro y encontrar un buen lugar no es una tarea sencilla. Cargados de paciencia, hay que esperar dos, a veces tres horas antes de acceder a la portería. La fila serpentea por el predio ferial, por cien o más metros. Fuera del predio se repetían las extensas filas, pero para ingresar al anfiteatro, algo así como un “calentamiento” de la otra fila.
Quizás tenga su encanto, después de todo, esa antesala del anfiteatro, donde se presentarán los artistas soñados.

