Declaran de Interés Departamental “10 días en el Queguay”, película que registra la expedición soñada por Luis Cánepa

Desde una altura, el sinuoso curso del río Queguay.

La película “10 días en el Queguay”, filmada en octubre de 1953 por Luis A. Cánepa fue recuperada en HD y podrá ser reestrenada el 8 de junio venidero, con presentación de la Comisión de Patrimonio Cultural de Paysandú. En tanto, la película en formato original fue donada a la misma comisión por la hija de Cánepa, María Luisa (Manego) Cánepa de Buono, que permanecerá en custodia en el Centro de Investigación y Documentación Gabriel Vidart.
Luis A. Cánepa, recordado como gerente de las principales salas de cine de la ciudad, comenzando en 1948 por el Ambassador y siguiendo luego por el Glucksmann Palace, Florencio Sánchez, Avenida y Astor, desde muy joven soñó con realizar la expedición por el río Queguay desde el Rincón de Pérez hasta su desembocadura.

La aventura soñada

“Mi padre siempre decía: ‘Algún día voy a ir a esa parte del río Queguay en la que nadie puede entrar’. Cuando estaba de novio con mamá, iban de paseo al Queguay y él lo repetía. Mi madre decía en tono burlón: ‘Yo también, yo voy a ir a la Luna’”, contó Manego Cánepa a EL TELEGRAFO.
En 1953, la oportunidad llegó. “Eligió a cuatro amigos que a la vez fueran buenos remeros y buenos nadadores, porque realmente se trataba de una travesía nunca antes hecha y que exigía buenos físicos, capaces de hacer frente a alguna emergencia que pudiera presentarse”.
Orlando Rodríguez Ferrer, Pedro Melogno, Ovidio Rodríguez y Luis Rolla se incorporaron al proyecto. La Intendencia entonces con José Acquistapace de intendente, dio su apoyo y el arquitecto Oscar Garrasino les prestó dos cámaras de cine. Una que había traído de Alemania hacía unos años y una nueva que recién había adquirido en Miami, las dos 16 mm y por lo que se aprecia en la filmación, la estadounidense pudo ser una Paillard Bolex de tres lentes tipo revólver. El Ministerio de Salud Pública donó un botiquín de primeros auxilios y la repartición gubernamental de Turismo también colaboró.
Con dos chalanas y pertrechos se lanzaron a la aventura el 26 de octubre de 1953. Recorrer lugares inexplorados –al menos para el registro fotográfico– y filmar una película con dos cámaras y dos camarógrafos, Cánepa y en algunas partes Rodríguez Ferrer.

RECUPERADA EN FORMATO DIGITAL

Más de 60 años después la película pudo ser recuperada y transferida a formato digital y alta definición (HD), trabajo que correspondió a Juan Stevenson. A su vez le agregó al metraje una entrevista realizada alrededor de dos décadas atrás a Luis Rolla para el programa de televisión “Memoria Registrada”.
Asimismo, Carlos Gamarra es el locutor del filme, que ahora tiene unos 45 minutos y que entre sus partes más destacables figura la filmación de los últimos vestigios de la carbonería en el país.

“ORGULLO DE SANDUCEROS”

Cuando retornaron de la aventura, en EL TELEGRAFO, que siguió de cerca desde los preparativos hasta la presentación de la película, el 5 de noviembre de 1953, Cánepa relató parte de las aventuras vividas.
Dijo que “animales de todas clases se nos presentaban a cada instante. Desde el carpincho en verdaderas manadas, pavas del monte, águilas, patos de todas clases, garzas de todas las variedades, cuervos enormes y en algunos lugares he podido filmarlos hasta de a 40 juntos en un solo árbol y muchísimos más que escapan en este instante a mi memoria, águilas moras, escasas y hermosas, Juan Grande, lagartos, halcones, biguás”.
“La vida de esa selva es tan intensa que no hay un momento en que no estuviéramos rodeados de pájaros. Un verdadero paraíso del cazador. De la pesca diré que la tararira tornasol y la anguila son los más abundantes y de enorme tamaño como se tendrá la oportunidad de verla en la película filmada”, agregó Cánepa.
“Los inconvenientes derivados en algunos momentos de la falta de lugares adecuados para acampar, fueron solucionados por la buena voluntad de todos, dispuestos a sobrellevar dificultades, siendo de señalar que la presencia de un hombre experimentado y conocedor como el señor Pedro Melogno, nos sirvió de mucho en el viaje”, dijo después, agregando que “baste citar el hecho de que hubo días que en la zona boscosa, comenzábamos a buscar lugar donde acampar a las 4 de la tarde y a las 7 debíamos hacerlo en cualquier parte ante lo inaccesible de los montes”.
“Podremos mostrar con orgullo de sanduceros una belleza desconocida hasta ahora que será en el futuro el deleite no solo de los sanduceros sino de todos los uruguayos que tienen en el río Queguay algo magnífico para un turismo que a veces buscan en el extranjero y que no puede tener de ninguna manera la belleza de esto tan nuestro y tan cercano”, subrayó quien finalmente pudo cumplir su sueño de navegar por una parte apenas conocida por algunos de nuestro río Queguay.

INTERÉS DEPARTAMENTAL

La Comisión de Patrimonio Cultural de Paysandú “por unanimidad” decidió “declarar Bien de Interés Departamental a la película de los exploradores y aventureros sanduceros”, que fuera filmada por Luis A. Cánepa, durante una expedición realizada acompañado por Orlando Rodríguez Ferrer, Pedro Melogno, Ovidio Rodríguez y Luis Rolla, con el apoyo logístico del Ministerio de Salud Pública, la Intendencia de Paysandú (era intendente entonces José Acquistapace) y con el apoyo del piloto Fernando “Chala” Moreno y su avión.
En una carta dirigida a María Luisa Cánepa de Buono, se indica que “esta Comisión decide que este material por usted donado pase en custodia al Centro Vidart con la condición de que sea difundida y así los sanduceros tengan la oportunidad de disfrutarla, valorarla y a su vez sea protegida como un importante acervo fílmico para la presente y futuras generaciones”.
“Para finalizar esta Comisión de Patrimonio Cultural de Paysandú quiere manifestar en nombre de todos sus integrantes un profundo agradecimiento por su gesto (donación) que contribuye al enriquecimiento del acervo cultural de Paysandú para las generaciones venideras como así también homenajear a la memoria de quienes gestaron esta travesía con el orgullo de sentirse ‘Ser Sanducero’”, agrega.

HOMENAJE EN LA JUNTA

La Junta Departamental de Paysandú iba a considerar el viernes pasado un informe de la Comisión de Cultura que por unanimidad de sus miembros decidió elevar al plenario un proyecto de homenaje a los expedicionarios y a la realización de la película, pero debido al cierre preventivo por la pandemia de COVID-19 eso no ocurrió. Será este martes cuando el asunto sea considerado y seguramente aprobado por unanimidad. En el plenario de la Junta Departamentales los ediles destacarán la importancia de la expedición y como ella impacta en el presente.

“PARA LAS PRÓXIMAS GENERACIONES”

“Mi padre le puso como subtítulo a la película ‘118 kilómetros’, porque en línea recta recorrieron 118 kilómetros. No obstante, por el serpenteo que tiene el Queguay fue más del doble”, contó Manego Cánepa.
“Creo que lo más importante es que mi padre filmó la película para el futuro, para los que estamos hoy y para quienes vendrán después de nosotros. Esa es la verdadera hazaña, dejar algo filmado para los habitantes del futuro. Es algo que me llena de orgullo y por eso, financiada exclusivamente por mí, quise recuperar la película para mantener el legado de mi padre. Esta película sigue siendo para el futuro”, concluyó.