Intendentes blancos se reunirán con Lacalle Pou y plantearán cambios a Rendición de Cuentas a estudio en el Parlamento

Los intendentes pretenden cambiar el artículo referido a los asentamientos y la actualización de las alícuotas.

(El Observador)
El presidente Luis Lacalle recibirá mañana jueves a los intendentes blancos luego de que los jerarcas solicitaran una reunión para hablar de la Rendición de Cuentas y sobre obras de infraestructura vinculadas al plan de saneamiento aprobado por OSE en las últimas semanas.
La reunión se efectuará en la residencia presidencial de Suárez y Reyes, pese a que en primera instancia se manejara la posibilidad de que fuera en la estancia de Anchorena en Colonia. El encuentro ocurrirá el mismo día que los intendentes llegan a Montevideo para el Congreso de Intendentes.

En la instancia con el mandatario, plantearán cambios a dos artículos del proyecto de Rendición de Cuentas que el Poder Ejecutivo envió al Parlamento.
El que genera más rechazo es el artículo 207 que establece que el Poder Ejecutivo podrá resarcirse de los costos de la relocalización de un asentamiento cuando los gobiernos departamentales no cumplan con su rol de “policía edilicia”. Ese resarcimiento se hará, de aprobarse el texto, reteniendo el dinero de las partidas que el gobierno transfiere a las intendencias por mandato constitucional.

Todos los intendentes, tanto blancos como frenteamplistas y el colorado Richard Sander, rechazan este pasaje. En la reunión de este jueves los nacionalistas plantearán algunas modificaciones. El principal objetivo es desligar el artículo 214 de la Constitución, que establece las transferencias a las intendencias, de este tema.
Además, en caso de avanzar en el artículo, pedirán que se establezca un protocolo de actuación que deje claro el rol de las intendencias y en los casos en que se cometerían omisiones. El otro artículo que también generó polémica entre los nacionalistas es el que posterga la actualización de las alícuotas y del Fondo de Asimetrías para 2023. El proyecto de ley de Presupuesto preveía que en 2022 se actualizaran los criterios por los que se define el monto que cada intendencia recibe del gobierno central. Ese cambio va a generar que algunas administraciones empiecen a recibir menos dinero y otras que aumenten sus ingresos, ya que el monto total que transfiere el gobierno es el mismo.

En ese contexto, también en el Presupuesto se decidió crear el Fondo de Asimetrías para compensar a aquellos gobiernos departamentales que vean mermados sus recursos por este cambio. Este fondo sería para un período de transición hasta el final del mandato y tendría unos $ 250 millones anuales.
Sin embargo, el gobierno entendió que las negociaciones por la actualización de las alícuotas no estaban los suficientemente avanzadas como para llegar a 2022 con un nuevo acuerdo y decidió postergar todo, incluido el fondo, hasta 2023. Los intendentes, sin embargo, reclaman que los $ 250 millones del fondo previstos para 2022 no se pierdan e igual lleguen a los gobiernos departamentales.

La inclusión de este artículo en el proyecto de Rendición de Cuentas generó malestar entre los nacionalistas porque no fueron consultados y no estaban al tanto de estas postergaciones.
Otra de las preocupaciones de los intendentes es la generación de puestos de trabajo y el desarrollo de infraestructura. Los jerarcas ven una oportunidad en el plan de saneamiento aprobado por OSE, que conllevará una inversión de U$S 1.000 millones y tiene como objetivo llevar el servicio a más de 560.000 personas.

La idea de los intendentes blancos es tratar de “complementar” el trabajo de sus administraciones con el plan de gobierno para generar empleo. La referencia es el trabajo realizado para los jornales solidarios, una idea de los intendentes propuesta al secretario de Presidencia, Álvaro Delgado, que se ejecutó a través de los gobiernos departamentales. Inicialmente, los intendentes quieren conocer los detalles del plan aprobado por el ente para tener mayor información. Se trata de una iniciativa privada que pretende ampliar de 50% a 88% la cobertura en saneamiento y está previsto que llegue a 124 localidades de más de 2.000 habitantes.

La reunión de los intendentes blancos con el mandatario no fue bien recibida entres los intendentes frenteamplistas porque entienden que se saltean el Congreso de Intendentes.
“Las reuniones de las bancadas con el presidente desde el punto de vista institucional no son buenas señales. Estábamos acostumbrados a que desde el congreso salían posturas uniformes o consensuadas para ir hablar con el Poder Ejecutivo. Ahora está cambiando un poco esa realidad, cosa que me preocupa”, dijo el intendente de Canelones, Yamandú Orsi, entrevistado por VTV el 29 de julio.

DETECTARON 154 NUEVOS CASOS, Y HUBO 4 FALLECIDOS

(SINAE)
Uruguay registró ayer martes 154 casos nuevos de coronavirus sobre un total de 4.949 test, informó el Sistema Nacional de Emergencias (Sinae). La tasa de positividad se ubicó en 3,1%, aunque también se incluyen tests duplicados en algunas personas.

Además, hubo cuatro muertes en las últimas 24 horas de pacientes con COVID-19, que eran de Montevideo y tenían entre 73 y 85 años. Desde que se declaró la emergencia sanitaria el 13 de marzo de 2020 van 5.976 fallecimientos con diagnóstico de la enfermedad en Uruguay.
Hay 1.833 casos activos en todo el país y 49 personas están en centros de cuidados intensivos, de acuerdo al informe oficial. Del total de casos positivos, 26 corresponden al personal de la salud.
De los 154 casos nuevos, 83 son de Montevideo, 23 de Canelones, 10 de Artigas, 8 de Tacuarembó, 7 de Maldonado, 6 de Rivera, 5 de Paysandú, 4 de Colonia, 3 de Salto, 2 de Soriano, 1 de Florida, 1 de Lavalleja y 1 de San José.

Con los datos de ayer, tres departamentos se mantienen en verde en el índice de Harvard (Durazno, Lavalleja y Soriano), y los otros 16 están en amarillo, según el índice que mide los contagios por cada 100.000 habitantes. A nivel país, Uruguay se ubica en riesgo amarillo, con 4,70 casos. Necesitará tener menos de uno para ingresar en la zona verde.