Desde ayer, y ante la crecida del río Uruguay, las playas de Paysandú permanecen con bandera roja, lo que inhabilita el uso recreativo del agua. La medida fue adoptada por el servicio de guardavidas de la Intendencia Departamental, en base al monitoreo diario del nivel del río y a las proyecciones oficiales de los organismos binacionales.
En diálogo con EL TELEGRAFO, la guardavidas coordinadora, Luján Méndez, explicó que la decisión se tomó tras constatar los datos publicados por la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU). “Al tener la flechita para arriba, lo cual indica que iba a seguir creciendo, se decidió poner bandera roja, que quiere decir que está prohibido para baños recreativos”, señaló.
Méndez indicó que la crecida del río implica riesgos concretos. “Cuando el río está así de crecido se vuelven más peligrosos los pozos, a veces vienen palos, troncos y ramas con la corriente, y además la superficie del fondo cambia. Hay lugares donde antes había un banco y ahora no se ve, piedras u otros elementos que pueden provocar lesiones”, advirtió.
El monitoreo se realiza de forma permanente y más aun al estar el río crecido. “Todos los días miramos la página de CARU y controlamos visualmente la situación. Además, Prefectura nos pasa en su reporte diario la altura del río. También hacemos la observación habitual de cianobacterias, pero en este caso la bandera roja es exclusivamente por la crecida”, aclaró.
Desde el servicio se exhorta a la población a respetar la señalización y evitar ingresar al agua. “Recomendamos no hacer baños recreativos cuando el río está tan crecido, para evitar que alguien tenga algún problema. Nosotros trabajamos desde la prevención, indicando a la gente que no se bañe, aunque luego queda en cada persona seguir o no las recomendaciones”, expresó Méndez.
Los puestos de guardavidas continúan activos. “Va a haber guardavidas en cada puesto porque al haber bandera hay un servicio detrás”, sostuvo.
Méndez señaló que Playa Park es una de las más afectadas. “Está muy crecida; las casetas están prácticamente dentro del agua. En la zona A los guardavidas tienen que entrar con el agua por las rodillas para subir a la caseta, y en la zona B la rampa ya está comprometida”, detalló. Como balneario alternativo, se mantiene habilitado el arroyo San Francisco, aunque únicamente de jueves a domingo. “Lunes, martes y miércoles no está habilitado pero vamos a evaluar la posibilidad de extender los días mientras el río siga alto”, adelantó.
El último reporte oficial, tomado el 4 de enero a las 15 horas, indicó que el río Uruguay en Paysandú se encontraba en 3,12 metros, con una leve variación positiva y estado de creciente. En otros puntos de la cuenca, Concepción del Uruguay registró niveles entre 3,28 y 3,33 metros, en estado estacionado; Fray Bentos se ubicó en 2,34 metros, sin cambios significativos; Boca Gualeguaychú marcó 2,45 metros, con tendencia creciente, mientras que en Nueva Palmira el nivel descendió a 1,66 metros.
Si bien no se trata de una crecida extraordinaria, estos valores generan cambios en la morfología del fondo del río, intensifican las corrientes y favorecen el arrastre de troncos, ramas y otros elementos, incrementando el riesgo para quienes ingresen al agua.
La señalización se mantendrá hasta que el río retorne a niveles más cercanos a su cauce normal, momento en el cual se evaluará el cambio a bandera amarilla o verde.