Rivero afronta el desafío de los 246 kilómetros
El sanducero Jacinto Rivero disputará hoy su última competencia del año, el Ultra Desafío Virtual en el que se deberán recorrer 246 kilómetros en un plazo máximo de 36 horas.El desafío, del que participará la selección uruguaya de ultramaratón que Rivero conforma, cambió de sede para los atletas celestes, en virtud de que si bien se esperaba comenzar a correr a las 4 de la mañana de esta madrugada desde Nueva Palmira hacia Montevideo, finalmente toda la prueba se desarrollará en la Plaza de Deportes Nº12 de la capital.
“El motivo no es otro que el brote de coronavirus que tiene Nueva Palmira, muchos casos para una ciudad tan chiquita. El capitán del equipo siempre maneja un Plan B en caso de que suceda alguna emergencia, así que se decidió venir a Montevideo para llevar adelante este desafío”, remarcó Rivero desde la capital en contacto con EL TELEGRAFO.
Los organizadores (la prueba es organizada desde Argentina y participarán deportistas en diferentes puntos del planeta) dividieron la prueba en nueve etapas, “en las que se establece el recorrido y un tiempo límite, y al finalizar cada una se van enviando los registros”.
Para Rivero, el cambio de escenario “es una ventaja porque podemos tener todo concentrado en un lugar, donde van a estar nuestros asistentes, y tenemos todo lo que es alimentación, bebida y demás”.
El desafío se largará una hora después de lo previsto, es decir a las 5 de la mañana. “El tiempo límite que tenemos para recorrer esos 246 kilómetros es de 36 horas, así que estamos analizando qué estrategia será la más conveniente para poder alcanzar el objetivo”.
El trabajo físico será intenso, sin dudas, pero también el mental. “Es que hay que administrar bien las energías para afrontar el reto después de los 100 kilómetros, cuando el desgaste comienza a sentirse cada vez peor”
Una nueva etapa de ciclismo se desarrollará esta tarde en la pista del Autódromo Héctor R. Gargano de CAMS, la cual se disputará en el régimen de Entrenamientos Controlados.
Hay sorpresas y sorpresas. Las tres primeras no fueron buenas. Porque conocer el nuevo calendario de las eliminatorias dejaba un gusto importante a incertidumbre. Que pasó a ser de preocupación tras los dos primeros pasos. Porque se le ganó a Chile a duras penas en casa, y porque el golpe recibido en la altura de Quito fue durísimo, y no solo en la tabla.
