El proyecto de Rendición de Cuentas unifica cuatro sistemas actuales de transferencias monetarias en un solo régimen e incrementa los montos para los hogares más pobres con niños de 0 a 3 años. La inversión adicional será de U$S 81 millones y alcanzará a unos 53.000 niños en 2027.
Existen cuatro sistemas de transferencias con asignaciones familiares contributivas (por el BPS), las asignaciones familiares del Plan de Equidad, la Tarjeta Uruguay Social y el Bono Crianza. Con la reforma, todas estas prestaciones se unificarán en un solo sistema, donde algunas transferencias se incrementarán por encima del 80%.
El director nacional de Transferencias y Análisis de Datos del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), Ec. Juan Martín Fernández, señaló que el anuncio responde al abordaje de estas prestaciones en el Diálogo Social y al programa del Frente Amplio, sobre la unificación de las transferencias que hace el Estado a los hogares con mayores vulnerabilidades.
Explicó que están dirigidas al 50% de los hogares más pobres del país. “Tiene una cobertura amplia porque incluye, además, a casi el 60% de niños y adolescentes que viven en ese 50% de los hogares más pobres”, dijo a EL TELEGRAFO.
Las prestaciones abarcan a todas las generaciones –o cohortes– de 0 a 3 años. “La decisión asegura que no habrá pérdidas de beneficios sino que se unificará en un único cobro. El incremento que establece la Rendición de Cuentas involucra en primera instancia a partir del 1º de enero de 2027 a los nacidos en 2025, 2026 y quienes nazcan en 2027, además de las embarazadas. No solo tendrán un sistema unificado, sino que recibirán un incremento para reducir significativamente la pobreza infantil”, señaló.
Por deciles
De acuerdo a los montos, el decil 1 pasará de $5.371 a $10.000. El decil 2, de $4.400 a $10.000, el decil 3 se incrementará de $3.032 a $6.600, el decil 4 de $3.232 a $6.600 y el decil 5 de $2.796 a $3.300.
En Uruguay, “son aproximadamente unos 500.000 hogares donde viven menores y se dividen entre diez. Para el primer y segundo decil, es decir los hogares más pobres, tendrán un mayor incremento y corresponde a la primera franja. La segunda incluye al tercer y cuarto decil; el quinto decil es la tercera franja. Es decir, cubre el 50% de los hogares más pobres con tres franjas diferenciadas. A veces se tiene la idea de que el Mides llega a hogares de personas que no trabajan o sin empleo formal. Esta prestación no es excluyente para los hogares que tienen ingresos formales”, dijo Fernández.
El sistema modernizó el registro por deciles e incluyó otros aspectos. “La forma en que ordenamos a las personas en esos deciles tiene que ver, por ejemplo, con las características estructurales de las viviendas, los años de educación de los adultos referentes, cantidad de niños que viven en esa casa. Se mide por el denominado ‘índice de carencias críticas’ que define cada decil y, en consecuencia, las prestaciones que otorgarán”, precisó.
El compromiso asumido “trasciende a este gobierno, se implementará de manera progresiva de acuerdo a las definiciones presupuestales pero la idea es incluir a toda la población menor de 18 años”.
Uno de cada tres
Uno de cada tres niños es pobre en Uruguay, según la nueva metodología adoptada por el Instituto Nacional de Estadística y se acentúa en niños menores de seis años, a raíz de una actualización realizada por el organismo oficial.
“Es decir, no están alcanzando el piso mínimo de ingreso y estas prestaciones intentan mitigar esa situación. Pero llegará a más niños porque incluirán a aquellos que pertenezcan a la clase media. Por eso decimos que llega al 60% los niños y si hablamos que uno de cada tres es pobre, esta prestación llega a casi dos tercios de esa población menor de 18 años”, precisó.
natalidad
Fernández resaltó que en Uruguay hay una crisis en la natalidad bastante profunda. “Hace unos 15 años pasó de 48.000 nacimientos a 28.000. Esa caída nos obliga a actuar con mayor rapidez y firmeza. No podemos darnos el lujo que sigan naciendo en la pobreza, siendo tan pocos. Es una deuda histórica del país”.
Relevamientos
El director consignó que las transferencias quedan sujetas a “un relevamiento constante en el territorio”. Explicó que “las personas tienen que acercarse a las oficinas, hacer una declaración jurada y eso les actualiza la información para que se active el beneficio. Posteriormente se hacen visitas, algunas son aleatorias o por cruce de información con otros organismos y se chequea la situación de cada familia, acorde a lo declarado”.


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