Opinión

Solicidata: Justicia para José Méndez

Por intermedio de la presente amigos y compañeros de José Méndez, fallecido en Quebracho en un accidente de tránsito, pedimos por este medio, justicia.

Porque en este país últimamente vemos delincuentes entrar por una puerta y salir por otra, esta vez pedimos que sea diferente.

Porque accidentes de tránsito puede tener cualquiera, es una posibilidad de la que nadie está exento en este mundo, pero embestir a una persona, padre de familia, que iba a trabajar, arrastrarlo con moto incluida y ni siquiera detenerte a prestar auxilio y seguir viaje como si nada hubiera pasado, eso es inhumano primeramente, eso es no tener ni el mínimo de valores en esta vida, entonces actitudes de esta clase hay que reprenderlas duramente para que sirvan de ejemplo, para que no se vuelva a dar un caso como este. Familia, amigos, compañeros, vecinos de Quebracho estamos acongojados, dolidos en lo más profundo de nuestros corazones, por eso ante este medio pedimos justicia para José Méndez, que no sea un caso más, no sea un número más, no es un delincuente entrando por una puerta y saliendo por otra. Pido un castigo ejemplar porque José era una persona de bien, un trabajador, un excelente padre, amigo de sus amigos, de intachable conducta y eso no se merece menos.

Agradezco al diario EL TELEGRAFO, quien siempre ha sido voz para aquellos que necesitan expresar sus inquietudes.

Espero que el Sr. fiscal y el Sr. juez intervinientes en la causa lean esta misiva y den curso a este pedido.

Daniela F. de Hernández

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Opinión

Ni la chancha ni los cuatro reales

Se ha caído el acuerdo Mercosur-Unión Europea. Luego que en los últimos meses se repitiesen señales y discursos favorables respecto a la concreción de un acuerdo que lleva madurando nada menos que 26 años, las presiones del sector agropecuario sobre el gobierno francés, que éste transmitió al seno del bloque europeo, que a su vez encontraron eco en gobiernos con exacerbadas visiones nacionalistas, terminaron por impedir la suscripción de un entendimiento que ambas partes habían considerado conveniente, aun pese a que para algunos era más conveniente que para otros.

Hoy los países del Mercosur celebran en Foz de Iguazú, en Brasil, la cumbre regional en la que se espera la presencia de las máximas autoridades europeas para estampar la rúbrica, pero quedarán como una novia —o un novio, si prefieren— abandonada al pie del altar. Según publicó ayer el diario El País, Ursula Von der Leyen, la presidenta de la Comisión Europea, tenía hasta el pasaje comprado para llegar a la reunión para participar del histórico momento.

El diario Folha, de San Pablo daba cuenta del malestar de Luiz Inacio Lula da Silva, quien ejerce por estos días la presidencia pro tempore del bloque regional y su advertencia de que “Si no lo hacemos ahora, Brasil no firmará más acuerdos mientras yo sea presidente. Es bueno saberlo: llevamos 26 años esperando este acuerdo. Es más favorable para ellos que para nosotros”. Además indicó que en una conversación telefónica entre Lula y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, se decidió una postergación de la firma. Menoni pidió un mes de plazo para convencer a los agricultores italianos de que aceptaran el acuerdo entre la UE y Mercosur. Poco después fue la misma Von der Leyen quien informó a los líderes del bloque europeo que el tratado ya no se firmaría hoy y que ya no tenía sentido realizar el viaje.

Hasta el miércoles todo parecía encaminado. El Consejo y el Parlamento Europeo alcanzaron un acuerdo para adoptar una serie de salvaguardas propuestas para reforzar la protección de los agricultores del viejo continente para el caso de que se concretase el acuerdo de libre comercio.

Unos 15.000 agricultores procedentes de diferentes países recorrieron el jueves las calles de Bruselas, bloquearon accesos por carretera a la capital belga y provocaron una congestión de tráfico en buena parte de la ciudad. Los manifestantes integran unas 40 organizaciones reunidas bajo el paraguas del Copa-Cogeca, la mayor entidad agraria de la Unión Europea.

El 28 de junio de 2019, en la cumbre del G20 de Osaka, y después de dos décadas de idas y vueltas, se anunció la firma de un principio de acuerdo para la firma de un tratado de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea. El 6 de diciembre de 2024 culminaron las negociaciones y aunque transcurrido más de un año, los textos definitivos no se han firmado, en gran parte debido a la oposición de algunos socios, principalmente Francia. “Espero que nuestros socios en Latinoamérica tengan paciencia”, lamentó el presidente de la comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo. Son 26 años de negociaciones, de pronto un mes más no parece ser la gran cosa, puesto en contexto, pero la sensación es de que esta vez ha sido la más frustrante, porque todo parecía realmente encaminado. Por eso esta vez el fracaso tenga más sabor a definitivo que antes. Así lo transmite una columna de opinión que en la página web de la Deutsche Welle (dw.com) firmó Günther Maihold, experto alemán en relaciones internacionales, en la que cita a la portavoz de la industria automotriz alemana al decir que “El mundo no espera a Europa”. Agrega el autor que, “aunque solo se trataría de unas pocas semanas, esto dañaría la reputación de la economía europea y, en especial, la de Alemania como país exportador. A pesar de que quiere presentarse internacionalmente como una economía europea fuerte, la Unión Europea estaría enviando una señal de debilidad ante la presión de los agricultores europeos”. Sin embargo, mayor importancia aun le otorga al factor de que “la Unión Europea está poniendo en juego su credibilidad como socio negociador de acuerdos comerciales, sobre todo cuando este acuerdo ya tiene 25 años de negociaciones a sus espaldas”. Agrega en el mismo artículo que “en la justificación para mantener vigente el diseño inicial de una negociación interregional, siempre se insiste en que este acuerdo crearía un mercado de más de 700 millones de consumidores, lo que lo convertiría en una de las zonas comerciales más grandes del mundo. Sin embargo, al mismo tiempo, tiene implicaciones adicionales que van más allá de la apertura de nuevas oportunidades para las empresas y el refuerzo de la competitividad, ya que la Unión Europea desea acceder a mercados y materias primas importantes”.
Ya lo decía Lula, para ellos es incluso más conveniente que para el Mercosur, que estampa en el papel su rol de proveedor de materias primas y el de Europa de exportador de productos industriales. Y sin embargo también para nuestros países es conveniente, no en vano llevamos más de cuarto de siglo sosteniendo el ramo de flores esperando el sí.

Para la misma Francia es muy conveniente este acuerdo, su industria, como la de toda Europa afronta en condiciones muy desiguales una competencia contra dos potencias que se expanden y van dejando poco lugar. Un tratado de este tipo maquillaba diferencias y permitía seguir en el juego con la calidad indiscutida y reconocida, en mejores condiciones. Sin embargo el gobierno de Macron, como los anteriores en todo este tiempo, se ha dejado torcer el brazo por el sector primario, un sector que históricamente ha sido considerado estratégico y que por ello ha gozado de condiciones excepcionales, afrontando regulaciones cada vez más estrictas desde el punto de vista ambiental, es cierto, pero con protecciones como en pocos lugares del mundo. Protecciones que difícilmente caigan de aquí a un mes.

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Opinión

Europa se debate entre la agenda verde y mantener sus industrias

En las últimas horas se ha abierto un nuevo frente de conflicto dentro de la Unión Europea que amenaza con torpedear la fecha del 20 de diciembre para la firma del acuerdo con el Mercosur.

Es que hay diferencias en intereses dentro de un bloque heterogéneo en cuanto a las realidades y prioridades en cada país, y a la hora de la verdad, cuando se debe afrontar los hechos, aparecen intentos de último momento por salvar crisis y tirar la pelota afuera, a la espera de que se dilaten los plazos para calmar las aguas y seguir negociando.

Ahora el problema se centra en el cumplimiento de la agenda verde, para lo que había un plazo en lo que respecta al cese de la fabricación de vehículos impulsados por motores a combustión. Ocurre que la realidad ha sacudido nuevamente lo programado en el viejo Mundo y ahora las presiones se han vuelto insostenibles para quienes quieren cumplir a rajatabla con los plazos establecidos.

El punto es que la Unión Europea flexibilizó este martes la prohibición de vender autos nuevos de gasolina o diésel a partir de 2035, en un intento de apoyar a los fabricantes europeos en dificultades. Tras esa fecha, los fabricantes podrán seguir vendiendo un número limitado de vehículos nuevos con motores térmicos o híbridos, siempre que cumplan una serie de condiciones, como compensar las emisiones de CO2, precisó la Comisión Europea. Según el comisario Stéphane Séjourné, la UE no renuncia a sus ambiciones climáticas, sino que adopta un enfoque “pragmático” ante las dificultades que atraviesa la industria automovilística: “El objetivo sigue siendo el mismo, la flexibilidad es una realidad pragmática que tiene en cuenta la aceptación de los consumidores y la dificultad de los fabricantes para ofrecer en el mercado vehículos 100% eléctricos para 2035”, afirmó.

Esta prohibición era una medida emblemática del llamado Pacto Verde Europeo y fue adoptada durante el primer mandato de Ursula von der Leyen al frente de la Comisión Europea, en el marco del compromiso de alcanzar la neutralidad en emisiones de carbono en 2050.

Sin embargo, ante la competencia de China y las tensiones comerciales con Estados Unidos, la UE ha aplazado o recortado en los últimos meses varias medidas medioambientales, por lo que se ha priorizado el mantenimiento de los empleos, aceptando una realidad compleja que no se puede cambiar simplemente con voluntarismo a través de decretos o regulaciones medioambientales, por mejor intención que se tenga.

Es así que en lugar de la prohibición inicial, los fabricantes deberán reducir a partir de 2035 un 90% las emisiones de CO2 de sus ventas respecto a los niveles de 2021 y compensar el 10% restante. Bruselas asegura así que el sector estará completamente descarbonizado en esa fecha, aunque aún estos objetivos posiblemente resulten inalcanzables al final del plazo. Los fabricantes europeos llevaban meses reclamando “flexibilidad” en un contexto de caída de sus ventas, mientras que sus rivales chinos, entre ellos BYD, disparan sus cuotas de mercado con modelos eléctricos a precios competitivos.
La Comisión y los Estados miembros han negociado intensamente en las últimas semanas. Tras el anuncio, Friedrich Merz, el jefe del Gobierno alemán, el país europeo con la mayor industria automotriz, afirmó que la medida va “por el buen camino”. Por el contrario Francia lamentó la medida y dijo que hará “todo lo posible” por revertirla, dijo la ministra de Transición Ecológica, Monique Barbut.

Por su parte, Greenpeace criticó el “cambio de rumbo” europeo. “Esta política industrial regresiva es una mala noticia para el empleo, la calidad del aire y el clima, y ralentizaría la oferta de coches eléctricos asequibles”, declaró Martin Kaiser, director ejecutivo de Greenpeace Alemania. La Comisión anunció el martes, además de la revisión del objetivo de 2035, nuevas medidas para apoyar a este sector incipiente y un plan para hacer que las flotas profesionales sean más “ecológicas”. El comisario Séjourné también confirmó la instauración de la “preferencia europea” en el sector del automóvil, es decir, la obligación de que los fabricantes que reciban financiación pública se abastezcan de componentes hechos en Europa.
Por otro lado la Comisión también quiere fomentar el desarrollo de pequeños vehículos eléctricos con precios “asequibles”, un proyecto anunciado en setiembre por Ursula von der Leyen “para no dejar que China y otros conquisten este mercado”.

Hay muchos aspectos que influyen en este escenario, porque sin dudas la incorporación de vehículos cien por ciento eléctricos en el mercado se ha hecho a través de fuertes subsidios para impulsar estos sectores, lo que disfraza el mayor costo de fabricación de estos vehículos, en aras de cumplir la agenda medioambiental. Es que más allá de la contaminación que generan los gases de combustión, en la fabricación de vehículos eléctricos no se puede afirmar que no se afecta significativamente el medio ambiente, como así tampoco en lo que refiere a la obtención de los materiales para su fabricación, sobre todo en el caso de las baterías, entre otros elementos.
En este cambio de figuritas por figuritas, a ver quien perjudica menos el ecosistema, el convidado de piedra ha sido el gigante asiático China, que fabrica vehículos eléctricos a menor costo, y afecta así la economía de varios países fabricantes tradicionales de automóviles, como Alemania e incluso Italia, que han presionado para “estirar” los pasos, y han logrado esta postura “pragmática”.
Las oenegés ambientales –a las cuales no les importa nada si media Europa se queda sin trabajo– advierten que retroceder en esta medida perjudicará los objetivos climáticos de la UE y dejará a los fabricantes europeos rezagados frente a sus rivales chinos en vehículos eléctricos. Por otro lado, los fabricantes tradicionales argumentan que necesitan más tiempo, ya que la demanda de los consumidores y las redes de carga crecen más lentamente de lo previsto.
Los choques de intereses, pero sobre todo la realidad que condiciona como siempre la velocidad de los cambios que se pretende en los papeles, son el eje de la cuestión, y no sería extraño que este pragmatismo también lleve a más dilaciones y negociaciones a medida que se acerquen los plazos.
Es que hay por un lado actores motivados supuestamente por buena disposición –y oportunismo político-– como el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, quien lamentó “lo que ayer se aprobó en la Comisión Europa; es un error histórico de Europa. La competitividad, como aquí se ha dicho, se garantiza por la sostenibilidad y no por debilitar nuestros compromisos climáticos y nuestra apuesta por la sostenibilidad”.
Pero por otro están quienes entienden que debe hacerse la “descarbonización sí, pero con realismo. Los objetivos climáticos deben acompasarse al ritmo de la tecnología, la economía y la sociedad, no imponerse por decreto a costa del empleo industrial y del bolsillo de las familias. Neutralidad tecnológica y competitividad, esa es la vía”.
Y no hay dudas que entre la realidad y las posturas voluntaristas de cerrar los ojos, no hay mucho margen para seguir indeciso, como bien lo han asumido los integrantes de la Comisión Europea.

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Salud, derechos y política

La Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) aprobó el lunes una declaración que ha sido calificada como histórica, ya que implica un compromiso global con metas concretas y medibles que sitúan a la salud pública como eje de la justicia social y del desarrollo sostenible.

El documento, titulado “Equidad e integración: transformar vidas y medios de subsistencia mediante el liderazgo y las medidas en materia de enfermedades no transmisibles y la promoción de la salud mental y el bienestar”, integra dos agendas que hasta ahora habían transitado caminos paralelos: la lucha contra las enfermedades no transmisibles (ENT) y la promoción de la salud mental.

El acuerdo, respaldado por 175 países —con los votos en contra de Estados Unidos y Argentina y la abstención de Paraguay—, propone reducir en 150 millones el número de consumidores de tabaco, lograr que otros 150 millones de personas tengan la hipertensión controlada y garantizar que 150 millones accedan a servicios de salud mental.

Las enfermedades no transmisibles, como las cardiopatías, el cáncer o la diabetes, provocan 18 millones de muertes prematuras cada año, mientras que los problemas de salud mental afectan a más de mil millones de personas en el mundo, según datos de la ONU. Se trata de realidades que comparten factores de riesgo prevenibles —dietas poco saludables, consumo de alcohol y tabaco, y contaminación atmosférica—, lo que refuerza la urgencia de abordar los determinantes sociales y ambientales de la salud. Además, la declaración incorpora temas novedosos como la salud bucal, los cánceres infantiles, los daños digitales derivados de la exposición excesiva a pantallas y la contaminación del aire, ampliando así el alcance hacia problemáticas que hasta ahora habían quedado relegadas de las grandes discusiones en materia sanitaria.

La declaración no se limita a fijar metas de salud, sino que posiciona a la salud como un derecho humano y como una condición indispensable para el desarrollo sostenible. Asimismo, en un contexto de crisis económicas, hace un llamado a los países a asegurar el financiamiento interno y a fortalecer la cooperación internacional, con el objetivo de que la salud deje de ser un asunto exclusivo de ministerios y hospitales y se convierta en un eje transversal de las políticas públicas, abarcando desde la educación hasta el medioambiente.

En este sentido, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, llamó a la responsabilidad compartida al afirmar que “juntos podemos cambiar la trayectoria de las enfermedades no transmisibles y la salud mental”.

El consenso sobre estos temas fue casi unánime entre los países representados en la ONU: se registraron 175 votos a favor, mientras que Estados Unidos y Argentina votaron en contra y Paraguay se abstuvo.
De acuerdo con analistas internacionales y con lo señalado por la propia ONU en su sitio web, la principal razón del aislamiento estadounidense y argentino radica en que el texto de la declaración reconoce el derecho a la salud sexual y reproductiva y destaca que las mujeres soportan una doble carga —como pacientes y como cuidadoras— en la mayoría de los países.

Este punto, que para 175 países resulta incuestionable, se convirtió en el detonante de la disidencia de los gobiernos de Donald Trump y Javier Milei. La postura estadounidense refleja la influencia de sectores conservadores que buscan limitar, en los foros multilaterales, cualquier referencia a los derechos reproductivos. El gobierno de Milei se alineó con esta posición, reforzando su vínculo político e ideológico con la administración de Trump.

El rechazo no es menor ni pasa desapercibido. Estados Unidos, como potencia mundial, y Argentina, como país con liderazgo regional en el Cono Sur, quedan en una posición incómoda frente a la comunidad internacional.

Este posicionamiento plantea interrogantes igualmente incómodos: ¿qué mensaje reciben los ciudadanos que enfrentan diariamente la hipertensión, la depresión o el cáncer? ¿Qué impacto tiene en la credibilidad internacional de ambos países votar en contra de iniciativas tan claras a favor de la salud de la población?
A su vez, se trata de una decisión reveladora, ya que evidencia cómo la salud puede convertirse en rehén de disputas culturales y políticas. En lugar de respaldar la cooperación internacional frente a desafíos que afectan profundamente la vida de las personas, ambos países optan por la resistencia.

Sin embargo, este aislamiento no perjudica a la ONU ni a otros Estados, sino principalmente a sus propios ciudadanos, al apartarse sus gobiernos de compromisos internacionales orientados a mejorar la calidad de vida.

Argentina, además, se distancia de sus socios del Mercosur y de la mayoría de los países latinoamericanos que apoyaron la declaración. Por su parte, Uruguay se enfrenta a la situación de que su vecino más cercano se aparta de un acuerdo en un tema tan sensible como la salud, lo que podría permitirle capitalizar su prestigio internacional en políticas sanitarias y reforzar su liderazgo regional.

Cabe recordar que nuestro país, a pesar de su pequeño tamaño, fue pionero en políticas antitabaco, enfrentando incluso litigios internacionales contra la industria tabacalera, y que cuenta desde 2017 con una Ley de Salud Mental. Es cierto que en este último ámbito aún queda mucho por avanzar: persisten la falta de recursos, la concentración de servicios en Montevideo y las dificultades para garantizar una atención integral en el interior del país. Precisamente por ello, estas deberían ser metas de corto plazo en el marco del consenso mundial recientemente respaldado, ya que resulta evidente que la magnitud de estos desafíos exige acciones concretas, más allá de discursos y declaraciones.

Como sostiene la ONU, en un mundo interconectado —donde las enfermedades no transmisibles y los trastornos mentales son comunes y aún se arrastran las secuelas de la pandemia—, la salud debería ser una meta colectiva, no un motivo de división ni un campo de disputas ideológicas. No obstante, el rechazo de Estados Unidos y Argentina pone de manifiesto las tensiones persistentes entre derechos, ciencia, salud y política, y abre un debate sobre la instrumentalización ideológica de la salud.

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Aprender a emprender

Esta semana la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE) dio a conocer la iniciativa Uruguay al Mundo, impulsada en conjunto con el Instituto Uruguay XXI, la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU), el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) y Uruguay Innova.

Esta iniciativa dispondrá de un millón y medio de dólares para destinarlos a financiar hasta 130 proyectos, con montos de 10.000 y 20.000 dólares, con el propósito de fortalecer a las empresas pequeñas y medianas, con planes de expansión de ventas al exterior y la convocatoria abrirá en febrero 2026.

Este proyecto, se anunció, se enmarca en las acciones “priorizadas por la estrategia de gobierno Uruguay Innova (U+I), cuyo propósito es impulsar la articulación y coordinación de las instituciones que componen el sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación, con el fin de avanzar hacia un desarrollo económico y social basado en el conocimiento”. Algo de todo esto estuvo en el discurso de Yamandú Orsi al asumir la presidencia de la República. Fue, de hecho, uno de los pocos anuncios concretos en ese mensaje inaugural del período de gobierno.

Durante la presentación de este programa, la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, explicó que la iniciativa responde a tres líneas de acción fundamentales: el fomento del empleo de calidad, la descentralización territorial y la internacionalización de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes). Agregó que hay “un gran esfuerzo interinstitucional para impulsar a las mipymes, que representan el 80% de las empresas exportadoras en Uruguay y generan la mayor cantidad de empleo formal”. De esta iniciativa se pretende que facilite herramientas para acompañar la internacionalización con el desarrollo de capacidades y otorgará financiamiento directo por montos de 10.000 y 20.000 dólares por proyecto, según la modalidad, para financiar hasta el 80% de cada proyecto, que tendrá una contraparte del proponente. Cardona también afirmó que el objetivo es que el programa “permita el acceso a mercados, pero también que beneficie la innovación y el incremento del valor agregado”.

A su vez, el presidente de la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE), Juan Ignacio Dorrego, indicó que el programa apunta a “impulsar los procesos de internacionalización de las empresas y busca generar capacidades técnicas para alcanzar soluciones, sobre la base de que las mipymes y empresas emergentes (startups) exportadoras demuestran ser más competitivas”. Dorrego agregó que la iniciativa se enfocará “en consolidar y crear nuevas iniciativas exportadoras para expandir la matriz de negocios con la meta de mejorar el acceso a los mercados globales”, además de promover la transferencia de conocimiento y talento con otros países.

Podrán participar firmas de todo el territorio nacional y de cualquier sector que produzcan o comercialicen bienes y servicios y se incluirá “tanto a aquellas que atienden mercados nacionales como a las que muestren un claro potencial de acceso a nuevos mercados”.

Mientras tanto, la gerenta de Inteligencia Competitiva de Uruguay XXI, Mariana Ferreira, puso el foco en que las mipymes reúnen a más del 80% de las empresas exportadoras de nuestro país, aunque en su conjunto acumulan solo el 5% del valor total exportado, y aunque exportan productos más diversificados, “se concentran en Montevideo y alcanzan un promedio de solo tres mercados por año, frente a los once de las grandes empresas”. Ferreira dijo que el acceso a mercados internacionales es para las empresas un “efecto de derrame absolutamente incuestionable y comprobado que permite el aumento de la productividad, la generación de capacidades para potenciar modelos de negocios escalables y la diversificación del riesgo al acceder a múltiples mercados”.

Ahora bien, aunque es importante este tipo de instrumentos (es decir, este y otros que permanentemente ofrecen y difunden instituciones como ANDE y las demás que conforman el ecosistema emprendedor uruguayo) que apoyan e impulsan a las empresas ya establecidas, y quizás incluso animen a algunas a dar el paso hacia la formalización, hay un debe en el semillero, en las “formativas” del emprendedurismo nacional. Es que quienes no nacen en una casa en la que haya un papá o una mamá, acaso un tío, emprendedores, es difícil que tomen contacto y consideren como una posibilidad el establecer un emprendimiento, ofrecer servicios, desarrollar productos, abrir una empresa propia y hacerla crecer.

Quienes están más cerca de la educación técnica profesional, quizás por las características de su formación, tal vez accedan a una serie de nociones durante la adolescencia o en los primeros años de la juventud, pero para el resto va a depender de que de alguna manera se despierten inquietudes propias. No es que sea llegar demasiado tarde, pero indudablemente se podrían ganar algunos años si estos estímulos por acercarse de manera lúdica empezasen en una edad más temprana. Tampoco pretendemos que se incluya como una materia aparte en Primaria o Ciclo Básico, pero seguramente es posible con determinados estímulos oportunos abrir una puerta para descubrir una vocación. De la misma forma que solemos insistir con que es necesario instrumentar políticas de educación financiera desde edades tempranas como una forma de prevenir problemas que pueden complicar prematuramente la salud financiera en la vida adulta, consideramos que sería buena cosa estimular impulsos emprendedores ya desde la infancia, especialmente entre generaciones que conocerán un mundo donde los caminos tradicionales (M’hijo el dotor) posiblemente seguirán perdiendo pie.

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Los fanatismos que destruyen las causas

En más de una oportunidad hemos aportado reflexiones desde esta página editorial sobre el contrasentido y la violación de los principios básicos de la Justicia que entraña la denominada Ley Nº 19.580 de Violencia de Género, impulsada en su momento por sectores del feminismo radical –la mayoría nucleados dentro del Frente Amplio– y afines, aprobada precisamente en 2017 durante la gestión del anterior gobierno de izquierda, y que según ha señalado la senadora del Partido Nacional Graciela Bianchi, determina en esencia que todos los hombres estén en libertad condicional, hasta que alguna mujer, por el motivo que sea, lo denuncie por violencia de género y ponga así en marcha todo un proceso policial, judicial y consecuente linchamiento en las redes sociales, para que se genere una causa que se suele desvirtuar y tener poco y nada que ver con la Justicia.

Hay refranes que vienen como anillo al dedo para casos emblemáticos en el tema a desarrollar, como el de a confesión de parte relevo de pruebas, el de la máquina que mató al inventor y el de en casa de herrero cuchillo de palo, a elegir donde mejor cuadre a cada uno. Así, una de las víctimas en un proceso de esta naturaleza fue el fallecido diputado del Frente Amplio Gustavo “Tato” Olmos, quien fue en este caso objeto de “fuego amigo”, por así decirlo, porque tras la acusación de una mujer suplente de su cargo legislativo –que fue descartada por la justicia, finalmente– no pudo evitar que fuera incinerado en las redes, objeto de viles acusaciones y llevara esa mancha hasta su muerte, poco tiempo después de que la Justicia lo absolviera.

Una de las dirigentes históricas de la coalición de izquierdas, la senadora Liliam Kechichian, fustigó recientemente en el marco del congreso del sector politico al que perteneciera Tato Olmos, Fuerza Renovadora, –en el que fuea homenajeado– a las dirigentes políticas de la izquierda que impulsaron y potenciaron el proceso en procura de hacer renunciar al fallecido legislador –en setiembre de este año–, simplemente porque son abanderadas de la causa feminista y el exlegislador “tenía” que ser culpable.
Kechihian, apuntó directamente –aunque sin mencionar nombres– a las dirigentes políticas del Frente Amplio que participaron en la secuencia de episodios y decisiones que se tomaron durante el devenir de la denuncia.

Indica al respecto el diario El País, recogiendo las expresiones de la senadora, que “muchos nos acompañaron en ese período de calvario. El homenaje a Tato es de justicia. Tengo un eterno agradecimiento a su don de gente, a su bonhomía, a su trayectoria política y humana. A su inteligencia. Vimos a veces como las mejores reivindicaciones políticas –la lucha contra la violencia contra las mujeres, el acoso, la identidad de género– son una bandera que seguimos levantando, porque costó mucho. Pero cuando se ingresa en el terreno del fanatismo, no solo son factores de arbitrariedad, como sucedió en este caso, sino que deconstruyen. Vamos para atrás en equidad de género y perdemos un montón en lo que hemos avanzado”.

Incluso en el video homenaje presentado durante el congreso no faltó la mención a lo que para los dirigentes de la fuerza política que encabeza Mario Bergara, fue una “infame denuncia”, que le “destrozó la vida” a Olmos. Debe tenerse presente en este sentido que en noviembre de 2023, Olmos fue denunciado en la interna de la agrupación Marea Frenteamplista por su suplente, Martina Casás, por acoso sexual y laboral. La acusación inmediatamente disparó los protocolos y mecanismos formales que tiene previsto el Frente Amplio para acciones en estos casos, como la denuncia al Tribunal de Conducta Política, pero según se da cuenta en el video del sector, “Tato resistió los intentos de linchamiento político y la instancias jurisdiccionales internas del FA. También a las externas, como la Fiscalía; ninguno hizo lugar a las denuncias”, en alusión al fallo favorable del TCP y al archivo de la causa.

Pero claro, una cosa es quedar libre de los cargos y salir indemne –que ya de por si no es fácil, muchas veces depende del fiscal o juez que le toque en suerte–, como debería ser, y otra la realidad, porque todo este proceso, como suele ocurrir, resultó catastrófico para el legislador, tanto desde el punto de vista político como su vida privada. Y debemos tener en cuenta que si ello ocurre a un ciudadano común, lo menos que puede pasarle es que quede estigmatizado, con la firme posibilidad –suele ocurrir– de que pierda su trabajo y que su reinserción, en el mejor de los casos, resulte harto problemática.

En el caso que nos ocupa los dirigentes de Fuerza Renovadora cuestionan la gestión de quien en ese entonces era la presidente de la Comisión de Género del Frente Amplio, Patricia González, así como de las dirigentes que integran un grupo denominado “La Sindicata”, que según El País es conformado por la exdiputada Micaela Melgar, la diputada suplente Dayana Pérez, la actual presidente del MPP Margarita Libschitz y la propia Martina Casás.

Es que para este grupo “tenía” que ser un caso cantado encuadrado en violencia de género y que una de sus consecuencias inmediatas debería ser la renuncia de Olmos, al punto de que según Kechichian, se pidió la cabeza de Olmos por la presidente de la Comisión de Género, con la particularidad de que asumiría inmediatamente el cargo la denunciante Martina Casás, en una maniobra digna de El Padrino, versión feminista. Un hecho con algunas características similares había ocurrido no mucho antes, cuando por una denuncia y posteriores actuaciones había renunciado a su banca el exdiputado del Partido Comunista Gerardo Núñez.

Como bien reconociera la senadora Kechichian, cuando se ingresa “en el terreno del fanatismo, no solo son factores de arbitrariedad, sino que deconstruyen, vamos para atrás en materia de equidad de género y perdemos un montón en lo que hemos avanzado”.

Pero ocurre que lamentablemente, también los que ahora así razonan –que no son pocos–, han sido partícipes de incorporar estos mecanismos arbitrarios, en nombre de una causa en la que se “bandearon” para ganarse el voto las minorías “oprimidas”.

Es que estos colectivos ultra, no escuchan más razones que su verdad absoluta, con alto grado de desequilibrio y resentimiento muchas veces motivadas por vivencias personales, sin medias tintas, y consideran que todo lo que se diga y haga que no vaya alineado con su radicalismo es producto del patriarcado y del “machismo” opresor.

Ahora, cuando su propio escupitajo les ha caído en el ojo, se dan cuenta de lo que tantas veces les hemos dicho; que el feminismo radical de justicia no tiene nada, y que tarde o temprano todos terminan como Periplo de Atenas, quemados en el vientre del Toro de Falaris, la máquina de tortura que él mismo inventó.

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Presupuesto, bajo escenario incierto

A comienzos de diciembre, el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres) presentó un nuevo estudio titulado “Uruguay en un laberinto complaciente, ¿se puede salir?”, a cargo del economista Ignacio Munyo. Allí señaló el estancamiento económico que mantiene el país, la inversión insuficiente para las metas del gobierno, que planea un aumento del Producto Bruto Interno (PBI), y el gasto público con incremento sostenido.

El crecimiento proyectado para este año se ubica en torno al 2%, y en 2026 será aún más desafiante, dado que inversiones previstas, como el hidrógeno verde o la exploración petrolera, no se concretarán antes de esa fecha.

Entre los datos para enmarcar el futuro incierto de ese crecimiento, Munyo se refirió a cifras concretas: el 78% de los legisladores está de acuerdo con mantener o aumentar el tamaño del Estado, un porcentaje elevado si se observa que el Estado crece para hacer siempre lo mismo, pero no para hacerlo mejor. Es decir, descansa su gasto sobre los hombros del sector productivo, sin probar que es eficiente con ese dinero que no es suyo.

El informe de Ceres también abordó la burocracia estatal, señalando que el 58% de las disposiciones que los empresarios consideran perjudiciales son “normas por las dudas” y el 28% responde a intereses sectoriales. Además, solo el 1% del gasto público se discute en clave de reasignaciones y evaluaciones de rendimiento; el 99% restante se ejecuta sin medición de resultados.

El 76% de los legisladores es partidario de conservar intacto el régimen de incentivos a la inversión, pero, según Ceres, este acotamiento ya no genera nuevos flujos de inversión. A ello se suman educación y seguridad, que explican parte del estancamiento. La reforma educativa avanza con dificultades y no despega, mientras que el país está “asediado” por el crimen organizado, con un sistema carcelario que no reinserta, sino que forma parte del problema.

El dólar se mantendrá bajo y sin grandes variaciones en el quinquenio. La competitividad continuará debilitada y contribuirá al encarecimiento permanente.

Uruguay debe “salir de la inercia”, y existe consenso para ello, aunque sin capacidad efectiva para implementarlo. El escenario internacional tampoco es prometedor: Europa estancada, China avanzando permanentemente y Estados Unidos cada vez más proteccionista. La región tampoco acompaña: Brasil proyecta un crecimiento del 2%, mientras que Argentina mantiene una alta inflación, que apunta al 30% anual.

En este contexto, el Estado uruguayo sigue creciendo, como lo confirmó el presupuesto aprobado por amplia mayoría. Incluso el ministro de Economía, Gabriel Oddone, manifestó su beneplácito por los acuerdos alcanzados. Sin embargo, los uruguayos presenciaron discusiones mediáticas que comenzaron con los primeros discursos que calificaban la situación financiera como una “Ferrari fundida” y un “panorama económico complejo”. Luego, Oddone reconoció que “la situación económica es de un país sólido, que tiene grado inversor, que tiene una economía que funciona, pero que tiene enormes oportunidades de mejora y que, además, tiene una situación fiscal frágil. Es manejable, pero es frágil”.
Era necesario bajar el perfil para no complicar la presentación del país ante organismos internacionales.

Ahora, el ministro asegura que “no precisamos más recursos” y defiende los tributos aprobados en el Presupuesto Quinquenal, que establece un impuesto global a multinacionales y mayores controles para las colocaciones en el exterior.

Así rechazó nuevamente la propuesta del Pit Cnt de gravar a los más ricos, asegurando coherencia desde el inicio. Incluso antes de asumir, al verificar ante organismos multilaterales de crédito, constató que no había “preocupación” por el ciclo electoral uruguayo. Las calificadoras de riesgo coinciden en la estabilidad institucional y la continuidad de políticas, pese a las campañas electorales, así como en las restricciones fiscales.

El gobierno de Luis Lacalle Pou finalizó con un déficit fiscal del 4,3% del PBI, similar al 4,7% recibido de Tabaré Vázquez, y que podía subir al 4,9% por deuda flotante. La agencia Fitch apunta a dificultades para que el gobierno de Yamandú Orsi reduzca el déficit, ya que “el presupuesto de Uruguay está dominado por programas sociales que Orsi planea reforzar”.

El programa de gobierno de 2026 deberá enfrentar problemas que frenan la inversión, la generación de empleo, la reactivación del Interior y el desarrollo social. El ministro Oddone ha insistido en que el escaso crecimiento es un desafío, que requiere duplicar las inversiones.

Hasta el momento es incierto cómo Orsi negociará las reformas urgentes sin que los conversatorios diluyan la toma de decisiones. Los altos costos de producción y la lenta apertura comercial permanecen sujetos a discusión partidizada. Uruguay debe aspirar a mayor inserción internacional, menos dependiente de una región de lento crecimiento.

Como señaló Oddone meses antes de asumir: “Eso implica reformar al Estado y sus vínculos con el sector privado, promover la competencia en varios mercados e integrarnos más intensamente con otras zonas del mundo”. Las capacidades de gestión estarán bajo observación constante.

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Opinión

Escribe Ernesto Kreimerman: Ante el declive, Trump/América primero

A pocas horas de haber presentado la nueva estrategia de seguridad, un documento que incluye las definiciones sobre la estrategia local y global, coyuntural y de mediano y largo plazo, el Trump que ejerce el liderazgo acumuló derrotas significativas en Indiana, en Virginia y en la puja por imponer inconsultamente sus criterios en cuestiones ideológicas y tácticas.
Buena parte de esas controversias no se reducen a un simple choque de personalidades, sino a cuestiones de fondo, de respeto a derechos laborales consolidados y ahora amenazados, como el derecho a la negociación colectiva.

Este capítulo de nuevas asperezas ya no son escaramuzas, más bien son expresión de inconformidades por políticas que han reportado división y terminaron en votación dividida, llevando la peor parte los leales a Trump. Y han sentado no una sino varias situaciones en las que los republicanos han votado directamente contra imposiciones de Trump. Pero en el bando de los que enfrentaron a un terco presidente no había solo moderados sino leales con destacado protagonismo en tiempos recientes.
Hay en el ecosistema de Washington un desfasaje de agendas en las que los legisladores transitan a su propio ritmo y urgencias, a pesar de las recriminaciones de los leales que no han logrado imponer la autoridad presidencial. ¿Será una cuestión circunstancial o son expresiones de un cierto hartazgo que como mancha de aceite comenzó a expandirse y ya resulta algo más que un contratiempo? Parece que se inició el fin de un ciclo de apogeo, marcado por el debilitamiento, acelerado o no, de un accionar y carácter voluble e impredecible.

La nueva estrategia

La administración Trump presentó su tan anunciada nueva estrategia de seguridad, expuesta en la Estrategia de Seguridad Nacional, pero pocos creen que se trata de un documento como otros similares. Se parece más a una declaración de aspiraciones, en tanto “esos valores son vandalismo contra aquello que ha hecho que los Estados Unidos de América sean fuertes, seguros y prósperos”.
Un texto voluntarista que por esa vía pretende imponer una visión que procura reconciliar el dominio global de Estados Unidos prescindiendo del retroceso de su papel global. Un texto más que un documento, y unas ambiciones escasas en tanto desliza contradicciones. Por ejemplo, tanto promueve como critica el intervencionismo y la multilateralidad.

Trump pretendió laudar dicha inconsistencia con una frase versátil e intrascendente: “en todo lo que hacemos, ponemos a Estados Unidos en primer lugar”. Sólo para Trump el texto es una “hoja de ruta para asegurar que Estados Unidos siga siendo la nación más grande y exitosa de la historia humana”.
Él o los redactores no se privaron de lanzar críticas sin fundamentar ninguna. Por ejemplo, ataca el orden global liderado por Estados Unidos después de la Guerra Fría y va incluido como justificación para un cambio de “paradigma”.

Dice el documento: “nuestras élites calcularon muy mal la disposición de Estados Unidos a cargar para siempre con responsabilidades globales a las que el pueblo estadounidense no veía conexión alguna con el interés nacional”. Incluye ideas nacionalistas blancas relacionadas con la teoría conspirativa del Gran Reemplazo, y en otras líneas advierte sobre la “aniquilación civilizatoria” en Europa y propone la restauración de la “identidad occidental” del continente.

En el documento, se divide la visión del mundo de la administración Trump en cinco regiones, con indicaciones y principios para aliados, socios, adversarios y todos los demás en cada una de ellas.
El reenfoque acerca de la influencia sobre su entorno inmediato (una de las primeras y más destacadas partes de la estrategia) ha sido anticipado durante meses, incluso a principios de esta semana cuando la administración publicó un “corolario Trump” a la Doctrina Monroe de 1823, afirmando que “el pueblo estadounidense (no las naciones extranjeras ni las instituciones globalistas) siempre controlará su propio destino en nuestro hemisferio”.

La estrategia desnuda que está al servicio de la mayor prioridad de Trump: frenar el flujo de personas y drogas a través de las fronteras estadounidenses. Aquí se desluce más el texto, cuando se sobreponen y confunden seguridad, diplomacia y negocios, todo como uno. Se explicita que “todo funcionario del gobierno que interactúe con estos países debe entender que parte de su trabajo es ayudar a las empresas estadounidenses a competir y tener éxito”. Queda claro que “la” estrategia tiene por propósito neutralizar la influencia de China en América Latina. Todo ello sin nombre propio pero es una obviedad.

El plan de Trump es reunir aliados y socios para disuadir a su detractor estratégico, a su mayor competidor. “Para prosperar en casa, debemos competir con éxito allí y lo estamos haciendo”, dice, destacando los acuerdos de Trump con Japón, Corea del Sur y otros países del sudeste asiático durante su viaje de octubre a la región.

Aunque el texto apenas lo menciona, todas esas son expresiones del “Corolario Trump”. Dos pilares serían el reequilibrio económico y la disuasión militar. Para ello promueve que los aliados “le colaboren”. Ejemplo de ello son las fricciones con la Unión Europea: recaudar para disminuir el inmenso déficit comercial y la necesidad de nuevos fondos frescos para reducir el rojo de sus presupuestos.

A modo de ejemplo, el déficit presupuestario creció a 1.833 billones de dólares para el año fiscal 2024. Unas anotaciones más para dimensionar la crisis de viabilidad: los intereses de la deuda federal superaron el billón de dólares por primera vez y creció el gasto para el programa de jubilación de la Seguridad Social, la atención médica y el ejército. Ese déficit se sitúa en el puesto 177 entre 193 países del ranking de déficit respecto al PBI ordenado de menor a mayor.

Y para que no queden dudas, “esta administración está dedicada a utilizar su posición de liderazgo para implementar reformas que aseguren que sirvan a los intereses estadounidenses”.
Respecto a su estrategia hacia Oriente Medio, toma distancia del viejo objetivo estadounidense de promover la democracia no por imposición sino como búsqueda propia, cuando se manifieste.
Que quede tan claro como ha sido escrito: “buscamos buenas relaciones y relaciones comerciales pacíficas con las naciones del mundo sin imponerles cambios democráticos u otros cambios sociales que difieran ampliamente de sus tradiciones e historias”.

Y dice algo más importante; “los días en que Oriente Medio dominaba la política exterior estadounidense tanto en la planificación a largo plazo como en la ejecución diaria han terminado afortunadamente, no porque Oriente Medio ya no importe, sino porque ya no es el irritante constante y la fuente potencial de catástrofe inminente que alguna vez fue”. Y augura; “está emergiendo como un lugar de asociación, amistad e inversión, una tendencia que debe ser bienvenida y alentada”.

De la lectura y del mkt de presentación, podría concluirse que Trump está primero, que apenas se intuye hacia dónde se va, y que todos trabajan para el jefe.

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Opinión

Escribe Danilo Arbilla: Y dale que va

No es que quiera posar de pitoniso, pero anticipé los resultados –“casi cantados”– de las interpelaciones a las ministras de Salud y de Defensa, lo que vale también para la próxima al ministro de Educación. Escribí que “ambas Cámaras” se darían por satisfechas y aprobarían respectivos “informes” y que en consecuencia los puntos irían para el gobierno. Ministros salen airosos y de poco más se entera la gente. Hay que admitir sí, que en el tema Cardama hubo una novedad: Lazo dijo que todavía “no está decidida la rescisión del contrato”, lo que implicó un giro copernicano respecto a lo que poco antes había confiado el prosecretario Jorge Díaz. Yo que sé, habría que preguntarte al presidente Orsi para que clarifique.

También le vino bien al senador Daniel Caggiani, que es al senado lo que Abdala es al Pit Cnt (intercambiables llegado el caso, pienso), para meter sus titulares. “Uno de los mayores fraudes de la historia del Uruguay” sentenció. ¿No se le habrá ido la mano? En fin, habrá que ver dentro de tres años lo que dice la oposición de la operación “María Dolores”, que nos salió al contado algo así como 32 millones de verdes, sin el riego creo, con el fin de ayudar a los tamberos pero que por ahora tengo entendido que se han dedicado a la soja o algún otro cultivo. Dijeron que iban a favorecer a unas 20 familias, lo que hace pensar si no hubiera sido más indicado volcar ese platal –más todo lo que se va a gastar en los próximos años para decorar y maquillar el tema– en ayudar a los casi 160 productores que este año tuvieron que cerrar su tambos, que se fundieron. ¿Qué hizo el ministro Juan Castillo? ¿Por qué no exigió anuncios previos, medidas cautelares, o seguros de paro? ¿O ellos no son trabajadores? Las interpelaciones sirven hoy por hoy, a su vez, para desnudar la Lacalle Pou dependencia. Entre los blancos, por supuesto: todos buscan su abrigo y lugarcito para las próximas, en tanto el líder se mantiene como ajeno, tranquilo de que no va a pasar nada mientras Delgado, de hecho su delfín como candidato presidencial y presidente del Directorio, representa al partido. Creo que le están errando, pero no voy a ser yo quien lo diga; la “autocrítica” no clarificó mucho. La Lacalle Pou dependencia tan o más fuerte se da también en el Frente Amplio; en este caso para reventar al “ex”. Utilizando munición gruesa, como mostró el senador Javier García respecto a Cardama. Mientras, sigue lo de la Cancillería, por lo del pasaporte, que para eso trajeron a Lubetkin y no solo para darle a Israel y tirarle alguna soga a Maduro. Buena la del presidente y el premio Nobel de la Paz: tendrían que dárselo a Trump o quizás dejarlo desierto, opinó.

Minga va a festejar lo de Corina: ¿qué necesidad de que Maduro se enoje? Y volviendo a las interpelaciones, éstas obligan al FA a votar disciplinadamente: los une aunque sea por un ratito. Porque tupas y bolches están a los castañazos, –como siempre salvo muy pocas excepciones– más los que tratan de meterse por el medio o por el costado, si se da. Por ejemplo, como que se ha observado un cambio de postura de la vice Carolina Cosse, más moderada, amigable, menos tajante y además, habla menos. Hay como una sensación ¿no? ¿Por qué será? ¿En qué estará? Quien se opone te sostiene, es un hecho. “Habría que dejarlos solos, no joderlos mucho, para que se revienten entre sí”, me dijo alguien de otra coalición; no muy coaligada, dicho sea de paso.

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Opinión

El discurso del presidente

El discurso del rey (2010, The King’s Speech) es una muy buena película, premiada ella con varios Oscar, varios Bafta y muchos otros galardones por todo el mundo, con el genial Colin Firth, Helena Bonham Carter, Derek Jacobi, dirigida por Tom Hooper. La película cuenta la historia del rey George VI de Inglaterra, padre de la reina Elizabeth II, madre del actual rey Charles III. Basada en hechos reales cuenta cómo, tras la abdicación de su hermano Edward VIII para casarse con la plebeya Wallis Simpson, George VI se vio obligado a acceder al trono, como sucesor natural. Sin embargo había un problema y era el incómodo tartamudeo, que hacía que se lo considerara poco apto para reinar. Así las cosas George busca la ayuda de un terapeuta de trastornos del habla, quien con una serie de inesperadas y poco ortodoxas técnicas, hace que el rey sea capaz de encontrar su voz y liderar el país en tiempos turbulentos. De hecho el final de la película (perdón por el spoiler, pero tiene ya 15 años) es con el rey declarando con voz firme la guerra contra Alemania en 1939. Si la tienen a mano, vale mucho la pena.

¿Y qué tiene que ver esto con nuestra actualidad? Que en estos momentos tenemos un presidente con serios problemas de comunicación y que eso está empezando a afectar su vínculo con la ciudadanía. Problemas de comunicación asumidos, por cierto.

Sin ir más lejos la semana pasada el presidente de la República, Yamandú Orsi fue el invitado en el almuerzo de trabajo de la Asociación de Dirigente de Marketing (ADM), y habló de este tema, de las críticas que recibe por lo que denominó como “tropiezos discursivos y desvíos comunicacionales”. Dijo “si ‘tropiezo discursivo’ es decir lo que uno piensa; si tropiezo discursivo o torpeza es cuando alguien no sabe algo decir, eso no lo sé, lo voy a seguir haciendo, y les adelanto a los editores que hoy va a ser un gran porrazo discursivo porque así va a ser mi tónica de acá hasta cinco año más adelante”. Después agregó que “lo políticamente correcto, confieso, me tiene un poco cansado entonces ya decidí que voy a decir lo que pienso una y otra vez, como lo he hecho siempre, e incluso me voy a dar el lujo de a veces a decir lo que siento”.

El problema acá es que no se trata de marcar una impronta, un estilo propio, desacartonado y espontáneo, como podríamos decir que lo tenían por ejemplo Jorge Batlle, o José Mujica; el problema acá no es que el mensaje de Yamandú Orsi se aparte de las formalidades esperables de un jefe de Estado. El problema es que el mandatario cae en contradicciones que generan ruidos o malos entendidos y que alguien –en general el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez– tiene que salir a aclarar o hacer la “traducción” cual Rasputín presidencial de lo que quiso decir en realidad. Quien no vea en esto un problema tiene que enfocarse en sus propios problemas.

Las declaraciones del presidente de la República tienen un peso significativo —incluso las de los expresidentes lo tienen— y esto no es de ahora. Es posible que haya sido un error pretender seguir una rutina de tanta exposición como la que tuvo el anterior presidente, quien cuenta, justamente, entre sus mayores virtudes la de la comunicación. Orsi, en cambio, siempre parece estar incómodo, como acorralado por las preguntas. A veces se acorrala él solo con “errores no forzados”, se diría en el tenis, como cuando aludió a Nayib Bukele, presidente de El Salvador como un ejemplo. Que todos entendieron como “ejemplo a seguir”, menos el intérprete presidencial, Alejandro Sánchez, y algún otro que parecen hablar ese idioma.

Fue en el desayuno de Búsqueda que lo tuvo como protagonista de una entrevista en vivo. Allí el presidente muy seguro de sí mismo dijo que “La seguridad es un tema del que hay que hablar. El ejemplo es Bukele. Es El Salvador el ejemplo de un proceso”, dijo Orsi. Buscando la mayor certeza, el periodista, Andrés Danza, lo consultó si se refería a un ejemplo positivo o negativo y Orsi, que tuvo haberse prendido con uñas y dientes a ese salvavidas contestó: “Ejemplo. Ejemplo para analizar”.

No está mal que alguien quiera tener como ejemplo, de hecho muchos consideran que es una solución válida para afrontar la crisis de delincuencia y de violencia que tenemos en esta zona. Lo que llamó la atención fue que lo hiciera un presidente electo por un partido que se presenta como de izquierda. Por supuesto que no tardó en aparecer la aclaración del caso por el secretario de Presidencia. Sánchez dijo “creo que quedó claro (¿?) lo que dijo el presidente, yo no soy intérprete del presidente. Lo cierto es que tenemos una situación en la que la violencia, el crimen organizado, es uno de los principales problemas del continente latinoamericano, que es el más desigual del mundo y uno de los más violentos, y mucha veces, cuando las situaciones de violencia se desbordan, porque los estados o las democracias no pueden contenerlos, la gente muchas veces termina en esta dicotomía de discutir quiero más seguridad, la cambio por menos libertad. Y ese es un camino en el que no se puede avanzar. Pero para eso hay que estar atentos y actuar”. De esto a decir que Bukele es un ejemplo, si el presidente quiso decir algo parecido, no le salió.

El mismo Orsi, un rato más tarde se comunicó telefónicamente con el programa Fácil Desviarse de FM Del Sol —sí, el presidente de la República envió un mensaje desde un teléfono propio ofreciéndose para salir al aire y hablar de este “episodio Bukele”—. Allí, conversando con los periodistas, buscando aclarar la metida de pata colosal, dijo sobre los métodos del presidente salvadoreño que “Aplicarlo en Uruguay es imposible. Es inaceptable. Te lo digo convencidísimo de que no podría hacer nada que violente los derechos humanos, la democracia. De eso estoy convencido”. Orsi recordó luego una anécdota de cuando estuvo en el país centroamericano unos atrás. “No se podía andar. Andaban en vehículos blindados siempre, la gente no estaba en la calle. Entonces vos decís: ¿Cuánto está dispuesto la gente a ceder de su libertad en aras de mejorar una situación de seguridad que se vuelve imperiosa? A eso me refiero. Esto es a cuenta de una discusión más larga”, afirmó, ya en una línea discursiva más cercana a la pautada por Sánchez.

Es un ejemplo claro y reciente, pero ha tenido ya varios de estos “tropiezos” y “furcios” en su concepción más tradicional, palabras que pronuncia mal o que debe corregir para que se entienda la frase. Es claro que algo está fallando en la oratoria del presidente. Y la gestualidad del presidente entre sus silencios tampoco aportan mucho en la comunicación. Ahora bien, lo más preocupante es que, además de un político con más de una década en cargos de primera responsabilidad, que se supone debería estar acostumbrado a dirigirse a la población a través de los medios o personalmente, se trata además de una persona que antes fue profesor de Historia en Secundaria, que impartía clases a diario a sus alumnos en el aula y que por ende sería de esperar que tuviese una mayor fluidez de palabra. Al fin y al cabo, lo menos que se espera de un profesor es que sepa comunicar claramente las ideas a sus alumnos. Todo esto explica muchas cosas; explica por ejemplo por qué estuvo “desaparecido”, como se decía, o con una muy baja presencia durante toda la campaña electoral. Era mejor eso que exponerlo a pisar en falso y que alguien tuviese que explicar qué quiso decir. Sin embargo se expone ahora, cuando es presidente, cuando lo que diga puede tener secuelas en el vínculo con otros países. No en vano en Argentina asumen que Orsi se comprometió a gestionar la reubicación de la planta de HIF. “Que se cumpla su palabra, dijo que la planta se iba a correr o se iban a bajar las chimeneas y ninguna de esas cosas pasó”, decía el intendente de Colón, José Luis Walser, durante una de las recientes manifestaciones. Habrá sido quizás un tropiezo o un desvío que hizo pensar a los vecinos que él asumió ese compromiso. El mensaje, en una posición con tal responsabilidad, tiene que ser meridianamente claro. Y si es la voluntad de Yamandú Orsi empezar a decir lo que piensa, lo que siente, y ser políticamente incorrecto, tal vez debería pensárselo dos veces antes de hacerlo.

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Opinión

Solicitada: En respuesta a editorial

Motivado por una nota editorial publicada en ese prestigioso medio, es que llego a Ud. a fin de realizar algunas puntualizaciones que considero de absoluta relevancia. Bajo el título “Baja cobertura aumenta riesgos, en tanto los antivacunas hacen de las suyas”, la nota refiere al Ateneo científico realizado en el Congreso Argentino el pasado 27 de noviembre. Previo al desarrollo de lo que me interesa dejar en claro, permítame recordar que Uruguay sufrió un exceso de fallecidos, por encima del promedio anual, de 15.214 personas (Según MSP). Este aumento se dio en solo 22 meses a partir del 1º de marzo de 2021 –día en que comenzó la vacunación COVID–. Tras este dato, es válido subrayar, que las muertes por supuesto COVID, según cifras oficiales, fueron 7.910 (¿Podrá el editorialista explicar cuál fue la causa de semejante sobremuerte?)

Volviendo a la nota en cuestión, la misma tilda de “divagues” a 15, o más, ponencias de profesionales estudiosos de una situación –de la que el gran público recibió solo una versió, hecho que Ud. debe tener en claro, supongo-.

Tomando en cuenta el prestigio de Diario EL TELÉGRAFO, no tengo ninguna duda de que quien se expresó tan vehementemente en nombre del medio, debe tener las credenciales suficientes como para tomarse semejantes licencias y calificar tan livianamente a hombres y mujeres de ciencia, máxime teniendo en cuenta que en aquel Ateneo, detalle que se le escapó al escriba, cada científico, cada médico, cada abogado –y todos quienes tuvieron la oportunidad de exponer–, presentaron pruebas, evidencia científica, validada por pares y aún no refutadas por NADIE -ni siquiera por los aludidos. Fueron puestos sobre la mesa de la sociedad Argentina las pruebas contundentes de lo que pasó , pasa y pasará, y en vuestro editorial solo se aferran a los descalificativos, sin ninguna evidencia en contra de lo expuesto. Créame, Sr. Director que me resulta muy llamativo que a un “calificado científico”, oficiando de editorialista, se le haya escapado ese “pequeño” detalle. Pero más allá de estas “menudencias”, si Ud. me permite, quisiera centrar esta carta fuera el ámbito médico, y para eso quisiera comenzar con una pregunta de sentido común: ¿Alguien puede avalar que en virtud de probar que las vacunas son mucho más nocivas que lo que nos dice el relato farmacéutico y oficial, generemos –o pretendamos generar– una prohibición a que la gente se inyecte libremente si así lo desea? Pensar que esa es la realidad, créame, es una teoría de conspiración real, producto de un brutal desconocimiento de lo que realmente buscamos los “antivacunas” –como despectivamente nos llamó quien escribió, en nombre de vuestro Diario, aquella nota–, o bien de hacer suyo un cliché sin ningún sustento. Por el contrario: ¿En serio alguien cree que “obligar o coaccionar” a inyectar en nuestro cuerpo –y el de nuestros hijos- sustancias desconocidas, sin verificación alguna, y con cientos de efectos adversos -la mayoría no declarados– puede o debe ser una solución razonable para alguna enfermedad? De ser así: ¿Dónde quedaría el Tratado Universal de Bioética del 2005 artículo 6, y el artículo 11 de la ley 18,335 que aún están vigentes?
¿Alguien quiere vivir en un país totalitario? Yo no.

A partir del mutuo respeto que todos merecemos paso a dar cuenta, para el que quiera leer, algunas de las confesiones realizadas por el MSP -vía solicitud de información pública – y del propio laboratorio PFIZER.

1 – Virus Sars CoV 2 nunca fue secuenciado, aislado y/o purificado. Ergo: Nadie comprobó científicamente, en Uruguay, si hubo un virus o no. Lo reconoce el propio MSP.
2 – MSP me reconoce que la eficacia de “la Pfizer” es del 0,84% y sus efectos adversos graves son del 1,1% y que se necesita inocular a 119 personas para evitar un contagio. Recuerdo que nos dijeron –y seguramente en su diario fue publicado así– que la eficacia era del 95%.
3 – MSP reconoció que Uruguay no tiene para ninguna vacuna Farmacovigilancia Activa, no relevan efectos adversos. 4 – MSP reconoce no tener evidencias que avalen la eficacia del tapabocas (por favor obsérvese la fecha en la que hace el reconocimiento) y sin embargo casi era considerado delito no usarlo.
5 – MSP reconoce no guardar contramuestras por lote de vacunas inyectadas.
6 – El MSP reconoce que violan la ley 9.202 art. 2 inc.5, en virtud de no cumplir con “contralorear” los componentes de ninguna vacuna.
7 – MSP reconoció que no disponían de estudio comparativo de patologías, entre población inoculada de población no inoculada y no disponían de estudios post inoculaciones donde pudieran medir la cantidad de títulos de anticuerpos generados y probar la eficacia de esos anticuerpos para impedir la enfermedad.
8 – El MSP “desconoce” la publicación del libro “Los Papeles de Pfizer”, conteniendo información oficial y confidencial, de la farmacéutica, obtenidas en el marco de un juicio, en Texas (EE. UU.) contra la FDA, donde entre otras cientos de cosas se reconoce que su producto ocasiona hasta 1.291 efectos adversos de especial interés; 74% de abortos espontáneos en embarazadas de hasta 90 días, y la suma de 1223 fallecidos por vacunas covid.
Un detalle no menor; la farmacéutica terminó permitiendo que su grupo de control se vacunara.
9 – Caso Ayrton Olivera: Un joven que fue coaccionado a vacunarse y su vida hoy es un calvario del cual nadie se hace cargo.
10 – Publicación del prestigioso Henry Ford Health System; 17 en 100 no vacunados desarrollaron patologías crónicas en 10 años, los vacunados 57 en 100. (Documento para el que, vuestro editorialista, tendrá varios calificativos y ninguna evidencia que lo contradiga)

Importante: al pie de esta nota dejo un código QR que permitirá a los lectores tomar contacto directo con la correspondiente documentación que respalda todo lo afirmado en el punteo precedente.
Sr. Director: Agradezco su buena disposición de publicar esta nota aclaratoria que lo único que persigue es dar a conocer una visión diferente a lo que grita el relato oficial y apuntalan los medios masivos, y al silencio ensordecedor de los mismos frente a nuestros argumentos.
Quedando con muchísimo más para decir y demostrar, pero aquí lo central es, respetar las libertades y los derechos universales, las que promuevo y defiendo, pero si se las vas atropellar, al menos pido el coraje para expresarlo claramente y téngase presente que tienen en mi persona un opositor incondicional, dispuesto a honrar con su vida el ideario Artiguista de un país con hombres y mujeres libres.

Fernando Vega Torrens

https://docs.google.com/document/u/0/d/14Uxj9IvlTyvqhxGRM8s3RfH_FJ5Kdo2iKQYqqwruRZA/mobilebasic?pli=1

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Opinión

Solicitada: Trabajadores y de los otros

Estamos terminando el año y vemos que tenemos un gobierno que no ha empezado a trabajar para la gente común, aunque sí para sus amigos y correligionarios. Muchos fueron colocados en el Estado, que cada día se agranda más, algo que nos tiene que tener muy preocupados, ya que somos los que mantenemos toda esa fiesta. Primero colocaron a todos sus amigovios, periodistas y artistas, y también la oposición recibió su porción de la torta. Luego vinieron todos los puestos prometidos a quienes los apoyaron para llegar al poder. La gente de la prensa, vergonzoso. Estos últimos son los que les comunicaban todo a la gente y con poca ética. Con lo poco profesionales que eran ya se estaban jugando el puestito. Por ejemplo, Blanca Rodríguez, que no tuvo vergüenza y cuando hacía notas a los del Frente Amplio solo escuchaba y no preguntaba ni cuestionaba en nada, y cuando eran de la oposición sí los cuestionaba y se hacía la seria. Ahora resulta que hasta a la hija colocó en el Estado.

No tienen rostro, la verdad, qué hipócritas que son. Otros son los artistas, que siempre son contratados y cobran cualquier suma de dinero y después salen en campaña a apoyar a estos señores, y hasta se jubilan con 120.000 pesos por mes. La política se ha transformado en una joda: todos se prenden y todos cobran muy buen dinero, y después no hay plata para la salud, para la educación, la seguridad ni para los pobres jubilados, que se están muriendo de hambre cobrando un mínimo, mientras que los que mataron, torturaron y robaron están cobrando mucho más todos los meses y también recibieron prima cuando se jubilaron. Algunos nunca pasaron por las comisarías y nunca los detuvieron, y son beneficiados igual. Vergonzoso, lamentable que todos los políticos no hagan nada con esta injusticia. Uno de los motivos por los que Lacalle perdió las elecciones fue que no sacó eso. Yo soy uno que no lo votó, porque consideré que tenía para anular ese decreto por el que de por vida la familia de esa gente sigue cobrando esa jubilación, mientras cualquier trabajador se jubila y la viuda deja de cobrar o le pagan mucho menos, pero no a los hijos. Sinceramente, es un disparate que deja claro que los políticos están lejos de la gente y no hay justicia para todos. Así gobiernan, así hacen las cosas y las leyes, y después quieren que la gente confíe en ellos, ya que la mayoría son mediocres que ni estudio tienen.

Pero claro, llegan al poder confundiendo a la gente y después crean impuestos para, día a día, subir el costo de vivir en este país. La verdad que después de ver a este gobierno actuar es deprimente. Están en otra, más preocupados por lo que hizo el otro en cinco años y no por ponerse primero a cumplir todo lo prometido. No han cumplido ninguna medida. Ni, por ejemplo, los 4.000 pesos más a los jubilados con jubilaciones mínimas. Tampoco lo de “no más impuestos”, y siguen poniendo más presión a la gente. Han derrochado plata en gastos innecesarios, y el presidente solo ha viajado a varios países trayendo las manos vacías. Lapidario: se perdió un año muy importante. Pasaron muchas cosas en el mundo, malas y buenas para ayudar a la economía uruguaya y los grandes emprendimientos. Por eso, tenemos que internamente cuidarnos mucho más para que no sigan desapareciendo empresas y quedando miles de personas sin laburo y pasando al seguro de paro, que es otro costo que pagamos todos los uruguayos. Viene muy mal la situación y el gobierno hace agua por todos lados, y el ministro de Economía dijo que se van a seguir cerrando empresas. ¡Qué mensaje negativo! ¿Qué van a hacer con la desocupación en los próximos tiempos? Con la pérdida de fuentes de trabajo se nos va la vida, se funde el país, así de claro, y mientras tanto los políticos votándose subas de sueldos para el próximo año. La verdad, una vergüenza. Ahora se van de vacaciones por 3 meses y adiós pueblo. Qué hipócritas que son: el barco se hunde y ellos lo abandonan. La verdad, cada día creemos menos en este sistema político. Están lejos de la gente y después, en las elecciones, prometen que van a trabajar para mejorar nuestras vidas. Pero ¿qué piensan de los niños y los jubilados? Son horribles, se sientan en el sillón y tienen amnesia. Se cerró una radio comunista en Montevideo, quedaron más de 40 trabajadores sin laburo y está todo el mundo hablando de eso. Aquí cerró una radio y otra casi está desaparecida, se vendió una FM y nadie comentó nada. Qué injustos somos los humanos: radios de muchos años, con muchos periodistas con familia, y nadie se preocupó ni comentó nada; ni los colegas comentaron algo. Así estamos viviendo: no le damos importancia a cosas que pasan aquí, en nuestra ciudad, y nos preocupamos por lo que pasa en otro lugar. Es insólito. Y hoy no nos puede sorprender que cierre algún emprendimiento porque la situación está muy difícil; el gobierno tiene una gran presión fiscal sobre quien emprende algo. Ni UTE ni OSE consideran que una empresa, sea chica o grande, da fuentes de trabajo y paga todos los tributos al día: igual le cobran la tarifa más cara. Solo en Uruguay pasa esto. ¿Y quién tiene la culpa? Los políticos, que están en otra. Otro ejemplo claro: el otro día llamaron para los planes de trabajo para las intendencias y se presentaron 160.000 personas con un sueldo creo que menor al mínimo, y ni el PIT-CNT dijo nada.

Pero si un empresario hace algo así, lo difaman y lo critican. ¿Es justo eso? Así estamos en este país, tratando muy mal a los emprendedores llamados empresarios, algunos pequeños comerciantes, poniendo el peso del Estado sobre sus hombros y agregándoles impuestos y más obligaciones con sus empleados, y dejándolos solos sin ningún apoyo. Mañana cierran sus puertas y nadie viene del Estado a dar un apoyo. Y nos olvidamos de que hay miles de jubilados ganando 19.000 pesos y empleados que no superan ese monto, y tenemos una canasta familiar que debe andar por los 100.000 pesos. Pero el gobierno mira para otro lado con la suba de precios de todos los días. El Pit Cnt recauda millones de dólares; el Estado no lo controla, ni la DGI ni el BPS. Y una persona vende tortas fritas o pone un kiosco y tiene que pagar impuestos inmediatamente, y aportes si pone un empleado y pagarle el laudo. Esperemos que, con los hechos de corrupción que pasaron en varios sindicatos y donde se descubrió la cantidad de plata que manejan, algún político haga justicia y, por lo menos, controle a estos personajes que manejan mucho dinero a costillas de los obreros. Además, se creen genios y nunca trabajaron. Como si fuera poco, quieren que se sigan poniendo impuestos a la gente.

Ángel

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Opinión

En otro mundo

¿A quién no le pasa que encuentra en Internet, en las redes, mucho más contenido referencial sobre Inteligencia Artificial (IA) que productos de la IA propiamente dichos? A ver si nos entendemos. Hablo de los videos demostrativos sobre las posibilidades que ofrece la IA, queriendo vender tecnologías o cursos para formarse en el aprendizaje de estas tecnologías que resultados de la aplicación de estas mismas tecnologías.

Claro, es de imaginarse que todo está ocurriendo en algún otro nivel, donde se van perdiendo los cientos de trabajos que se decía que la IA iba a reemplazar. Sí es posible encontrar en medios internacionales o nacionales de otros países, referencias tales como “realizado parcialmente con inteligencia artificial y supervisado por un humano”, o cosas así. Es decir, la tecnología ya está, ya lo sabemos. Pero la impresión es que por ahora está más concentrada en autopromocionarse o todavía requiere de que alguien esté supervisando que no se mande una macana, y no está lista para mandarla sola a la cancha. Se revuelve en cosas que no requieren de un resultado rigurosamente exacto, pero todavía le falta para competir profesionalmente sin supervisión. Como esos jugadores juveniles que ya están para primera pero que se sabe que algún gol en contra te pueden llegar a costar. Igualmente el grado de avance es increíble. Hay un video de Will Smith (el de Día de la Independencia, Men in Black y el que pegó la cachetada en los Oscar) comiendo pastas, en tres versiones. La primera desastrosa, la segunda mucho más prolija, y en la tercera es difícil decir que no se trata del propio actor. Y esto está recién empezando.

Ahora que ya sabemos que la inteligencia artificial es capaz de crear estas reproducciones exactas que hacen que un video ficticio sea indistinguible de uno real, en qué lugar queda la experiencia humana real. Ahora que ya no es necesario viajar hasta los confines del mundo para tomarse una foto o grabarse mientras se desprende un iceberg del glaciar en la Patagonia, que no es necesario hacer tres horas de fila para subir a la Torre Eiffel y sacarse la selfie para compartir en Instagram, estamos a nada de los primeros videos en vivo desde el interior de la Estación Espacial Internacional jugando al truco con muestra con los astronautas. En uno de estos videítos demostrativos sobre las posibilidades de la inteligencia artificial aparece un señor grabándose con varias figuras de Hollywood en los sets de filmación de varias películas históricas.

Estamos muy cerca de un punto de quiebre para un montón de cosas que hoy son valiosas para las personas, para la humanidad, estamos a un click y medio de generar nuestros propios recuerdos ficticios.
Pero, ¿qué vendrá después? Hay dos caminos. Simplemente dejarnos arrastrar por la ola y que las máquinas todopoderosas nos lleven por universos de fantasía o puede sobrevenir un proceso de revalorización de la experiencia vivencial, una progresiva desconexión, una corriente de “desdigitalización”.

Ya hay algunos ejemplos de países que están poniendo freno o dando marcha atrás en la informatización del aprendizaje basándose en datos de estudios que muestran mejores desempeños académicos en algunas áreas. Pero no se trata de eso, al menos no específicamente, sino de recuperar una experiencia vital más parecida a la que conocieron generaciones con cinco o más décadas, relaciones interpersonales y con el ambiente menos mediatizadas, en las que lo importante no es la foto o el video con ese artista y después compartirlo en las redes sino disfrutar y apreciar su obra; lo mismo con navegar un río, compartir un fogón, disfrutar un atardecer, sentarse a leer un libro –en vez de pedirle a Chat GPT que nos lo resuma–. Una vida más simple.

Claro, también hay que ser realistas. Cada salto tecnológico de la humanidad ha llegado para quedarse y solo lo deja atrás una nueva innovación que la deja obsoleta. Está lleno de ejemplos. Los primeros libros se escribían a mano en los templos, luego la imprenta de tipos móviles de Gutemberg permitió que se pudieran hacer múltiples copias con mucho menos esfuerzo y se masificó la lectura y la transmisión del conocimiento. Ya no hubo vuelta atrás. Aunque la imprenta ya no es lo que era antes y en muchas casas hay todavía impresoras veloces y económicas, las pantallas se han robado el protagonismo y la impresión en papel ha quedado para roles más específicos. Tal vez lo más cerca que hayamos estado de una excepción en este avance indetenible haya sido la generación eléctrica a partir de la energía nuclear, con decisiones que durante años la restringieron a partir de accidentes con costos enormes, pero ha vuelto, y con fuerza, más por necesidad que por cualquier otra razón.

La humanidad se ha adaptado una vez tras otra. Ha sobrevivido a la invención de las más feroces máquinas de guerra, aunque ha pasado por procesos que han dejado de lado civilizaciones enteras. Quedar fuera de estos avances podrá ser una opción individual, y de las difíciles de sostener. Es más que probable que todo este desarrollo digital —inteligencia artificial incluida— haya llegado para quedarse y que no quede otra que adaptarse, porque como decía Mario Iaquinandi en la letra del tango: aunque el mundo siga yirando a los tumbos, aún vale la pena jugarse y vivir.

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Opinión

Aprobado el Presupuesto, la hora de la verdad

Culminada la instancia presupuestal en el Parlamento, es decir la consideración del proyecto enviado oportunamente por el Poder Ejecutivo sobre el Presupuesto Quinquenal, pasando primero por Diputados, luego por el Senado y su retorno a cámara para la sanción definitiva, surge que en suma se incorporaron en el tratamiento parlamentario varios cambios de destino y reasignaciones en los recursos, por un monto del orden de los 320 millones de pesos.

Estos cambios, producto de planteos de legisladores de todos los partidos, y en muchos casos recogiendo reclamos de sectores que se han sentido postergados en el tratamiento inicial, incluyeron 30 millones para Fiscalía, 20 millones para operadores penitenciarios, 10 millones para el Instituto Nacional de Discapacidad y el Programa Nacional de Viviendas Accesibles, 10 millones para institutos del MEC, 180 millones para ANEP, 20 millones para la UTEC y 50 millones para la Universidad de la República. Se trata de redistribución del monto establecido en el proyecto original, por lo que no hubo incremento del monto total, según destacaron fuentes parlamentarias oficialistas.

En realidad, puede decirse sin temor a equívocos, que con la aprobación del presupuesto correspondiente al quinquenio, se inicia la gestión del gobierno con los recursos específicamente dispuestos por el Poder Ejecutivo para llevar adelante los programas y lineamientos establecidos en la propuesta electoral que aprobara la mayoría ciudadana en el último acto eleccionario, por cuanto lo hecho o no hasta ahora se ha ejecutado con recursos provenientes del presupuesto anterior, como ocurre en cada cambio de gobierno durante el primer año.

Pero para ubicarnos en el nuevo presupuesto, es pertinente traer a colación recientes reflexiones del presidente Yamandú Orsi, durante su disertación en el almuerzo de trabajo de cierre de año de la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM), cuando mencionó el “punto de arranque de la gestión” y dijo que “no hay más remedio que hacerlo, y que quede clarísimo que acá en ninguna de las palabras en este análisis primero va a haber traslado de culpas, solo que es aclarar”.

Aseguró el jefe de gobierno que “la herencia recibida no fue un desastre, tampoco fue el paraíso, porque así es siempre o casi siempre, así es el Uruguay”. Si bien reconoció que “cuando llegamos al gobierno nos encontramos con un país que tenía fortalezas macroeconómicas”, Uruguay tenía “una situación bastante más pesada y compleja de lo que teníamos o de lo que se nos había anunciado”. Orsi sostuvo que es “una realidad que combinaba problemas fiscales, sociales, institucionales, que a su vez condicionan la capacidad de acción inmediata”.

Es decir, nada nuevo respecto a lo que señala cada nuevo presidente en nuestro país una vez que se hace cargo del gobierno cuando es de otro partido, y toma contacto desde adentro con la realidad del escenario y de los números que provienen de la administración saliente. En este sentido Orsi detalló que “en materia fiscal, los números mostraban una realidad un poco más dura de lo esperado. El déficit rondaba el 4% del PBI, bastante más por encima de lo que suponíamos allá en el 2024 y junto con ese déficit aparecieron deudas postergadas, obligaciones que no estaban registradas con claridad. Más de 160 millones de dólares en el MTOP o más de 100 en ASSE”.

“También descubrimos que parte de la buena foto fiscal del último año se había sostenido adelantando ingresos futuros. Ancap adelantó 30 millones de dólares, UTE 44 (millones de dólares) en cobros impositivos. Esto generó un alivio que fue momentáneo, pero dejó compromisos para el año 2025 como era obvio”, indicó.

También se refirió a varias decisiones presupuestales del último período que implicaron egresos adicionales por 970 millones de dólares para este año, por haber postergado gastos y cargas que el nuevo gobierno debió asumir. Mencionó asimismo un embargo de las cuentas del Estado uruguayo en Luxemburgo, que se superó en los primeros meses de gobierno, pero que generó preocupación. Debido a un embargo trabado por la sociedad panameña Larah contra los activos uruguayos por el impago del laudo arbitral por el cierre de Pluna, en este caso naturalmente por el arrastre de todo lo que aconteció durante el polémico manejo del tema por los gobiernos de izquierda.

El mandatario afirmó que recibió al país con una situación social “compleja”, que afecta directamente la vida de miles de uruguayos, señalando un crecimiento significativo de la pobreza infantil, récord histórico de personas en situación de calle, tensión en el sistema de salud con mutualistas en situación financiera crítica y récord de juicios al Estado por medicamentos y tratamientos no garantizados por el Estado.
En materia de seguridad, Orsi afirmó que “tenemos un país con una marcada presencia del crimen organizado, con registros elevados de violencia letal y con un sistema penitenciario que perdió la capacidad de control y rehabilitación”.

“No menciono todo esto para buscar excusas, no es mi forma de hacer política. Lo menciono porque no se puede construir futuro sobre diagnósticos falsos. El país merece saber con claridad cuál es el punto de partida sobre el cual estamos trabajando”, aseguró. “Esta es la base desde la cual empezamos a construir”, remarcó.

Y para ello, el instrumento fundamental desde el punto de vista de la disponibilidad de los recursos que recauda el Estado es la Ley de Presupuesto recientemente sancionada en el Parlamento, lo que explica la importancia de la instancia parlamentaria finalizada, tras más de tres meses de debates y de tironeos para acordar la asignación de la torta de recursos entre los diversos sectores.

No faltaron las acusaciones: el diputado colorado Felipe Schipani subrayó que “hubo un engaño electoral. Lo admitió el propio gobierno cuando el número dos de la economía del país –el subsecretario del MEF, Martín Vallcorba– señaló que el programa de gobierno con el que se fue a la elección era imposible de llevar a la práctica. No se podía cumplir porque era impagable. Bajo esa premisa es que se llega a esta norma presupuestal que es producto de promesas incumplidas”.

En cambio el secretario de la Presidencia Alejandro “Pacha” Sánchez optó por no recoger el guante y aquietar las aguas, expresando su “saludo a todas las bancadas por apostar al diálogo y construir en conjunto un proyecto mejor”, para acotar que “tenemos un rumbo claro: construir un Uruguay de oportunidades”.

El tiempo dirá en qué punto intermedio de los extremos estará la verdad, cuando se ha aprobado ahora el instrumento con el que se apunta a cumplir las promesas electorales. Pero lo que es cierto es que, como ocurre período tras período, se plantea el eterno dilema de la sábana corta de los recursos. La incógnita es cómo ello se podrá manejar, cómo se transmite al ciudadano y cómo lo recibe éste, a la hora de la evaluación y según como a cada uno le va en la feria.

Pero sobre todo, más allá de ideologías y banderas partidarias, esperemos que en esta eterna dicotomía entre lo que se puede y lo que se necesita, este gobierno pueda encontrar el rumbo.

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Opinión

Termómetro ambiental

La apicultura en Uruguay ha sido siempre un sector silencioso pero vital. Las abejas no solo producen miel, sino que también garantizan la polinización de cultivos que sostienen la agricultura y la fruticultura. Sin estos pequeños pero insustituibles insectos, los rendimientos caen, la diversidad se reduce y la cadena productiva se debilita.

Los apicultores uruguayos denunciaron recientemente estar pasando uno de los peores momentos de su historia y la Sociedad Apícola Uruguaya (SAU) denunció la afectación de más de diez mil colmenas con muertes de miles y miles de abejas.

En este sentido, están solicitando al gobierno la declaración de emergencia granjera para el sector apícola y aseguran que la situación se debe a la mala aplicación de agroquímicos, aunque aún deben determinarse las causas. La Secretaría de Estado tomó conocimiento de la situación cuando comenzó a circular información de mortandades a fines de noviembre y comunicó que dispuso que se forme un grupo de trabajo para abordar el tema. Mientras la Asociación de Ingenieros Agrónomos del Uruguay (AIA) cuestionó las denuncias de los productores, éstos enumeran miles de colmenas afectadas con agroquímicos, con síntomas similares y muertes de abejas.

“Todos los casos están envueltos en un entorno agrícola, estamos en un momento del año donde se recambian cultivos, terminó el cultivo de invierno, que se secan, se usan productos para cerrar esos granos, y enseguida se implantan otros, entonces se curan, se protegen, y en ese intervalo uno u otro cultivo, alguno de los productos que se aplicaron terminó mostrándonos esto en las colmenas”, dijo la entomóloga y apicultora Estela Santos en declaraciones difundidas por Subrayado. Agregó que está trabajando en la recolección de muestras de abejas muertas en distintas chacras, para remitirlas al laboratorio universitario de Paysandú para investigar las moléculas químicas que puedan estar implicadas en la mortandad.

“Aproximadamente 3.000 colmenas ya desaparecieron, que implica un gasto económico para el productor, por tener que reponerlo. Perdimos la producción de miel que se espera todo el año, hasta este momento de floración de la primavera. Y nos queda apenas algunos recursos florales para adelante y muchos productores haciendo un esfuerzo enorme por buscar esa floración”, dijo la especialista.

El contexto estadístico refuerza la gravedad de la situación ya que según el Anuario Estadístico Agropecuario 2024 del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, la apicultura había mostrado signos de recuperación de la producción de miel respecto a años anteriores. La apicultura uruguaya se caracteriza por su fuerte orientación exportadora e importante peso en la economía rural, contando con más de 2.000 apicultores registrados y algo más de medio millón de colmenas, con exportaciones a Estados Unidos, España y Alemania principalmente. Pero además, su impacto se extiende a la polinización de cultivos frutículas, hortícolas y forrajeros, siendo clave para la conservación de biodiversidad y prestación de servicios ecosistémicos.

En este sentido, cabe recordar que aproximadamente el 75% de los cultivos a nivel mundial dependen de la polinización por abejas y que en Uruguay, cultivos tan variados como manzanas, zapallitos, melones, tréboles y lotus dependen en gran medida del servicio de las abejas. Es decir, la presencia de las abejas mielíferas y nativas favorece la formación de frutos, semillas, la productividad agrícola y además, mantiene la diversidad genética de las plantas.

Por otra parte, es un sector de actividad que cuenta no solo con una tradición en asociativismo y trabajo en red, sino que además promueve la inclusión, la equidad de género y la trasmisión intergeneracional de saberes. Por otra parte, la articulación entre investigación, extensión y productores es un elemento distintivo del modelo uruguayo permitiendo la adaptación de tecnologías, la respuesta a problemáticas emergentes y la implementación de un sistema nacional de trazabilidad que fortalece la confianza en los mercados internacionales y permite diferenciar la miel por origen y calidad.

Las recientes mortandades de abejas en nuestro departamento y otros puntos del país no son un hecho aislado ni un problema que puede reducirse a la esfera de los apicultores. Es un hecho que evidencia las tensiones de nuestro modelo productivo y que obliga a preguntarnos qué tipo de desarrollo estamos construyendo en el territorio.

La expansión agrícola intensiva ha traído riqueza pero también ha generado dependencia de insumos químicos que en ocasiones muestran las consecuencias más crudas. La reflexión sobre este asunto debería ser de interés tanto de las instituciones públicas como los actores privados. Preguntas sobre la responsabilidad de las empresas agrícolas en la aplicación de agroquímicos, el rol del Estado en la regulación y el control o sobre el margen de acción de las comunidades locales para defender su territorio, no solo son válidas sino necesarias.

El panorama regional muestra también que este no es un problema solo de Uruguay sino que otros países del Cono Sur donde la apicultura también ocupa un lugar estratégico, también han enfrentando en las últimas décadas desafíos crecientes derivados del modelo agroproductivo regional, la intensificación agrícola, el uso de agroquímicos o variedades genéticas, la emergencia de enfermedades, el cambio climático y la presión de los mercados internacionales.

También es necesario tener en cuenta que la economía invisible de las abejas y su trabajo silencioso sostiene la producción agrícola y, en consecuencia, su pérdida afecta a toda la cadena productiva. La situación es de interés de nuestro departamento ya que en el litoral se encuentran asentadas prácticamente la mitad de las colmenas declaradas en el país, lo que convierte a esta región en el corazón de la apicultura nacional.

Cuando miles de colmenas aparecen muertas y los productores denuncian que en cuestión de días se pierden años de trabajo o cuando los científicos afirman que la polinización se ve comprometida, lo que está en juego no es solamente la miel que exportamos o el ingreso de un sector específico, sino incluso otros aspectos de la economía local y hasta nuestra capacidad de sostener la vida en equilibrio con el ambiente. También es un indicador de la fragilidad de un sistema que ha priorizado la rentabilidad inmediata por encima de la sostenibilidad y es en ese sentido, que también puede considerarse a la apicultura y su situación actual, como un termómetro ambiental que está arrojando una señal de alarma.

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