La quinta edición de la Corrida de los Barrios se disputó ayer sobre un circuito de 8 kilómetros, con partida y llegada en una de las entradas al predio ferial de la 59ª Semana de la Cerveza (Éxodo y Baldomero Vidal), en una jornada marcada por el calor y una convocatoria que superó los 300 atletas. La actividad fue organizada por la Dirección de Deportes de la Intendencia de Paysandú en conjunto con el grupo de running La Tribu.
En la clasificación general masculina, el primer lugar correspondió a Julio Saroba, seguido por Agustín Campopiano y Rubén Inda. En la rama femenina, la victoria recayó en Soledad Quiñones, con Florencia Arregín en el segundo puesto y Carolina Blanco en el tercero.
La prueba contó, además, con la participación de Ignacio Randoni, de Concepción del Uruguay, como único competidor en la categoría discapacidad. También tuvo un cierre particular, con dos niños de diez años —Tiago y su amigo Alejo— completando el recorrido.
Desde la organización, Wilson Guerrero valoró el desarrollo de la jornada, aunque reconoció algunas dificultades en la largada. “Estuvo muy lindo. Arrancamos unos minutos tarde, unos diez minutos, por una complicación vinculada a trabajos en la zona”, explicó a EL TELEGRAFO.
El organizador destacó el nivel competitivo de la carrera y la procedencia diversa de los participantes. “Tuvimos 329 atletas, que era lo previsto, con muy buen nivel. Vinieron corredores de Argentina y de distintos puntos del país, como Montevideo, Maldonado, Colonia, Tacuarembó, Artigas, Fray Bentos, Soriano y Durazno”, señaló. En ese sentido, subrayó la presencia de atletas de élite tanto en la rama masculina como femenina.
Las condiciones climáticas también jugaron su papel. “El calor estuvo bravo, pero el circuito ayudó. Es un recorrido llano, rápido, que permitió buenas velocidades y también disfrutar de zonas de la ciudad (incluyendo avenida Brasil, calles Washington, Entre Ríos y la zona del Obelisco) que no se habían utilizado en otras carreras”, indicó.
En cuanto a la participación extranjera, estimó que “de Argentina deben haber venido unos 40 corredores”, lo que refuerza la proyección regional de la prueba. Guerrero sostuvo, además, que la demanda superó las previsiones iniciales. “Habíamos proyectado unos 300 participantes, pero después del cierre de inscripciones llegamos a unos 400 interesados. No pudimos ampliar el cupo por la logística, sobre todo por la fabricación de medallas y otros elementos”, explicó. “Queríamos que todos se fueran contentos, con su medalla, que es un detalle importante”. En esa línea, destacó el esfuerzo por dotar a la carrera de identidad propia dentro del marco de la Semana de la Cerveza.
“Se hizo una medalla acorde al evento, también la remera y la premiación, con elementos vinculados a la fiesta, para darle una identidad que quizá estaba faltando”, concluyó. La competencia contó con premios en efectivo para la clasificación general, tanto en damas como en caballeros: 2.500 pesos para el primer puesto, 1.500 para el segundo y 1.000 para el tercero. En las doce categorías en disputa, los ganadores también recibieron obsequios en el marco de una propuesta que continúa consolidándose dentro de la programación deportiva de la Semana de la Cerveza.