“Uruguay traza el futuro del tren” es el título de un artículo publicado en la página web del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), que da cuenta de la suscripción de dos convenios de cooperación destinados a la elaboración del Plan Maestro de Transporte Ferroviario. Los firmantes fueron el propio MTOP, la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND) y el CAF –Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe–.
Según indica el artículo, el objetivo del plan es “trazar los lineamientos principales para revitalizar y modernizar el sistema ferroviario nacional, mejorando su eficiencia, sostenibilidad y accesibilidad, tanto para el transporte de pasajeros como de carga”.
Durante su intervención, la ministra de Transporte y Obras Públicas, Lucía Etcheverry, destacó “la relevancia estratégica de esta iniciativa”, que permitirá “generar sinergias e impulsar la inversión ferroviaria, que es histórica”. Indicó que el objetivo es que Uruguay “pueda captar más cargas, brindar mayor respaldo a los sectores productivos y comerciales”, y se refirió al llamado “tren de UPM” (denominado así por organizaciones civiles como el Movimiento Uruguay Sustentable), sobre el cual aclaró: “es el tren del país, y como tal va a captar las cargas que mejoren las condiciones de competitividad”.
También participó el director nacional de Transporte Ferroviario, Waverley Tejera, quien se refirió al desarrollo del sistema ferroviario en Uruguay. Señaló que este va mucho más allá de la rehabilitación de infraestructuras o la adquisición de material rodante, ya que “se trata de dotarnos de una hoja de ruta clara, coherente y estratégica”. Agregó, en una estructura clásica del discurso político, que es indispensable “una visión estratégica a largo plazo de política pública, para orientar la toma de decisiones con bases sólidas que aseguren su sostenibilidad, competitividad y eficacia”.
En términos concretos, a través de estos acuerdos el CAF otorgará 250 mil dólares en calidad de cooperación técnica no reembolsable al MTOP, fondos que se destinarán “al desarrollo de una herramienta integral de planificación de transporte del modo ferroviario”. El artículo ministerial destaca que esta iniciativa “busca reposicionar al ferrocarril dentro del sistema nacional de transporte, ampliando su participación tanto en la movilidad de cargas como de personas, y fortaleciendo el rol de los puertos uruguayos en el comercio regional”.
En cuanto a la distribución de roles, se indica que “la CND será la entidad encargada de la ejecución administrativa del proyecto, en el marco de un acuerdo bipartito con el MTOP, suscrito conjuntamente con el convenio principal”. El plazo estimado para la ejecución del convenio es de 18 meses, período durante el cual se llevará adelante el llamado a consultoría y todo el proceso de formulación del plan.
Respecto a los objetivos del Plan Maestro de Transporte Ferroviario, se plantea que se pretende “comenzar a viabilizar la integración del transporte ferroviario de pasajeros al sistema general de movilidad del país”, identificando zonas “donde podría ser particularmente viable, sobre todo en el tramo entre Montevideo y Progreso, donde tenemos doble vía en la infraestructura ferroviaria”.
Ahora bien, hace casi exactamente un año, el 12 de junio de 2024, publicábamos en esta misma página una nota editorial titulada “El tren fuerte y al medio”, en la que dábamos cuenta de algunos anuncios realizados por el entonces ministro de Transporte, relacionados con la intención de actores privados de reactivar la actividad ferroviaria al norte del río Negro, previa solución del tramo pendiente de vías entre Paysandú y Salto Grande. Este tramo quedó sin concretar dentro del proyecto financiado por el FOCEM, que permitió la renovación de una parte importante del tendido ferroviario.
En aquel momento, el exministro Falero afirmaba que una empresa de distribución que opera desde el Puerto de Montevideo tenía encaminada una inversión de varios millones de dólares en material rodante e infraestructura, con la intención de operar desde Rivera hasta Salto Grande, a partir de una planta ubicada sobre la Ruta 5, en Durazno. Detalles de este proyecto también fueron difundidos en medios especializados en negocios, por el director de la firma impulsora.
Por esos días, Falero hablaba de la necesidad de encontrar “una herramienta financiera” para completar los tramos faltantes del tendido —Chamberlain-Tres Árboles y Queguay-Salto— y señalaba que la próxima administración (la actual) podría “darle continuidad al proceso constructivo de obra civil en otras redes ferroviarias, más allá del Ferrocarril Central”.
Desde luego, que los anuncios actuales pongan el foco en trenes de pasajeros y en el área metropolitana no implica que no se esté trabajando en los temas referidos a estos tramos pendientes —¿ya podríamos llamarlos “históricos”?—, que han impedido, al menos hasta ahora, la concreción de aquel proyecto en particular, y probablemente de otros más.
Sería deseable que ese Plan Maestro, y ese “futuro del tren”, abarquen a todo el país, y no se agoten solamente en analizar qué más se puede transportar entre Paso de los Toros y Montevideo por el Ferrocarril Central. Sirvan estas palabras como recordatorio.