La futura instalación de una planta de hidrógeno verde en la zona de Constancia, en Paysandú, ha generado un intenso debate entre distintos sectores de la sociedad. Mientras que el gobierno y la empresa HIF Global destacan la inversión millonaria y la creación de empleos, organizaciones ambientalistas y colectivos ciudadanos advierten sobre los posibles impactos negativos en el medio ambiente y la economía local.
Uno de los grupos que se manifestó en contra la instalación de este emprendimiento es “Paysandú por un Uruguay Soberano”, también conocido como “UPM2 NO”, que desde hace cuatro años lucha contra el extractivismo y la expansión de megaproyectos industriales. Leonardo Belassi, integrante del colectivo, explicó los motivos de su oposición a la planta y denunció la falta de transparencia en el acuerdo entre el gobierno y la empresa.
“Un contrato secreto”
Uno de los principales cuestionamientos se centra en la falta de acceso a la información. “En febrero del año pasado se firmó un memorándum entre el Poder Ejecutivo y la empresa HIF Global en Montevideo. Se solicitó acceso a la información y, en un principio, se negó. Luego se entregó un borrador con hojas tachadas”, denunció Belassi a EL TELEGRAFO. Como resultado, el Movimiento Uruguay Sustentable recurrió a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que sancionó a Uruguay con una multa de 500 dólares diarios –que paga el Estado uruguayo– por no brindar información completa a la ciudadanía.
“Estos contratos secretos lo firma el Poder Ejecutivo directamente con una multinacional sin debate parlamentario. Sólo se aprueba determinados reglamentos o pasos como la recategorización del suelo o impacto ambiental, pero no necesita aprobación parlamentaria. Por eso estamos en contra. Se aprueba de espalda al Parlamento y al pueblo, porque no hay discusión. Y lo hemos comprobado en Paysandú, que más del 90% de la población no está informada sobre esto”, detalló.
El colectivo también alerta sobre los efectos ambientales de la planta. “Va a tener cuatro chimeneas funcionando las 24 horas, emitiendo sustancias como metano, benceno y dióxido de azufre. Esto afectará la calidad del aire y las playas de Colón (Entre Ríos), que dependen del turismo”, sostuvo Belassi.
Según el activista, la instalación de la planta en Constancia traerá problemas similares a los generados por la planta de UPM en Paso de los Toros. “El turismo en esa zona desapareció por el olor y la contaminación. Algo similar podría ocurrir en Paysandú y Colón”, advirtió.
“Estamos en coordinación con la multisectorial Somos Ambiente de Colón. Cada 15 días nos reunimos con ellos, tanto allá como acá, para seguir planificando estrategias de cómo impedir que esta planta se instale”, comentó. “Porque ellos tendrán una planta con cuatro chimeneas, humeando las 24 horas, bien frente a la playa, con sustancias químicas contaminantes que saldrán al aire, y Colón, que vive casi el 100% del turismo, se afectará totalmente. Están en la postura de la relocalización, la cual nosotros respetamos”.
Dudas sobre los beneficios económicos
Si bien la planta fue presentada como una oportunidad para la generación de empleo, Belassi señala que este tipo de proyectos suelen traer beneficios limitados para la población local. “Se habla de 3.000 puestos de trabajo, pero en realidad son temporales. Una vez terminada la construcción, quedarán sólo unos pocos empleos estables. Es lo mismo que pasó con UPM”, criticó.
No obstante, el proyecto “más dañino”, a cargo de la empresa Energy, “no es el que se va a instalar acá, sino el que estará en Tambores, donde sabemos que irán directamente al agua dulce, que está casi subterránea, casi a la altura del nivel del suelo”, explicó el activista.
Todo esto “es más extranjerización de la tierra, más expulsión de pequeños y medianos productores en la zona de alimentos, también menos flora nativa y, como corolario, había un proyecto que planteaba la inclusión de las islas del Queguay en el Sistema de Áreas Protegidas, el SNAP, que se aprobó, pero con una modificación. Se le sacó tierra para entregarla al proyecto de HIF Global y se le da más agua. O sea, se modificó un proyecto de Área Protegida para beneficiar a una multinacional”, se lamentó.
Además, cuestionó los beneficios fiscales otorgados a la empresa y el impacto en la economía nacional. “Si, como en el caso de UPM, les exoneran impuestos y el Estado les subsidia la energía, al final nos terminamos perjudicando todos”, dijo. “Porque si le vamos a dar exoneraciones fiscales como UPM, si le vamos a dar determinados beneficios, esos puestos de trabajo terminan siendo carísimos para nosotros”.
“Esto no es hidrógeno verde”
Según el colectivo, la información presentada sobre el proyecto es engañosa. “Se habla de hidrógeno verde, pero en realidad es una refinería de combustibles sintéticos y metanol para exportar a Europa. Uruguay no se beneficiará en nada”, enfatizó Belassi. A su vez, criticó la falta de un plan para desarrollar industrias más sostenibles y generadoras de empleo duradero, como la producción de alimentos orgánicos.
Otro de los puntos sensibles es la posible reacción de Argentina. “La cámara inmobiliaria y los empresarios turísticos de Colón ya manifestaron su preocupación. Esto puede generar un nuevo conflicto ambiental con nuestros vecinos”, subrayó Belassi, recordando los enfrentamientos que se dieron en el pasado por la instalación de UPM en Fray Bentos.
El colectivo “Paysandú por un Uruguay Soberano” continúa reuniéndose con organizaciones ambientales de Argentina y planea movilizaciones para impedir la instalación de la planta. “La gente está desesperada por trabajo, pero no podemos hipotecar nuestro futuro por soluciones a corto plazo. Necesitamos inversiones que cuiden el medio ambiente y generen empleo sustentable”, concluyó Belassi.
Por otra parte, este sábado 22, en su reunión mensual a llevarse a cabo en Camino de las Canteras 3902 (al Este de bulevar Artigas, pasando Avenida de las Américas) desde las 18.00, el colectivo decidirá si comienza una iniciativa popular de juntar el 15% de los habilitados en Paysandú para llevar este asunto a votación.