En una tarde soleada y con un gran marco de público en el circuito del Obelisco, se disputó el jueves la tradicional Carrera de Mozos en el marco de la 58.ª Semana de la Cerveza de Paysandú. El evento, organizado por Paysandú Gestiona Cultura y respaldado por el Comité de la Semana, reunió a casi 40 mozos y mozas profesionales que pusieron a prueba su destreza, equilibrio y resistencia.
La competencia tuvo tres categorías: femenina, masculina hasta 39 años, y masculina desde 40 en adelante. Pero todos los participantes iban por el Primer Premio General, reservado para quien llegara primero a la meta cumpliendo con el reglamento: no correr y no derramar la cerveza servida en la bandeja durante la segunda vuelta del recorrido. Este año, el máximo galardón correspondió a Walter Acosta, inscripto por el Shopping, quien se llevó la copa y un premio de 15.000 pesos. Los ganadores de las otras dos categorías recibieron 10.000 pesos cada uno.
“Estoy muy contento, muy alegre, todos los años compito, pero hoy se me dio”, expresó Acosta a la prensa minutos después de cruzar la línea de llegada. “Es muy reconfortante esto que pasó ahora, más después de la descalificación del año pasado. No sé por qué fue, yo corro así. Muchos me vieron ahora. Soy petiso, mido 1,65, y todos me ven suspendido en el aire, pero no es que yo corra, es el paso que llevo”, explicó a la prensa.
El circuito de 800 metros, con largada y llegada en el Obelisco, se extendía hasta la zona del Complejo Irene Sosa. La primera vuelta se realizó con la bandeja vacía, mientras que en la segunda los mozos debieron transportar una botella de cerveza y un vaso lleno. En todo el trayecto hubo cinco jurados supervisando el cumplimiento de las reglas, y se penalizaba el trote o la pérdida del contenido.
“En la primera vuelta traté de entrar en el pelotón para ver si había alguien mejor preparado. Pero vi que no, así que dije ‘me toca a mí’. Después, cuando fui a agarrar la botella, vi que el que venía atrás se equivocó, titubeó y ahí dije ‘me voy’”, relató Walter, quien trabaja actualmente en la parrilla El Doradillo, en la zona de bulevar Artigas y número 8, y en estos días también en la playa detrás del Anfiteatro. El premio, adelantó, será bienvenido para invertir en su emprendimiento.
En la categoría femenina, Daiana Medina, moza de El Bar, resultó ser la ganadora. “Fue agotador, acalambrador, pero se llegó”, dijo entre risas. “Costó la segunda vuelta, con el peso de la botella, de que no se caiga el vaso”, subrayó en relación a la carrera. Contó que su entrenamiento se basa en las habituales jornadas laborales en el restaurante en el que trabaja, de ocho o nueve horas. “Porque son muchas horas más que se acumulan, es un desgaste físico”, continuó. Con el premio, planea “darme algunos gustos con mi hija”.
En tanto, el premio de la categoría masculina hasta 39 años recayó en Agustín Saavedra, quien se inscribió como independiente. Fue su primera vez en la competencia y se mostró sorprendido por el resultado. “Me anoté cuatro días antes y no lo podía sacar de la cabeza. Hoy me levanté con unos nervios bárbaros. No entrené nada, hace tiempo que no trabajo como mozo, pero siempre estoy a la orden cuando hay eventos”, comentó. “No imaginaba que iba a ganar porque veía mucha gente adelante, pero hasta el último momento nunca se sabe”, añadió.
Con trofeos entregados por autoridades departamentales –la intendente Nancy Núñez, la secretaria general Cristina Zeni y el director de Turismo y presidente del Comité Organizador de la Semana de la Cerveza Juan Manuel Galván– y el reconocimiento del público, los tres ganadores compartieron sus historias con humildad, destacando el compañerismo entre colegas y el ambiente de respeto en el circuito. “Aunque no ganaron, todos los que compitieron son ganadores igual”, remató Acosta.


